El documental sobre Arnold Schwarzenegger de Netflix es un homenaje más que otra cosa

En la actual tendencia de los documentales de celebridades, todo puede sentirse controlado hasta el punto de ser aburrido. Esto no quiere decir que los directores no puedan crear algo verdaderamente interesante, pero no siempre sucede. En Arnold de Lesley Chilcott, el nuevo documental de Netflix sobre el fisicoculturista convertido en actor y luego convertido en político Arnold Schwarzenegger, hay muchas cosas que se cuentan muy por arriba, haciendo que por lo bajo quede información por develar, mismos datos a los que todos tenemos acceso por la bendita internet.

Desde el comienzo de la serie, el actor toma la posta. Narra su sueño de mudarse a Estados Unidos después de haber sido criado en un hogar violento en un pequeño pueblo llamado Thal en Austria. Su infancia fue bastante competitiva, y debido a esto, se convirtió en un robot… Vaya casualidad a futuro, ¿no? Una clave: Schwarzenegger ha aprendido muy bien a ocultar o reprimir sus sentimientos, posiblemente frente a las cámaras o posiblemente para siempre.  ¿Ejemplo claro? Él siempre estuvo interesado en triunfar en Estados Unidos y encontró sus oportunidades en el culturismo a una edad temprana. Su impulso de probarse a sí mismo fue ante su padre, quien siempre lo comparó con su hermano, quien murió en un accidente automovilístico bastante joven. Poco después, el hombre también perdió a su padre, y en un clip de ese entonces, no vemos devastación ni tristeza en él.

La historia de Schwarzenegger es un éxito tras otro, y hay mucho trabajo duro que lo llevó hasta allí, pero como reitera al final de la serie, no podría haber sido posible sin el apoyo de las personas en su vida. Encontró consuelo en una nueva familia de amigos en lugar de la biológica. Vemos su viaje de Austria a Munich, Londres y luego directamente a los EE.UU. Hizo de un país desconocido su hogar porque en su cabeza estaba decidido a hacerlo así. Schwarzenegger se convirtió en campeón de culturismo y nunca miró hacia atrás. Desde múltiples títulos de Mr. Universe hasta el de Mr. Olympia, Schwarzenegger lo hizo todo durante 10 años hasta que no hubo nada más que hacer ni más metas que alcanzar. Luego decidió pasar del objetivo número 1 al objetivo número 2, que era su carrera como actor.

Sí, el episodio 2, el de la industria audiovisual, es la más entretenida, aunque sea casi exclusivamente numérica: nos da números de taquilla de los mayores éxitos del actor en lugar de mostrarnos una sustancia real de lo que pasó por su mente en todos esos años, o sea, lo que sintió cuando se convirtió en un nombre familiar en el país de sus sueños. Lo cierto es que vemos cómo Schwarzenegger venció las probabilidades y se convirtió en una superestrella después de una década de trabajo en su acento, sus conexiones y cómo se abrió camino en el mundo de Hollywood.

El estrellato se iba afianzando: del mejor culturista para ser el mayor héroe de acción, el único obstáculo en el camino de Schwarzenegger era él mismo. Su forma de hacer las cosas, tal como la entendemos, es compitiendo con otras personas… Y entonces Rambo, su gran enemigo en la industria. Vemos y escuchamos a un humilde Stallone quien alaba a su rival calificándolo como la superestrella más grande mientras habla sonriente sobre su desdén mutuo en el auge del cine de acción de los años 80.

Mientras avanzamos, repetidamente escuchamos el amor de Schwarzenegger por todo lo estadounidense, lo que da el último guiño para la tercera parte.

Después de toda la información cinéfila que la mayoría de los fanáticos ya conocemos, volvemos a escuchar sobre la madre de Schwarzenegger . Se mudó con él y su familia y vivieron juntos hasta que ella murió de un problema cardíaco. Tomándose un descanso de Hollywood, se produjo nuevamente el cambio de carrera: su interés por la política. En este momento la serie se pone moralmente gris ya que Schwarzenegger rápidamente admite haber toqueteado a mujeres en el pasado. Cuando LA Times publicó un artículo sobre múltiples acusaciones de mujeres que fueron humilladas por Schwarzenegger, en lugar de dejar una marca negra en su carrera, lo empujó a convertirse en gobernador de California… (?) El periodista que hizo realidad el artículo simplemente es descartado como si no importara muy al principio del episodio.

A su vez, Schwarzenegger admite que tuvo otro hijo extramatrimonial. La serie lo muestra solo y arrepentido por lo que ha hecho, pero también trata de encontrarle un lado positivo en este tema también, como sacado de la galera al hablar de las leyes ambientales de California que impactaron a todo el país y al mundo y espera seguir usando su influencia para bien.

Es obvio que con una carrera tan exitosa, Schwarzenegger ya ha logrado este objetivo suyo también, e incluso con todos los errores, la gente lo recordará como el héroe de acción que siempre ha sido. Hay una especie de tristeza y soledad que debería surgir al estar solo en esa enorme casa, con su familia lejos, pero Schwarzenegger mantiene su espíritu competitivo. La serie comienza y termina con él relajándose en su majestuoso jacuzzi, acorde con su enorme carácter.

Como dije al comienzo, en la actual tendencia de los documentales de celebridades, todo puede sentirse controlado hasta el punto de ser aburrido, y Arnold de Lesley Chilcott es un claro ejemplo: se sacrifica la profundidad de acceso con datos personales y entrevistas al propio Schwarzenegger conduciendo el documental de una manera que, si bien entretiene al repasar sus películas, queda incompleto en su conjunto.

Una lástima.

Video
https://www.youtube.com/watch?v=09lkLiAX8t4
Spoiler Show #11