El true crime es un verdadero éxito. En las plataformas de streaming las series, ya sean ficcionalizadas o documentales, que toman casos criminales de la vida real se reproducen a un ritmo exacerbado. Sin embargo, por supuesto, no todas son buenas.
¿Qué debe tener una producción de true crime para ser buena? A mi entender, debe apoyarse en tres puntos importantes: un caso interesante, la elección de un punto de vista y un buen material de archivo.
Fuente: FX
Lamentablemente, crímenes hay muchos. Sin embargo, no todos son material digno para convertirse en una producción de true crime. Para que un crimen sea interesante, tiene que entrar en alguna de estas categorías: ser popular, ser complejo o ser ridículamente espectacular.
Dentro de la primera categoría entrarían, por ejemplo, casos como el de O. J. Simpson, que se retrató en la serie The People v O. J. Simpson: American Crime Story, conocido mundialmente y por eso condenado a ser llamativo para mucha gente. Otros ejemplos de este tipo de casos pueden ser por ejemplo el que se retrata en The Vow, que nos cuenta la historia de la secta NXIVS, que tuvo entre sus filas a varios famosos hollywoodenses y políticos del mundo, o la más reciente House of Hammer, que se lanza luego de los escándalos en los que se vio envuelto el actor Armie Hammer y de la acusación de abuso sexual que recibió. La espectacularidad de las personas involucradas en estos casos hace que llamen la atención y, por ende, son una buena elección para crear una producción de true crime.
Fuente: Discovery+
Por otro lado, otros casos que se convierten en buenas producciones de true crime son aquellos que son muy complejos, incluso aquellos que quizás no tienen resolución. Un buen ejemplo de esto es Crime Scene: The Vanishing at the Cecil Hotel, que cuenta principalmente el caso de la muerte de Elisa Lam, pero también otros misterios sucedidos en este hotel de Los Ángeles. El aura siniestra del hotel y la falta de respuestas son ideales para crear una buena producción de true crime.
Incluso cuando los casos tienen resolución, si tienen buenas vueltas de tuerca, si son complejos de verdad y demandan una gran investigación y muchas sorpresas, también se convierten en buenas producciones de true crime. Por ejemplo, la recientemente estrenada en NetflixGirl in the Picture, que cuenta la historia de Sharon Marshall, una joven que aparece moribunda al costado de un camino y que, a partir de allí, revela que ha vivido una vida entera de horrores.
Fuente: Netflix
Por último, los otros casos que pueden ser muy buenas producciones de true crime son aquellos que son extraños, bizarros, como el de Joe Exotic y la serie Tiger King, que cuenta la disputa entre Carole Baskin y él, con acusaciones de todo tipo en el medio: maltrato animal, contratación de sicarios, y mucho más, o, también, la serie Don’t F**k With Cats: Hunting an Internet Killer, donde usuarios horrorizados de Internet inician una investigación detectivesca para dar con un joven que aparece en un vídeo asesinando gatitos. Gatitos, justicia social y héroes anónimos. Sin duda, un éxito asegurado.
Fuente: Netflix
Otro punto a tener en cuenta para realizar una producción de true crime buena es el punto de vista desde el que la vamos a contar. Si bien hay muchas películas y series que intentan ser objetivas, siempre es mejor cuando toman alguna posición. No es lo mismo darle voz a las víctimas, que dársela a los criminales o a quienes dedicaron toda su vida a capturarlos. De todas, claro, hay buenos ejemplos.
Series como Keep Sweet: Pray & Obey le dan la voz a las víctimas de La Iglesia de los Santos de los Últimos Días, que fueron obligadas a casarse cuando eran menores de edad y abusadas sexualmente por los hombres que se hallaban en el poder. Lo mismo sucede con Seduced: Inside the NXIVM Cult, que tiene a India Oxenberg contando en primera persona cómo fue su experiencia dentro de la secta de Keith Raniere.
Por otro lado, también tenemos a criminales asumiendo sus crímenes en pantalla. La reciente I Just Killed My Dad deja que Anthony Temple, un joven que asesinó de tres disparos a su propio padre, cuente cómo fue su vida y qué lo llevó a cometer semejante crimen. También le da ese espacio a Elize Matsunaga la serie brasileña Elize Matsunaga: Érase una vez un crimen…, quien asesinó y descuartizó a su esposo. En ambos casos, es interesante ver cómo la figura demonizada de un asesino puede tener matices: escucharlos hablar de sus vidas, de lo que padecieron, nos hace dudar acerca de qué tan culpables son o, al menos, si esas vidas, son un aliciente para el crimen que cometieron.
Por último, se le puede dar la voz a quienes dedican sus vidas a atrapar criminales. Detectives, policías, abogados, etc., muchos de ellos se obsesionan con casos e incluso a veces salen del retiro para volver a inmiscuirse en los casos que los desvelaron años anteriores y no han sido resueltos. Una serie que muestra muy bien cómo los crímenes pueden cambiarle la vida a los miembros de la justicia es Catching a Killer, que los pone en primera plana.
Fuente: Netflix
Por último, una serie o una película de true crime no es nada si no tienen un buen archivo. En los casos más recientes es muy interesante ver cómo el avance de la tecnología hace que queden más registros de todo lo ocurrido. En The Vow, serie que mencioné anteriormente, sorprende la cantidad de material de vídeo y de audio que ha quedado disponible acerca de las atrocidades de Keith Raniere, pero en los casos más antiguos, esto no existe. Por eso, es importante dar con entrevistados que aporten información o reunir el suficiente material de archivo para poder contar la historia completa. En este sentido, la serie de StarzplayConfronting a Serial Killer es ejemplar: se basa en las horas y horas de entrevista que la autora y periodista Jillian Lauren le realizó a Sam Little, uno de los asesinos más prolíficos de Estados Unidos. Lauren realizó esta investigación para dar con los nombres y los cueros de las víctimas de Little antes de que este falleciera en prisión y su información es abundante y ha colaborado bastante con esclarecer algunos de estos crímenes.
Fuente: Starzplay
El true crime llegó para quedarse. Como decía anteriormente, las producciones se multiplican día a día, sobre todo en las plataformas de streaming. Pero, como hemos visto, hace falta más que un crimen para crear una buena producción.
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