Recibiendo la noticia de un alegre embarazo, pero…

El año cinematográfico está por llegar a su cierre y, como en cada ocasión, la temporada invernal trae consigo grandes producciones hollywoodenses y grandes apuestas mexicanas para el deleite y disfrute de las familias que desean pasar un rato de entretenimiento en las salas de cine. Desafortunadamente también está la otra cara de la moneda, la de los filmes que poco o nada ofrecen para el crecimiento de nuestra industria, y que a través de comedias románticas se continúa sofocando a una esfera ávida de nuevas aventuras y atrevimientos. Bajo esa esquela llega la nueva apuesta mexicana, Doblemente embarazada, la cual es protagonizada por Maite Perroni, Gustavo Egelhaaf y Matías Novoa.

Video
https://www.youtube.com/watch?v=LaIkWymmf8k

La trama de este enredo peculiar nos lleva a conocer al personaje de Cristina, quien es una atractiva mujer y muy trabajadora que descubre que está embarazada pocos días después de haber contraído matrimonio. Aunque la situación debería ser vista como una bendición del matrimonio, la noticia cae como balde de agua fría en Cristina, pues no sabe quién podría ser el papá de su hijo.

Koko Stambuk (esposo de Perroni), el director detrás de esta cinta, la cual es su ópera prima, encuentra en una actriz sumamente reconocida para la audiencia en nuestro país el toque cómico e inocente justo para poder sostener una película que contrae la mayor parte de su problemática sobre la heroína en turno, pues esta mujer trata de salir adelante a través de su trabajo, con independencia, seguridad, belleza y estabilidad propia, además de su esfuerzo en conjunto al de su marido, manteniendo así un hogar firme y unido, situación que emplea y representa el por venir de miles de hogares en nuestro país y en el mundo, que divide las tareas del hogar y utiliza la comunicación como medio fundamental para el desarrollo marital.

Pero...

Desatinadamente la trama y la ejecución de la película se vuelven un cliché absurdo tras otro; nunca encuentra un hilo conductor atrapante o personajes que verdaderamente vivan una realidad incomoda y dramática como la planteada en cuestión. Aquí solamente hay espacio para el accionar caricaturesco que debería ser un vehículo idóneo para el devenir de la trama, pero caso contrario, la vuelve tediosa, aburrida y sin gracia.

El ritmo deja bastante que desear, con diálogos desencajados, movimientos de cámara sucios, edición y sonido sin intención y de igual forma el control del tema social y político que representa la paternidad y sus consecuencias, quedando burda y preocupantemente abordada, sin ejercicio de conciencia o visibilización. El machismo exacerbado y el control barbárico de los dos hombres por demostrar su valía con elementos que pasan el límite de lo físico se vuelve simplemente ingenuo.

Por otro lado, la interpretación de los involucrados esta totalmente fuera de tonalidad, con exageraciones que nada aportan a la atmósfera o a la credibilidad, provocando nula empatía para con la situación o las emociones explayadas, lo cual deja en claro una vez más que cuando no se tiene un trabajo a detalle entre director y actores se nota en demasía y provoca repulsión.

Otro grave problema es que conforme avanza la cinta, el interés y la inteligencia del guión va quedando atrás, lo cual nos hace llegar a un tercer acto desangelado y totalmente fuera de lugar que erróneamente genera incongruencia y falta de tacto orgánico en lugar del sentimiento catártico y sentimental previsto por la producción.

En resumen

Doblemente embarazada pasará sin pena ni gloria como una comedia mexicana más que apuesta al pobre desarrollo y al nulo tratamiento de sus personajes e historia en pos de una preocupante recaudación a costa de la inteligencia del espectador. 

Spoiler Show #11