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Buena suerte, Leo Grande es la mejor película de Emma Thompson

Cuando hablamos de películas coming of age regularmente vienen a nuestra mente películas con adolescentes como protagonistas, como en Chicos Buenos (2019), donde la exploración del despertar sexual tiene que ver con personas que van pasando de la niñez a la adolescencia, con un recorrido peculiar con una narrativa predominantemente cómica para aligerar lo incómodo que se pueden volver algunos temas de adultos vistos a través de las miradas de los niños. Tomemos en cuenta que los temas sexuales casi siempre son abordados desde una perspectiva masculina; pocas veces, seguramente ignoro la mayoría de estas, se toca la sexualidad con una perspectiva femenina no feminista. Desde qué atrae a las mujeres de los hombres hasta que posición sexual, si es mejor estar arriba, abajo, etcétera. Un ejemplo de esto es Wetlands (2013), en la que una adolescente casi adulta explora su sexualidad con insistencia hasta que descubre que puede encontrar placer en casi todo, incluso con verduras, hasta imaginar una pizza preparada por un séquito de pizzeros que eyaculen sobre el alimento y que ella la consuma sin tener conocimiento de lo que ha sucedido.
Ambos discursos van dirigidos a un espectador que se identifica porque está pasando por esos lugares o se ríe porque con nostalgia recuerda su propio despertar sexual. Pero no hay películas que logren un discurso que tenga que ver con la sexualidad cuando el cuerpo no es precisamente el más firme o cuando te das cuenta que nunca has tenido un orgasmo pesar que estuviste con alguien más de treinta años. Y entonces Emma Thompson y Good Luck To You, Leo Grande (Buena suerte, Leo Grande).

Nancy Stokes (Emma Thompson) es una viuda de 55 años que en 30 años de matrimonio nunca tuvo un orgasmo, solamente los que lograba fingir. Al quedar sola y darse cuenta que sus hijos hace mucho que ya no dependen de ella, se da a la tarea pecaminosa de ir en contra de su propia educación católica para poder explorar, tardíamente, los límites de su propia sexualidad por medio de un joven trabajador sexual que se hace llamar Leo Grande (Daryl McCormack).
No quiero escribir más sobre la sinopsis al ser una película que necesariamente deben ir descubriendo por ustedes mismos porque, aunque podemos creer que somos muy abiertos o no tanto a nuestra propia sexualidad, todos entramos con ciertos paradigmas respecto al tema, incluso cuando como en mi caso he visto películas de todo tipo de temáticas sexuales.
Con todo y la experiencia que puedas tener sobre el tema de la exploración sexual en la edad madura como la del personaje femenino que Emma Thompson hace magistralmente, te das cuenta que esta película era tan necesaria que cuando comienzas a verla y a descubrirle no por sus escenas eróticas, sino por sus diálogos, te das cuenta que nunca te había pasado por la cabeza que pronto ya algo no funcionará, que por las partes que te sentías orgulloso de tu cuerpo ya no son tan atractivas o esculturales y que tampoco ya no serás tan interesante para muchas personas.
Good Luck To You, Leo Grande (Buena suerte, Leo Grande) es una película engañosa desde su tráiler. No lo menciono desde una perspectiva deficiente o negativa, todo lo contrario: desde los personajes se aborda esa anonimidad y asisten a una cita sexual bajo pseudónimos que encubren sus verdaderos nombres, por lo tanto sus verdaderas vidas. Pero aunque ambos llegan a ese lugar para tener una intimidad entre extraños, esta relación meramente sexual no es lo que logra que se quiten las caretas con las que se enfrentan el uno al otro: un hombre joven con buen cuerpo que seguramente se encuentra en sus treintas, con toda la seguridad que esto trae, frente una mujer madura que inventa tener frío y así taparse el cuerpo que para ella se encuentra caído y poco atractivo.

Good Luck To You, Leo Grande (Buena suerte, Leo Grande) me trajo a la memoria muchas historias que podrían parecérsele pero que se quedaron en el camino o que exploraron exactamente el lado opuesto de la historia. Me refiero a Alguien tiene que ceder (2003) y El graduado (1967), respectivamente. Estas dos películas abordan el deseo sexual a partir del cuerpo hasta su culminación en el amor que radica en el conocimiento de la esencia de una persona, o cualquiera de estas dos cosas que suceda primero. Sin embargo, las pláticas entre Leo y Nancy, uno en su posición de servidor sexual complaciente y la otra en su honesta inseguridad de ser una mujer que nunca se permitió ni siquiera tocarse a sí misma, no se comparan con el encantador final donde termina el arco del personaje que Emma Thompson logra crear. Un viaje introspectivo que comienza desde la implicaciones grandilocuentes del exterior como las razones para casarse, para tener hijos, para obedecer, para no masturbarse por sentirse observada por alguien que la está juzgando todo el tiempo, la intimidad de las inseguridades y las insatisfacciones negadas en toda una vida, dándose cuenta que nunca fue culpa de nadie, sino de ella misma.

Good Luck To You, Leo Grande (Buena suerte, Leo Grande) es un coming of age actuado magistralmente por Emma Thompson en el que creo es el mejor personaje de su carrera. Logra conectar al espectador con sus propias inseguridades por medio de un espejo interno donde se puede mirar a sí mismo a través de un relato emotivo sobre el sexo fuera del matrimonio, dentro de este y hasta después de que la muerte de uno de ellos los separe. Una reflexión tan íntima como necesaria que todo hombre y mujer debe permitirse ver.