El cine y el streaming vienen batallando desde hace varios años ya, pero la pandemia que nos golpeó en 2020 llevó el enfrentamiento a otro nivel. A punto tal que ahora llegamos a preguntarnos ¿les conviene realmente estar enfrentados?
El boom de Netflix fue el primer rival que tuvo el cine, con la gente acostumbrándose a pausar la película en sus casas, verlas desde la cama, en el celular y sin la necesidad de pagar nada más que la suscripción mensual del servicio. Sin embargo, luego se sumaron las otras plataformas que vinieron a disputar el trono de Netflix como rey del streaming y, al mismo tiempo, competir contra las salas de cine: Amazon Prime Video, Disney+, Hulu y HBO Max, entre otras.
A las películas originales que ya lanzaba Netflix se le sumaron las nuevas de los otros servicios de transmisión y como los presupuestos para estas fueron aumentando, rápidamente las plataformas comenzaron a contratar a los mejores directores, guionistas y actores de la industria. Tanto es así que para la última entrega de los Oscar hubo una gran cantidad de películas nominadas que fueron estrenadas en los servicios de streaming (The Power of the Dog tuvo múltiples nominaciones y CODA ganó a la Mejor Película). Estos productos empezaron a atraer cada vez más público y los viajes al cine quedaron reservados para ciertas cintas puntuales.
El 2020 aceleró todo este proceso. Con el cierre de los cines a causa del COVID-19, el público inevitablemente consumió todas las películas en streaming durante un año (o más). El ritual de ver las cintas desde casa reemplazó a la pantalla grande y varios estudios se vieron obligados a hacer tratos con las plataformas para que sus producciones vean la luz del día. Durante esta época, muchos de los films que iban a salir en el cine terminaron lanzándose en los servicios de transmisión.
HBO Max, sin embargo, es el caso que rompió todo y puso a la guerra entre el streaming y el cine en otro plano. WarnerMedia decidió que, para impulsar la plataforma, varias películas que estaban bajo su paraguas se estrenen simultáneamente en la pantalla grande y también en el servicio de transmisión, mientras que otras llegarían a la nueva propuesta de HBO pocas semanas después (Dune, por ejemplo). Esto revolucionó a la industria y hubo muchas opiniones encontradas al respecto, pero lo cierto es que esta medida aún se mantiene e incluso ha sido adoptada por Disney+ también.
Los cines volvieron a abrir sus puertas y de a poco la gente fue regresando a las salas, pero está claro que la concurrencia no es la misma. El público perdió la costumbre de viajar para ver una película y si sabe que dentro de pocas semanas (o incluso ese mismo día) la puede ver en su casa, prefiere la comodidad del hogar. Los servicios de transmisión en cierta forma rompieron la magia del cine. Antes, para ver una película nueva tenías que viajar obligatoriamente para verla en una sala y atenerte a las reglas del lugar, ahora la podemos ver en nuestro living.
El streaming también afectó las costumbres en las salas. Si bien siempre existieron quienes hablan en el cine, las reglas que hay dentro de cada complejo se respetaban bastante, pero ahora estamos todos acostumbrados a ver una película desde casa, mandar un mensaje, hablar con quién tenemos al lado, ir a la heladera para buscar algo para tomar, ir al baño, etc. Eso dañó el comportamiento en el cine, ahora es muy común ver a alguien con la pantalla del celular prendida durante el film o hablando entre ellos. El ritual desapareció completamente.
Entonces, ¿cómo es que pueden ser aliados? Bueno, como vimos, el cine perdió la batalla. Esto no quiere decir que vaya a desaparecer, pero está claro que se van a tener que adaptar al nuevo panorama y una de las formas que existen en la actualidad es a través de la narrativa transmedia que están utilizando los grandes estudios como Marvel y Disney quienes están creando una conexión entre las películas que lanzan en el cine y las series que se estrenan en Disney+ (Moon Knight, por ejemplo, se lanzará esta próxima semana).
Por otro lado, si las grandes plataformas de streaming siguen estrenando películas de una calidad cada vez más alta, los cines pueden aprovecharse de esto haciendo un trato con los servicios de transmisión para poder emitir estas cintas un par de días después de su estreno en los servicios. Es decir, la opción inversa a la dinámica implementada por HBO Max y compañía.
En definitiva, si no puedes vencerlos, únete a ellos. El cine perdió y ahora deberá buscar la formas más conveniente de aliarse con las plataformas de streaming para seguir existiendo.