El Final de la Calle Oak: ¿Funcionan las películas con dinosaurios cuando no son Jurassic Park?

Escena de la película 'The End of Oak Street'. Foto: Warner Bros Pictures
Escena de la película 'The End of Oak Street'. Foto: Warner Bros Pictures

Los dinosaurios llevan más de un siglo entrando y saliendo de las salas de cine, pero pocas veces han conseguido hacerlo con el impacto de la mega franquicia Jurassic Park

Desde The Lost World (1925), que llevó por primera vez dinosaurios animados con stop motion a un largometraje estadounidense, hasta King Kong (1933), el cine encontró en estas criaturas una forma de combinar fantasía, aventura y espectáculo. 

Sin embargo, fue Steven Spielberg quien en 1993 convirtió ese interés en un fenómeno mundial al mostrar dinosaurios que parecían animales reales. La película recaudó más de mil millones de dólares considerando sus relanzamientos y cambió para siempre la forma de representar la vida prehistórica en pantalla.

“Los expertos afirman que los niños responden mejor a las historias de miedo. Si están bien contadas, los niños las reciben con agrado y esto contribuye a que sean más resilientes”, afirma Joseph McBride, autor de “Steven Spielberg: Una biografía”.

A partir de ahí nació una franquicia que hoy prácticamente funciona como sinónimo de cine de dinosaurios. Jurassic Park y Jurassic World son, en realidad, dos etapas de la misma saga, que acumula alrededor de seis mil millones de dólares y continúa expandiéndose. 

Jurassic World (2015), por sí sola, alcanzó más de mil 670 millones de dólares a nivel mundial. Incluso cuando las películas de la franquicia han recibido críticas poco favorables —Jurassic World Dominionobtuvo apenas 28% de aprobación crítica en Rotten Tomatoes— el público ha continuado respondiendo a la marca. Actualmente, se alista una octava entrega de la saga.

La pregunta que nos hacemos en este estudio de Spoiler.mx es qué ocurre cuando se quita ese nombre de la ecuación. El Final de la Calle Oak, dirigida por David Robert Mitchell y protagonizada por Anne Hathaway y Ewan McGregor, llega a los cines mexicanos el 13 de agosto con una premisa distinta: un misterioso fenómeno cósmico arranca un vecindario suburbano de los años 80 y lo transporta a un mundo prehistórico.

“Me recuerda un poco a esas maravillosas películas de los 80, que eran casi como películas de terror para toda la familia. Ya sabes, películas llenas de suspenso que podías ver con tus padres. Y hay algo maravilloso en esta película que es aterrador, pero a la vez muy entrañable”, aseguró Hathaway durante la promoción de la película.

Con un presupuesto estimado de 85 millones de dólares y concebida como un thriller de supervivencia, la cinta apuesta por utilizar a los dinosaurios no como una franquicia conocida, sino como una amenaza dentro de una historia familiar. ¿Logrará conquistar a la audiencia?

Animación: donde los dinosaurios sí encontraron otro hogar

The Land Before Time (1988). La icónica película de Don Bluth, demostró que no hacía falta convertir a los dinosaurios en monstruos para construir un éxito. Su historia de amistad, pérdida y supervivencia conectó con el público infantil y terminó convirtiéndose en una franquicia de 14 películas. La primera parte de esta saga recaudó a nivel mundial 84.8 millones de dólares, además que se volvió un clásico.

Dinosaurio (2000). Recaudó 349.8 millones de dólares a nivel mundial, contra un presupuesto de 127.5 millones. Aquí, Disney utilizó la animación digital para construir un espectáculo prehistórico que, aunque no recibió grandes elogios por su historia, sí fue reconocido por el impacto visual de sus dinosaurios.

El Buen Dinosaurio (2015). El resultado de esta cinta fue paradójico: recibió una recepción crítica razonablemente positiva, pero fue considerada un tropiezo comercial para Pixar. Es decir, incluso dentro de la animación, los dinosaurios no garantizan un éxito… Aunque tampoco fue un fracaso, pues consiguió 332.2 millones de dólares en su estreno original, frente a un presupuesto estimado de 200 millones

Veredicto: la animación es probablemente el terreno más seguro para estas criaturas, pero el dinosaurio por sí mismo no basta. The Land Before Time y Dinosaurio encontraron público gracias a historias de supervivencia y familia, mientras que El Buen Dinosaurio demuestra que una marca tan poderosa como Pixar tampoco es infalible.

Comedia: cuando el dinosaurio se convierte en el chiste

Tammy and the T-Rex (1994) Con un presupuesto estimado fue de apenas un millón de dólares y sin cifras claras de recaudación, esta cinta cuenta con un 43% de “frescura” en Rotten Tomatoes. En ella, un jovencísimo Paul Walker se convierte en un T-Rex mediante una operación absurda, mientras su novia humana (Denise Richards) busca ayudarlo. La película encontró mucho después de su estreno una segunda vida como cinta de culto, particularmente con su versión sin cortes.

Prehysteria! (1993). Cuenta apenas con dos críticas registradas en Rotten Tomatoes y un 41% de aprobación de la audiencia, sin una taquilla teatral significativa disponible. Su propuesta de pequeños dinosaurios escondidos en una casa estaba dirigida principalmente al público infantil y al mercado doméstico. Y, sorprendentemente, generó dos secuelas directas para formato casero.

Land of the Lost (2009). Un desastroso 27% en Rotten Tomatoes y apenas 68.7 millones de dólares sumados a nivel mundial (contra 100 millones de presupuesto), hacen de esta comedia con Will Ferrell y Danny McBride un desastre. La película apostó por convertir un mundo de dinosaurios en una comedia absurda, pero la crítica la consideró una aventura irregular y el resultado comercial quedó muy lejos de lo que normalmente se espera de una producción de gran estudio.

