En las últimas semanas, los rankings de música de todo el mundo han dado la vuelta por completo. Artistas como Miley Cyrus, Taylor Swift, Drake, The Weeknd, solo por mencionar algunos, han sido reemplazados por talentos locales como Karol G, Peso Pluma, Rosalía, Grupo Frontera y por supuesto Bad Bunny. La música hecha por artistas hispanoamericanos, nos guste o no, ha logrado colocarse en los primeros lugares de territorios donde el idioma principal no es el español. El ritmo ha conquistado a un nuevo público lejos de la región y como dice el Conejo Malo: “ahora todos quieren ser latinos”.
Pero existe un fenómeno muy curioso, mientras que la música iberoamericana está rompiendo a nivel mundial cualquier paradigma, otra de las bellas artes como el cine sigue a la espera de encontrar el momento para reventar en la industria cinematográfica global. En días recientes, el actor puertorriqueño Benicio del Toro señaló que desde hace tiempo se viene haciendo cine de gran calidad en la región y que ha ido creciendo de forma creciente, pero que pese a ello el talento latinoamericano aún no había aprovechado el gran potencial de Hollywood para seguir creciendo, lo cual tenía que cambiar.
Tomando en cuenta el boom musical en español y las palabras de Del Toro, me puse a reflexionar cuáles son esos elementos que bien podría tomar el cine de la región, para montarse en la gran ola de apreciación que industrias como la surcoreana ya tuvo hace un par de años atrás. Así que me dispuse a hacer un listado con tres puntos para tenerlo más claro:
1 Explotar nuestras historias
Volviendo un poco al tema de la música, los artistas antes mencionados tienen algo en común: cada uno ha logrado tomar los ritmos locales de la región y usarlos a su favor para llevar su cultura en alto por todo el mundo. Algo muy similar al nacionalismo que siempre ha mostrado Hollywood en sus historias, que aunque a veces me parece excesivo, es digno de admirar como han hecho de eso un sello de su propia industria.
La clave de eso es que han contado sus historias a partir de un punto de vista donde ellos terminan siendo los héroes. Mientras que por otro lado saben envolvernos en tramas que poco podrían conectar con las costumbres con las que crecemos todos aquellos que nacimos y crecimos afuera de EE.UU., aún así logran la universalidad de las historias para captar a todo el público sin importar su nacionalidad.
El que los creadores y el público comience a apostar por querer ver historias más cercanas a nosotros, a nuestras costumbres, a nuestra forma de vida, a nuestras problemáticas, harán que el público comienza a sentirse identificado con ello. El caso más reciente de Argentina, 1985 me parece perfecto para mostrar cómo se tomó un caso muy particular de un país hermano para darnos una emocionante historia sobre la lucha de los ciudadanos contra el poder, lo cual hizo que la trama por sí sola fuese reconocida a nivel global, y eso en gran parte se debió a la forma de poder contar algo tan local que en su exhibición mundial sea perfectamente entendido por todos sin necesidad de conocer poco o nada del país o la cultura que se representa.
Casos en la animación como el de Coco y Encanto lograron llevar las costumbres de países tan particulares como México y Colombia a todo el mundo. Se conquistó al público con lo que serían tramas muy locales, aunque claro, aquí se nota la mano de la producción estadounidense de Disney, pero a pesar de ello el mensaje logra comunicarse de forma efectiva.
¡Arrebatemos nuestros espacios e historias!
Crédito: Amazon Studios
2 Confianza en el talento para crear nuevo público
En un reciente podcast de Creativo con Roberto Martínez, la actriz y productora mexicana Karla Souza dijo que cuando estaba intentando vender su película La Caída, estrenada el año pasado en Prime, pasó algunas dificultades al ser rechazada por muchos estudios y distribuidores esto con el pretexto de que no era el tipo de historias con las cuales ella estaba relacionada. Por lo cual muchos le pidieron regresar con una comedia romántico e incluso descartar la idea de realizar el proyecto que ella quería hacer, por tratarse de un drama de denuncia en el mundo deportivo su público no iba responder positivamente.
La restricción señalada solo da pie a la limitación del agente creativo, y más cuando se trata de un caso tan particular donde un actor busca explorar más allá de la zona en la que ha sido encasillado. En consecuencia esto cuarta la pluralidad de historias (de las que señalaba en el punto anterior) y de voces en la creación de cine. Al mismo tiempo, esto perpetúa la creencia del grueso del público que repite que el cine mexicano, por dar un ejemplo, es lo mismo de siempre con comedias románticas protagonizadas por los mismos actores de siempre, en su mayoría blancos, y con una temática muy similar entre sí que se ubica en la misma zona de la CDMX, donde pareciese que es el único espacio en donde se puede desarrollar una historia.
Crédito: Amazon Studios
3 Crear industria de premios sólida
Año con año la industria hollywoodense marca de forma muy clara la gran temporada de premios que comienza entre noviembre-diciembre y termina con la entrega del Óscar, que en los últimos años es a principios de marzo. Durante este tiempo se realizan una serie de eventos y pasos a seguir para publicitar que una película logre ser considerada para que pueda aspirar a una o más nominaciones. Eventos como presentaciones con el talento, rondas de entrevistas, participación en diversos programas televisivos, coberturas en medios, portadas de revistas y más.
Cuando se trata de los premios locales poco podemos ver de esa cobertura, pero entrando en un terreno más profundo, muchas veces no se logra que las películas que podrían considerarse en cualquier ceremonia –llámese Premios PLATINO, premios Ariel, premios Cóndor de Plata, o el que sea– que estas puedan tener una exhibición decente para que el público pueda disfrutar de ellas y entrar en la conversación de lo que se va a celebrar y premiar. Por lo cual lo principal sería crear un círculo que permita que esto no pase, lo cual fortalecería a la industria local de cada país y al de la región completa ya sea latinoamericana, hispanoamericana o iberoamericana, o como se le quiera sesgar y etiquetar.
Pero eso no es todo, los premios que reciba cada producción cinematográfica deben repercutir en la carrera del talento y creadores de la misma. El Óscar es ejemplo de ello porque no solo basta que en el caso de los actores estos sean reconocidos como nominados o ganadores de la Academia en trailers, notas de prensa, también aumenta sus posibilidades de cobrar más, o el acceder a más proyectos. El premio por sí solo tiene un valor que repercute en la industria, hecho que no es muy común en nuestra región. Estos terminan por ser un reconocimiento por colegas de industria, pero más allá de eso no tiene unatrascendencia real en la industria.
Si en verdad queremos que la industria cinematográfica de la región iberoamericana, y de cada país se fortalezca, debemos tomar cartas en el asunto, y no solo hablo de quienes producen cine o de los que se dedican a reconocer el talento con premios, también desde el lado periodístico debemos aportar mucho para hacer que nuestras historias y nuestro talento se conozca a nivel mundial.
Debemos crear los espacios necesarios para su proyección y su difusión, y no un partido de fútbol que no genera ninguna relevancia –sí, te estoy hablando a ti, Premios PLATINO–; se trata de realizar una cobertura como las que anualmente hacemos a los premios Óscar y hasta los dudosos Globos de Oro, a esa misma altura y no menoss.
Angelique Boyer, Isi Vives Y Bere Becerra en Spoiler Show con Rana Fonk.
En este programa nos visitan Angelique Boyer para hablar de su primer protagónico en Socias por Accidente. La actriz y cantante Isi Vives charló de su participación con Juanpa Zurita y Ludwika Paleta en ¿Quieres ser mi novia?. También nos acompaña la creadora de contenidos y parte del Staff de Spoiler: Bere Becerra.