El Arrowverse está cambiando. Las nuevas temporadas de las series del universo que The CW supo crear trajeron aparejadas algunas sensaciones que los fans de estos programas no esperábamos.
Como ya hemos analizado algunas veces, veníamos de una muy mala temporada de The Flash y de una excelente de Arrow, con un villano que supo conquistarnos a todos con su malicia e inteligencia. En cuanto a las otras dos series que forman parte de este universo,Supergirlparecía estar recién amoldándose a sus compañeras (recordemos que The CW adquirió la serie luego de la emisión de su primera temporada) y Legends Of Tomorrow seguía un camino que iba completamente separado de sus hermanas.
Por ser las más antiguas, tal vez, algo así como las hermanas mayores, siempre esperamos un poco más de The Flash y de Arrow. Lamentablemente, nuestras expectativas se hicieron añicos. Si bien ambas series parecían haber comenzado su cuarta y sexta temporada respectivamente de forma correcta, fueron cayendo en un sopor que hizo muy complicado seguirles el hilo.
Arrow, como dijimos antes, venía de una gran temporada, con un excelente villano como lo fue Prometheus, y con un nuevo equipo al servicio de Oliver Queen. Todo parecía marchar sobre ruedas. Sin embargo, la paternidad, el romance con Felicity y la nefasta idea de poner a John Diggle bajo la capucha de Flecha Verde hicieron que todo se venga a pique.El villano, interpretado por Michael Emerson, parecía que no podía fallar y, sin embargo, terminó por convertirse en un pobre tipo que sólo lanzaba amenazas (muy muy lejos de la brillantez y la crueldad de Adrian Chase) y que su único gran plot twist fue demostrarnos que no era el gran malvado de la temporada. ¿Un hacker que fue engañado con un vídeo trucado? Sus minutos finales fueron sencillamente ridículos.
A la terrible falla del enemigo, le sumamos el adormecimiento que todos sufrimos cada vez que Oliver y Felicity aparecen juntos en pantalla. Y no me hagan empezar con William, quien decididamente no aporta absolutamente nada a la trama, excepto ridiculeces. No termino de comprender cuál es realmente el sentido del Oliver familiar, un costado que ya sabemos que existe, porque hace seis temporadas que vemos cómo Ollie cuida a su hermana y a todos los que lo rodean, más que matarnos a todos con una sobredosis de cursilería barata.
Sumado a esto, decidieron tirar completamente por la borda al nuevo equipo. Una pelea bastante ridícula terminó convirtiendo a todos los compañeros de Green Arrow en personajes egoístas y caprichosos que insisten en trabajar por su cuenta, pero que al final del día siguen trabajando a la par de Oliver. No creo que haya retorno después de tantos episodios de ser insufribles en pantalla para que estos personajes puedan volver a conquistarnos y formar parte del equipo que defiende Star City. El nuevo logo en la presentación, que tanto nos había entusiasmado, es absurdo ahora.
En cuanto a The Flash, veníamos de ver la peor temporada en su historia. Savitar y todo el drama «salvemos a Iris» terminó de romper por completo el romance que los televidentes teníamos con la serie. Esperábamos una cuarta temporada que recuperara el encanto del corredor escarlata y que, por favor, dejara a un lado a Iris Westy su completamente inentendible personaje.
Sorpresa: Iris es la líder del Team Flash. Sin que nadie sepa muy bien por qué ni cómo ni si está capacitada, allí está. Pero esto no sería lo peor si no nos hubieran defraudado con el villano nuevamente. DeVoe parecía subir nuestras expectativas, pero otra vez la serie cayó en un pozo del que no parece poder salir. DeVoe no generó el terror que supo generarnos Zoom, por ejemplo, y olemos a kilómetros de distancia que va a ser su propia esposa la que lo traicione.
Lo único que parece estar salvando a The Flash son todos esos personajes que no pertenecen a la familia West-Allen: Cisco, Caitlin, Harrison y, la nueva adquisición, Ralph. De hecho, si no fuera por la comedia que ellos aportan a la trama, los episodios serían insoportables.
No creo que estemos todos de acuerdo, pero Ralph se está ganando un lugar en mi corazón. Creciendo como héroe y descubriendo sus poderes, nos trae un poco de esa brisa fresca que era Barry cuando recién empezaba a ser The Flash.
Estamos presenciando una temporada con altibajos y, si comparamos a The Flash con Arrow, no está sabiendo recuperarse con la velocidad que lo hizo la primogénita luego de su peor temporada (Damien Dahrk es el pasado oscuro de la serie de Oliver Queen, pero fue olvidado velozmente gracias a Prometheus). Todavía quedan muchos episodios y esperemos que, con Barry fuera de prisión, tengamos por fin la acción que tanto necesitamos.
Ahora, ¿qué sucede con Supergirl y con Legends Of Tomorrow? Claramente están disfrutando de tiempos mejores. La serie de la chica de acero finalmente ha ganado su identidad y nos la presenta como un personaje muchísimo más complejo y real que la que veíamos en esa olvidable primera temporada.