Veredicto: la comedia sí puede funcionar con dinosaurios, pero parece necesitar una identidad muy clara. Estos ejemplos encontraron su público precisamente al abrazar el absurdo, aunque como fenómenos de culto y un nicho muy clavado. El problema aparece cuando una producción cara intenta convertir a los dinosaurios en simple vehículo para chistes.

Acción y Aventura: el terreno natural del espectáculo

The Valley of Gwangi (1969). La mezcla de vaqueros y los dinosaurios de Ray Harryhausen es hoy considerada una pieza de culto, aunque no existen cifras confiables de taquilla disponibles. Su fracaso comercial original contrasta con su permanencia como referente del cine fantástico, y brilla con su 73% de “frescura” entre los críticos.

King Kong (2005). A esta sí le fue bien: 84% en Rotten Tomatoes y 556.9 millones de dólares a nivel global. Aunque los dinosaurios no son los protagonistas, sus enfrentamientos con Kong son parte fundamental del espectáculo de la película, dirigida por Peter Jackson, y demuestran que estas criaturas pueden funcionar incluso cuando pertenecen a un universo narrativo más amplio.

65 (2023). Adam Driver enfrentando dinosaurios con armas futuristas parecía una fórmula difícil de rechazar, pero la película terminó siendo un ejemplo de que incluso una premisa atractiva necesita algo más que criaturas prehistóricas para convertirse en éxito. Aún así, sumó 60.7 millones en la taquilla internacional, aunque ya quedó lentamente en el olvido.

Veredicto: es el género con mayor potencial para los dinosaurios, pero tampoco existe una fórmula automática. King Kong funcionó porque los dinosaurios formaban parte de un espectáculo cinematográfico mayor, mientras que 65 demuestra que poner a un protagonista famoso frente a un T-Rex no reproduce automáticamente el efecto Jurassic Park.

Horror: dinosaurios para un público de nicho

The Dinosaur Project (2012) Recaudó 2.4 millones de dólares a nivel mundial. Su propuesta de found footage en una expedición africana tenía los elementos de una prometedora película de monstruos, pero la crítica señaló que los dinosaurios eran más interesantes que los personajes humanos.

The VelociPastor (2017). Sorprendentemente, tiene un 59% de críticas positivas en Rotten Tomatoes. No fue un fenómeno de taquilla, pero sí consiguió algo que muchas producciones de mayor presupuesto no lograron: convertir sus limitaciones en parte de su atractivo. Su éxito es principalmente de culto y demuestra que el horror-comedia puede funcionar cuando abraza deliberadamente su naturaleza de serie B.

Carnosaurio (1993). Alcanzó alrededor de 1.75 millones de dólares en taquilla estadounidense. Producida por Roger Corman con un presupuesto inferior al millón de dólares, llegó a los cines apenas una semana antes de Jurassic Park, aprovechando precisamente la fiebre por los dinosaurios. También se volvió de culto y generó dos secuelas, para el formato casero.

Veredicto: siempre y cuando no se tome tan en serio, el género de horror puede beneficiarse con su absurdez y “amor al arte” cuando mezcla dinosaurios en la ecuación. Pareciera ser la mejor fórmula para alcanzar un estatus de culto modesto.

Entonces, ¿funciona este tipo de filmes sin ser Jurassic Park?

La respuesta es sí, pero con una condición: los dinosaurios no pueden ser la única razón para ver la película. La historia del cine muestra que estas criaturas funcionan cuando están al servicio de una experiencia concreta: aventura familiar en The Land Before Time, el espectáculo fantástico en King Kong, la animación en Dinosaurio o el cine de culto en The VelociPastor

En cambio, varios intentos que simplemente colocaron dinosaurios dentro de una comedia o una película de horror sin razón aparente terminaron como productos menores, aunque algunos hayan adquirido valor con los años.

Ahí está precisamente el reto de El Final de la Calle Oak, protagonizada por Ewan McGregor y Anne Hathaway. La cinta no intenta competir directamente con Jurassic Park ni reproducir el concepto del parque temático. 

Su apuesta consiste en tomar algo cotidiano —una familia, una calle suburbana, una casa— y convertirlo en un escenario de supervivencia prehistórica. El director David Robert Mitchell incluso ha explicado que la película nació de imaginar qué ocurriría si un dinosaurio apareciera de pronto en un vecindario común.

“Pensé que sería genial intentar hacer una película de dinosaurios, pero no estaba seguro de cómo empezar. Luego, al ver y sentir esa imagen de un dinosaurio paseando entre casas, comprendí que realmente tenía que tratar sobre la vida suburbana cotidiana y la seguridad de nuestro hogar, en contraste con estos grandes animales”, señaló el realizador al portal The Au Review.

El antecedente histórico y este estudio de Spoiler.mx dejan una conclusión clara: Hollywood no tiene un problema con los dinosaurios; tiene un problema con encontrar nuevas historias para ellos. 

Jurassic Park convirtió la fascinación por estos animales en una experiencia cinematográfica prácticamente irrepetible. Las películas que han logrado sobrevivir fuera de su sombra son aquellas que entendieron que el dinosaurio debe ser parte de la historia y no sustituirla.El Final de la Calle Oak tendrá que demostrar, a partir del 13 de agosto, si todavía existe espacio para que una película de dinosaurios tenga identidad propia sin necesitar la palabra “Jurassic” en el título.

Infografìa películas de dinosaurios.
Spoiler Show #24