Alfonso Herrera habla de los micromachismos y los de la industria cinematográfica

Hoy estrena El Baile de los 41, una de las películas más esperadas del cine mexicano. La cinta un filme que reafirma el constante machismo y homofobia que ha vivido México por siglos, el mismo que ha puesto en jaque a la industria cinematográfica mexicana al demostrar que el desnudo masculino sigue siendo un tabú.

Charlamos con Alfonso Herrera, quien interpreta a Ignacio de la Torre y Mier, uno de los posibles 42asistentes al Baile más icónico y recordado en México, sobre cómo es que en pleno Siglo XXI el mundo sigue sumergido en tabúes, machismos, misoginia y censura alrededor de la homosexualidad, el desnudo masculino y su propia historia.

«En 2019 estaba haciendo la obra de La Sociedad de los Poetas Muertos y creo que David fue a verla obra. Después recibí una llamada de teléfono de él para invitarme a platicar acerca de un proyecto que quería hacer y que le interesaba mucho contarme. Desayunamos y me encantó la idea de poder trabajar con él. Vi Las Elegidas en 2016 y me voló la cabeza el trabajo de David. Me entusiasmó hacer equipo con él para contar esta historia y tratar de aterrizar algo que se caricaturizó, se enjuició y ridiculizó» comenzó Alfonso.

Uno de los temas importantes de la cinta es la imagen de la homosexualidad desde los estratos de poder o en estratos de clase media, pues es poco común que se hable de esto en la industria del cine mexicano. Alfonso nos respondió que por eso se respetó el no reivindicar la imagen de Ignacio y se decidió mostrarlo con todos sus vicios y defectos, no romantizarlo.

«Creo y considero que hay un pacto, que hay una energía que rodea a nuestra sociedad y eso se ha extendido durante muchos años. Los estereotipos del machismo se han normalizado, así como las conductas de desigualdad y de desprecio a todo lo que no entre en esta cosa de masculinidad hegemónica o de heteronormatividad. Este pacto no solamente afecta a las minorías, también daña a las mujeres. Ahora esta energía, este molde, ha resultado muy cómodo para muchas personas, ya que les permite prolongar este dominio y poder, esto existe en todas partes desde los contenidos que consumimos, los chistes, las redes sociales, y creo que tenemos que ser más responsables en la manera que consumimos, hay que evolucionar y este es un gran ejercicio para poder hacerlo».

Siempre ayudando y liderado por la bandera del respeto, Alfonso logró cuestionarse qué tanto ha cambiado él como individuo en estos temas, qué tanto ha avanzado la sociedad en ello y cómo ha influido esto en sus tomas de decisiones para realizar un proyecto, pues su visión de las cosas se ha modificado con cada proyecto que toma.

«Lo que te puedo decir es que siempre me he manejado con la bandera del respeto, contantemente. Como ya lo mencioné alguna vez, tenemos que ir a nuestro pasado para entender hoy en día en dónde estamos parados como sociedad. Creo que eso no solo tiene que ver con la sociedad como masa, sino también como individuos únicos e irrepetibles. Hace muchos años formé parte de un proyecto que cosificaba y sexualizaba a las menores de edad; en ese momento desgraciadamente yo no lo vi porque estaba normalizado, pero pasó el tiempo y me empecé a dar cuenta de esta situación. No seremos mejores personas si no nos responsabilizamos y empezamos a visibilizar este tipo de cosas, y eso tiene que ver a partir de cuestionarte a ti mismo» aseveró Alfonso.

A pesar de ser una película que no posee una gran cantidad de desnudos o material explicito para adultos obtuvo una clasificación C, lo cual muestra la aún persistente homofobia y censura de proyectos LGBT comerciales en México y el mundo.

«Me llama la tención que tenga una clasificación C. Me parece raro que existan, a la par, otras películas en este momento en cartelera en las que hay una violencia explícita o escenas de sexo heterosexual contundentes. No quisiera ponerle un nombre, pero creo que a todos los que formamos este equipo de trabajo nos llama profundamente la atención» dijo Alfonso.

Existiendo un gran tabú alrededor de algunos actores que se animan a interpretar personajes de la comunidad LGBT, Alfonso cerró su charla con nosotros comentándonos que lo hace con todo el respeto que se merecen y que las malas opiniones lo tienen sin cuidado, pues él hace todo con pasión, amor y respeto.

«Lo que te puedo decir es que me han encasillado de tantas formas que ya no hay casillas para mí, entonces la verdad es que me tiene sin cuidado. Lo que me interesa es encontrar historias y personajes interesantes. Me siento muy afortunado de poder trabajar en algo que aprecio tanto, que me gusta tanto, que me dé para vivir».

Video
https://www.youtube.com/watch?v=tFpXV7eYw8E
Spoiler Show #11