¿Cómo plasma el resto del mundo a los Estados Unidos en películas y series?

Algo que se le suele criticar muchísimo a las producciones estadounidenses es la forma en que construyen estereotipos cuando se deciden incluir personajes de otras partes del mundo. ¿Cuántos grandes actores latinos consagrados en sus propios países son contratados para ser personajes vinculados al narcotráfico? ¿Cuántos actores españoles triunfan más yanquizándose que pudiendo realizar papeles españoles? Y así, podemos seguir y seguir y seguir.

Sin embargo, los estereotipos son algo que se reproducen siempre en películas y series, en todas partes del mundo. Y si bien se han criticado muchas producciones con respecto a cómo desde Estados Unidos ven a todo el mundo externo a ellos, ellos también muchas veces suelen caer en los estereotipos, o lo que representan para los países que son el foco de diferentes producciones.

Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales (2017) Fuente: Walt Disney Studios Motion Pictures.

Gran parte de la visión que se tiene de Estados Unidos en películas y series se encuentra en las antípodas de los grandes héroes-los villanos más mortales. Tengamos en cuenta, como sucede en varias producciones (vinculadas al terror en su mayoría), que siempre hay poderosos estadounidenses que suelen ser los que pagan fortunas por ver sufrir a otros, como por ejemplo en El Juego del Calamar (2021). También algo muy interesante en relación a la representación de los norteamericanos es con respecto a las conspiraciones que están ligadas a varios tópicos como: espionaje, siempre los estadounidenses están robando información y lo que tiene que ver a cuestiones de políticas partidarias. La serie argentina El Reino (2021) disponible en Netflix justamente profundiza en cómo desde Estados Unidos se comienzan a preparar candidatos que lleven adelante en el país las políticas socioeconómicas que benefician al país del norte. Esto lo vemos replicado en otras producciones, generalmente en su mayoría latinoamericanas, ya que hay cuestiones históricas que han sido la base de generar este tipo de estereotipos. Ni hablar de la figura de los servicios de inteligencia de los Estados Unidos vinculados al inicio de conflictos globales por necesidad desde recursos naturales como también una pantalla para otras operaciones macabras.

Squid Game (2021) Fuente: Netflix.
El Reino (2021) Fuente: Netflix.

Ahora, más allá de lo histórico relacionado a la política y a lo social, ¿acaso los productores de otras partes del mundo realizan una suerte de justicia poética desde el lado artístico? Veamos. Los estadounidenses tienen cierta monopolización sobre los contenidos. Por ejemplo, la Ley Federal de Cinematografía en México establece que de la cartelera anual solo el 10% es destinada al cine Mexicano. Lamentablemente es algo que sucede en muchos países Latinoamericanos. Así, grandes franquicias ocupan muchas más salas y espacios de exposición mientras que las producciones locales no solo cuentan con pocas salas, sino además con mucho menos tiempo de pertenecer en cartelera. Por ejemplo, Avenger Endgame (2019) dominó el 96% de las salas; el primer viernes de su estreno se proyectó en un total de 6840 pantallas, cuando las totales de México son 7106. Algo no muy distinto sucede con las plataformas donde el contenido de Estados Unidos es el que encabeza la mayor cantidad de producciones.

Avenger Endgame (2019). Fuente: Marvel/Walt Disney Studios Motion Pictures.

Ok, en el resto del mundo se estereotipa MUCHO a Estados Unidos, pero tampoco dista de la realidad donde su poderío impacta muchísimo en la industria del entretenimiento.

Spoiler Show #11