El retraso de los grandes estrenos cinematográficos provocó que la segunda cadena de cines más grande del mundo suspenda las funciones en casi 600 complejos y despida a miles de trabajadores.
Cineworld confirmó recientemente sus planes para cerrar temporalmente sus instalaciones en el Reino Unido y Estados Unidos después de la postergación de Black Widow y No Time to Die, entre otras películas. Estos son algunos de los problemas que también vemos en Latinoamérica, donde las cadenas no quieren reabrir debido a que generan pérdida.
La medida afectaría a unos 45 mil empleados de la industria, ya que estos son los dos principales mercados de Cineworld. La multinacional, dueña de Picturehouse Cinemas y Regal, clausurará temporalmente 536 cines en EE. UU. y sus 127 en el país europeo. “Cineworld continuará monitoreando la situación de cerca y comunicará cualquier plan futuro para reanudar las operaciones en el momento apropiado. Cuando los mercados clave tengan una guía más concreta sobre su estado de reapertura y, a su vez, los estudios puedan traer los principales lanzamientos de regreso a la pantalla grande”, dijo el presidente ejecutivo Mooky Greidinger en un comunicado.
Además, las acciones de Cineworld se hundieron un 60% en la Bolsa de Londres tras anunciar esta medida. La cadena reportó una pérdida de 1600 millones de dólares en la primera mitad de 2020.