Diario de un viaje inesperado es una inusual (y gratificante) película romántica mexicana

Es muy inteligente, de sabios, pensar o aceptar, mejor dicho, que a veces el amor no es como queremos que suceda. No es idílico; muchas veces es problemático pero también es emocionarse desde las entrañas. El cine mexicano, en este caso del género del romance, nunca me sorprende y mucho menos me conmueve.

Años son ya desde que me emocioné con un romance y fue con Como agua para chocolate (1993), cinta basada en la obra de Laura Esquivel bajo la dirección de Alfonso Arau, una historia de amor enmarcada en la Revolución Mexicana, plagada de tradiciones y de matriarcado. En su momento tanto el libro como la película me impactaron por hilvanar un romance conmovedor, rebelde y trágico, pero aderezado con recetas de comida, mística mexicana y actuaciones excepcionales de Lumi Cavazos y Regina Torné (en la que pienso es su mejor actuación en el cine). Una obra de arte mayor desde donde la vean, espléndida, con una fotografía de El Chivo Lubezky sublime.

Comenté un párrafo arriba que tenía mucho que un romance en el cine me había impactado, y ahora, con Diario de un viaje inesperado, resuelvo que tiene un poco los mismos ingredientes que esa película clásica de Alfonso Arau. 

¿De qué trata? Michelle es una joven adinerada y superficial que vive su vida en una burbuja. No le falta absolutamente nada. Su padre se ha encargado de proporcionarle lo suficiente para que pueda vivir sin preocupación. Un mal día le notifican de la muerte de su padre y que recibirá una muy buena herencia con la condición de hacer un viaje donde se le revelara un secreto sobre su origen.

Me fascina la idea de renovar conceptos del cliché y dotarlos de elementos que los hagan lucir distintos. Frecuentemente el cine mexicano no sale de locaciones, si bien nos va, en CDMX o Monterrey o en un set de mediana calidad. Algunos pocos ejemplos de películas que se atreven a desarrollar su historia en otros lugares como El estudiante (2009) de Roberto Girault, filmada en Guanajuato, que dan un ligero giro a algunas películas del género que se perciben plásticas, creadas de forma casi serial y siempre con los mismos actores.

Precisamente, Diario de un viaje inesperado se sale de lo habitual en esta materia y el resultado es una historia que contiene un corazón y alma totalmente distintos que van acompañados de grandes paisajes que enmarcan un camino de autodescubrimiento personal donde encuentras elementos místicos de la cultura chiapaneca y San Cristóbal de las Casas, elementos que le dan un toque naturalista que deja del lado el artificio barato para rodearlo de una verdadera naturaleza del lugar que acompañan a esta joven a encontrarse a sí misma para cambiar la narrativa que, hasta ese momento, había llevado con ella misma y su exterior.

Cuando Michelle se decide a regañadientes hacer este viaje para no perder su herencia, la historia se encarga de dejarnos bien claro que nuestro personaje principal es odioso y que no lo soportaremos demasiado. Primer cliché como en Cindy la regia, de la chica de ciudad que va a otro lugar para reencontrarse. Es aquí que la cinta comienza por cautivarme al delinear un personaje antipático en todo el inicio de la película, pero que tiene un arco narrativo que lo redime, y no solo eso, lo acompaña con una espiritualidad intimista que no veía desde Como agua para chocolate. Y se confundan: para nada son parecidas; hago esta acotación porque los elementos que te ayudan a entrar a la historia están adecuadamente hechos para facilitar la historia al espectador. ¡La película es extraordinaria en eso!

Ahora bien, el segundo cliché: el romance también tiene un arco que va desde la antipatía total de ambos personajes en sus inicios para terminar, claramente enamorados. Y no estoy spoileando nada porque todo eso está en el tráiler. Lo conmovedor de esta historia de autodescubrimiento deberán descubrirlo por ustedes mismos porque implementa una narrativa espejo donde desarrolla a personajes de los cuales tenemos un testimonio en voz en off. Estos elementos que va insertando para contarnos su anécdota son efectivos y también enternecedores al ser flashbacks que van dejando lecturas del pasado del personaje principal conforme se va descubriendo. 

En apariencia, Diario de un viaje inesperado ofrece un producto cinematográfico más de romance insulso y juvenil pero que da un giro interesante enmarcado de locaciones hermosas y una cultura rica en espiritualidad y misticismo que se puede apreciar muy bien por el auge que el director le ha dado en su historia convirtiéndolo en un personaje más como en la referencia del primer renglón de este texto. 

Diario de un viaje inesperado es una película que emplea elementos conocidos de su género, pero sabe darles el giro necesario para poder proporcionarle un punto de vista distinto y mucho más natural, con toques de comedia y melodrama muy bien escritos. Un logro total para el cine romántico mexicano que se alejas de formas habituales y constante, pero que también lo hace de forma efectiva.

Ya en cines.

Video
https://www.youtube.com/watch?v=JSnl5XAlV4o
Spoiler Show #11