El duelo de Barbie vs Oppenheimer es un momento clave para el futuro del cine

 

Hace ya más de tres años que llevamos escribiendo artículos sobre la peligrosa decadencia de los estrenos en los cines y cómo la gente se desacostumbró a ir a las salas por una infinidad de razones, pero este mes de julio puede quedar en la historia como uno de los momentos que rescató a nuestra amada pantalla grande.

Los tráilers de Barbie y Oppenheimer lucen geniales y los memes nos divierten a todos, y si bien es este segundo punto parece algo banal, es la razón principal por la que absolutamente todo el mundo sabe que las películas se enfrentarán en cartelera este mes, lo cual no solo es importante para los creadores y actores, sino que también para el cine en general.

Video
https://www.youtube.com/watch?v=eUP3hlBel5I

Si bien el choque entre Barbie y Oppenheimer puede parecer superfluo en la superficie, puede convertirse en un momento bisagra para la cultura actual del cine, como si fuese una forma de medir dónde se encuentra el alma del cine actualmente, puesto que en los últimos meses franquicias de gran renombre han fracasado en la taquilla.

Esto se debe especialmente a lo diferentes que son estas dos películas, presentando estéticas, protagonistas y tonos completamente opuestos, y con dos directores muy distintos que son públicamente reconocidos como maestros en su oficio. Pero incluso más allá de lo divertido que es enfrentar sus estilos, hay ramificaciones potencialmente mayores para toda la industria detrás de esto.

Hay dos filosofías cinematográficas muy diferentes en el trabajo en Barbie y Oppenheimer: uno es un enfoque para hacer una película muy divertida y accesible, que esté hecha para todos, independientemente de si les gustan las Barbies o no, y también tiene algo inteligente que decir sobre la vida y la filosofía; por otro lado, Nolan es famoso por sus estrictos principios cinematográficos y es el autor moderno estereotípico que tiende a hacer películas muy oscuras y alucinantes.

Video
https://www.youtube.com/watch?v=MVvGSBKV504

No importa lo divertido que sea enfrentar a Barbie y Oppenheimer, habrá espacio para ambos en la pantalla grande y entre el público. Pero la comparación directa entre los dos genera un choque interesante de teorías cinematográficas y una comprensión de lo que es más atractivo para el público.

En un momento, poco después de salir de la pandemia de 2020, se pensó que las historias originales como estas ya no tenían lugar para estrenos cinematográficos, que solo valía la pena poner en taquilla a grandes franquicias como Marvel, DC, Transformers, Rápidos y Furiosos, Indiana Jones, Star Wars y demás, pero la mayoría de estas viene fallando en su recaudación.

Este año, las películas de renombre no recaudaron lo que se esperaba:

  • The Flash: 244 millones
  • Tranformers: Rise of the Beasts: 379
  • Elemental: 286
  • Ant-Man 3: 463
  • Shazam 2: 136

Con Barbie y Oppenheimer abordando lo que significa vivir una vida significativa, ya sea que eso signifique considerar la propia mortalidad o examinar las ramificaciones de la posibilidad destructiva que cambia el mundo, la popularidad de una película u otra podría reflejar cuál de estas ansiedades sociales atrae más público, pero también se tendrá en cuenta el número de taquilla final.

Básicamente, lo que estará en juego este mes será: ¿vale la pena seguir apostando a historias originales como grandes estrenos en el cine? Anticipamos que ambas películas serán muy exitosas, pero ¿alcanzará para torcer la tendencia de la industria?

Spoiler Show #11