Dos latinas rompiendo estereotipos

Dascha Polanco y Elizabeth Rodriguez, al igual que parte del elenco con raíces y ascendencia latinoamericana, han corrompido cualquier estereotipo que hasta el momento permanecía en la televisión norteamericana: ambas tienen ascendencia latina (Dascha como inmigrante dominicana y Elizabeth con raíces puertorriqueñas) y más allá de su origen, consideran que han contribuido a cambiar la imagen de la mujer que comúnmente se muestra en la pantalla: que si es flaca, más regordita, alta, petiza, blanca, morena, líder, nerd y los estereotipos y podemos seguir…

Afirman que cada vez más esto va quedando atrás y lo que el show muestra es que ellas, todas, son líderes, son presas, son mujeres y, por sobre todo, son FUERTES.

Ambas promocionaron la cuarta temporada de la serie y decidieron que era momento de exaltar su origen dando un par de entrevistas en español: “Yo creo que Netflix le ha dado oportunidad a las latinas que no sean típicamente talla cero o talla dos en Hollywood, sino que son jugosas, que son voluminosas, que son diferentes de color de piel, para mí significa más porque yo soy latina inmigrante y nos tomó mucho tiempo ganar la oportunidad que se nos han dado”, comentó Dascha a los medios de comunicación, se mostró emocionada y bendecida de ser parte de un proyecto tan exitoso como lo es Orange is the New Black.

Para Elizabeth Rodriguez, quien da vida a Aleida Díaz, otro punto a favor de la serie es que las figuras de la producción, no sólo las actrices, son, en su mayoría, todas mujeres. Y esto demuestra estar logrando algo grande.

Explica sobre la serie: Los escritores casi son hombres en su mayoría (en el mundo del cine y la tv) y muchas veces no escriben suficientes partes para mujeres y cuando lo hacen escriben con lo que ellos quieren o lo que desean. Esto está cambiando y nosotras también somos las que tenemos que hacer los proyectos, como lo hizo Jenji Kohan (creadora de Orange Is The New Black).

Elizabeth hizo hincapié en todas las luchas que ha tenido que atravesar, lógicamente, como latina en Nueva York. Sin embargo, el esfuerzo ha dado enormes e increíbles resultados: Veo las cosas cambiar, veo que los únicos papeles que primero tenía eran de cuidadora, de mucama, de drogadicta o de la novia del criminal porque no soy clara y bella; los papeles que había logrado fueron porque le di corazón y humanidad. 

No es sólo una serie sobre mujeres en la cárcel. Hay de todos tipos y se las muestra desde todos los ángulos: lesbianas, madres, hijas, mujeres con problemas mentales, religiosas, ateas… y toda esta representación plural, sin dudas, empodera a la mujer y, por primera vez, se demostró que un show mundialmente exitoso, no es necesario que esté centrado en un hombre.

El secreto del éxito es el reflejo de la sociedad, de la humanidad y los que tienen poder tomando provecho de los que no lo tienen: la corrupción es uno de los principales temas que trascienden en el show, y eso es algo con lo que Rodríguez y Diaz se identifican mucho.

Un agregado importante es el tema del vestuario y el maquillaje, casi inexistente. Y es que al tratarse de mujeres que están en prisión, todos los artilugios que suelen usarse frente a cámara para lucir lo mejor posible están ausentes. Lejos de ser algo intimidante para ellas, ambas latinas expresan sentirse muy cómodas y aseguran que es una experiencia que las empodera como mujeres y actrices.

En OITNB se demuestra que las mujeres son bellas independientemente del tamaño y color de piel… nunca se ha visto en un programa los distintos tipos de mujeres que vemos aquí en el show. 

Eso sí, hay algo, sólo algo y una única cosa, con lo que las chicas no pueden lidiar: los borcegos: Son muy pesados y si los usás por mucho tiempo, te salen callos, comentaron entre risas.

Spoiler Show #11