¿Es Desafiantes una película LGBTQ+?

Josh O’Connor y Mike Faist en Desafiantes.

Desde que se anunció la trama de Desafiantes, la nueva película de Luca Guadagnino, recuerdo que muchos se preguntaron si sería un triángulo amoroso real, ya saben, uno donde los tres personajes se desearan los unos a los otros. Sobre todo, porque Luca tuvo reconocimiento mundial tras el drama LGBTQ+ Call me by your name. Y ahora que ya está en carteleras, y más entrevistas han salido a la luz, definitivamente creo que podemos decir que Desafiantes es un drama deportivo romántico queer.

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Por supuesto, Desafiantes no podría englobarse 100% como un drama queer porque la película no va de eso. Bueno, al menos no completamente. Y es que si bien Art (Mike Faist) y Patrick (Josh O’Connor) nunca se definen como hombres bisexuales, es más que obvio que se desean el uno al otro. Pero mientras que Patrick está seguro de su sexualidad, pues lo vemos haciendo swipe a la derecha en Tinder sin importar el género, Art reprime su atracción sexual por Patrick y le dice que ya está grande para “jugar” con él.

Tras el apasionado beso de tres, que luego se convierte en un beso de dos, en el hotel, Tashi (Zendaya) reconoce que algo pasa entre Art y Patrick, aunque ellos no lo quieran reconocer. Y les dice que no quiere ser una rompehogares. Pero el beso entre Patrick y Art no es el único momento queer de Desafiantes.

Crédito: Metro Goldwyn Mayer

La tensión sexual entre Art y Patrick es palpable desde los primeros minutos. Primero, tras ganar un partido, se abrazan efusivamente hasta caer al suelo. Después, cuando ven a Tashi jugar y se emocionan, Patrick pone su mano sobre la pierna de Art. Y estas pequeñas interacciones físicas entre ellos continúan a pesar de que Patrick se hace novio de Tashi.

Cuando Patrick llega a Stanford a visitar a Tashi, primero se encuentra con su mejor amigo en la cafetería y ocurre una de las escenas más homoeróticas de la película. Patrick, con su pie, empuja el banco que tiene al lado para que Art se siente más cerca de él. Después, Patrick pone su brazo alrededor de su cuello, sus caras se acercan y no dejan de mirarse los labios. Se querían comer la boca el uno al otro. Por si fuera poco, ambos comparten un churro, uno de los tantos objetos fálicos que los personajes se llevan a la boca cuando están juntos (desde las botellas de refresco en la fiesta donde conocen a Tashi hasta el plátano que come Patrick frente a Art en el partido final).

Crédito: Metro Goldwyn Mayer

Otra escena homoerótica destacable dentro de Desafiantes es cuando Art y Patrick se encuentran en el sauna, previo a su partido. Ambos están semidesnudos y Patrick no duda en mostrar su miembro sin pudor y en decirle a Art que extraña jugar con él. Las miradas son sugestivas. La cámara se centra en sus cuerpos trabajados y húmedos por el vapor del sauna. Art le corta el rollo a Patrick diciéndole que ya es muy grande para jugar con él. Y obviamente toda esa conversación no se refería al tenis, sino a lo que había pasado entre ellos aquella noche en el hotel.

Claro que muchos podrán decir que faltó ver algo más carnal entre ellos para decir que es una película LGBTQ+, pero no hizo falta. Se entiende que se deseaban. Y a grandes rasgos, Desafiantes no se trata de la experiencia homosexual de Art o Patrick, sino de su experiencia bisexual y de su poliamor. Porque mientras se deseaban entre ellos, aún deseaban a Tashi y lo que tenían cada uno con ella y juntos. Porque la dinámica de Patrick y Art no funcionaba si Tashi no estaba en la ecuación. Pues tenían una gran codependencia.

Spoiler Show #12