Melissa Benoist parece haberse acostumbrado a ser Kara Zor-El y nos entrega actuaciones maravillosas donde podemos sentir todo su sufrimiento, su rabia, su dulzura y su fortaleza. Sus frustraciones románticas con Mon-El, en lugar de convertir a la serie en una historia cursi, la transformaron en algo real, que verdaderamente nos genera sentimientos ambigüos a todos. ¿Es Mon-El un mal hombre por haberse casado después de haber estado siete años extraviado en el futuro? Personalmente, no puedo odiarlo, como tampoco puedo odiar a Imra, su mujer, que ha demostrado una y otra vez ser una gran luchadora y sus ganas de ayudar en lo que sea posible.
Además de la humanidad que se esconde detrás de la historia de Supergirl, esta temporada trajo por fin una villana de peso. Reign (y las otras destructoras de mundos) son increíbles. La pelea donde Supergirles derrotada es probablemente una de las mejores escenas que hemos visto en lo que va del año. Violenta, devastadora y cruel. Como es Reign.
Lo más fascinante de esta temporada, a mi entender, es lo bien que se están manejando los tiempos para no develar todos los misterios velozmente. Hay tanto que no sabemos de la historia de Reign y de las otras destructoras que es imposible para uno como simple espectador adivinar cómo se va a resolver todo.
También hay que sumarle, por supuesto, la aparición de la Legión de Superhéroes. En el último episodio que vimos, Imra estaba a punto de develar sus verdaderos planes. Por supuesto que no es casualidad que se encuentren allí, en la época de Supergirl. Las incógnitas se acumulan en una temporada que viene siendo espectacular. Mi única queja es, tal vez, la insistencia en darle relevancia a Jimmy Olsen, ahora como pareja de Lena Luthor.
He dejado Legends Of Tomorrowpara el final porque honestamente creo que se ha alzado como la mejor serie dentro del Arrowverse. Tal vez porque no tiene el peso de los cómics sobre los hombros, fue capaz de desarrollar unos personajes entrañables, se deshizo a tiempo de aquellos que no lo eran (¿se acuerdan de Hawkman y Hawkgirl? Yo tampoco) y no tuvo miedo en mezclar las cosas cuando le pareció adecuado.
Con su identidad repleta de referencias a la cultura pop, unos personajes que terminan siempre haciéndonos reír y unas escenas de acción maravillosas, fue construyendo una historia de viajes en el tiempo que entretiene y atrapa. Cuando anunciaron los cambios en el reparto, antes del comienzo de esta tercera temporada, realmente dudé si la serie iba a sobrevivir. Remover a Arthur Darvill del elenco regular era una jugada arriesgada, ya que era su personaje, Rip Hunter, el que había iniciado esta historia. Pero por mucho que a mí me guste el acento inglés y el piloto marrón, Sara Lance es una joya que nunca deja de brillar.
Pero no es sólo Sara: todos esos personajes que quedan perdidos en el tumulto del Arrowverse van a parar a Legends Of Tomorrow y encuentran su lugar. Mick Rory y Ray Palmer son un ejemplo de esto. Ambos han logrado desarrollar sus personajes de manera maravillosa. Rory es una caja de sorpresas dentro de Legends y sus apariciones siempre nos hacen delirar. Y Ray es probablemente el personaje más querible que existe sobre la faz de este universo que creó The CW.
Realmente la idea de que es un equipo de personajes poco importantes que se reúnen para hacer grandes cosas dio resultado. Incluso han logrado hacer que el paupérrimo Damien Dahrk tenga sentido. En la delgada línea del absurdo en la que se mueve graciosamente Legends Of Tomorrow este patético villano encontró su lugar. Es por esto que también le tengo fe a la nueva inclusión de Kid Flash y de Jesse Quick. Si bien eran personajes inútiles en The Flash, tal vez aquí puedan crecer.
Como si le hiciera falta algo más a esta increíble serie, cuenta ahora con la participación de Matt Ryan como John Constantine. El episodio Daddy Darhkest nos ha dejado a todos con las ya no simplemente ganas, sino la necesidad de que Constantine vuelva a la pantalla chica.
No sé qué tan posible es esta idea, sí sé que lo deseo desde el día que cancelaron la serie. Temía que The CW se hiciera cargo de Constantine por su fama de hacer series adolescentes y aptas para todo público, pero ese cigarrillo que John enciende al final del episodio y la experiencia de haber visto Black Lightning, que, si bien no forma parte del Arrowverse, es un producto mucho más maduro y oscuro, me dejan con la esperanza de una nueva versión de este maestro de artes oscuras que tanto quiero y que Matt Ryan parece haber nacido para representar.
Por lo pronto, creo que debemos aferrarnos a Supergirly a Legends Of Tomorrow y armarnos de paciencia para ver The Flash y Arrow. Esperemos que las hermanas mayores sepan amoldarse a los nuevos tiempos y que no hayan gastado todavía todos sus cartuchos. Lo cierto es que Arrowya va por su sexta temporada y, como siempre supimos, fue pensada originalmente para cinco, por lo que tampoco es tan sorpresivo que estén estirándose incómodamente fuera de los límites. En cuanto a The Flash, todavía le queda bastante de esta temporada para reconquistarnos, si es que se anima a abandonar el discurso melodramático y familiar que viene adoptando últimamente y nos entrega un villano con todo su esplendor y unas buenas batallas para el corredor escarlata. Y si esto no es suficiente, siempre tendremos los crossovers, que han sabido llevar las cosas a un nuevo nivel.
Ludwika Paleta, Juanpa Zurita, Renata Vaca y Héctor Trejo en Spoiler Show con Rana Fonk.
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