En lingüística moderna, un acrónimo puede ser una sigla que se pronuncia como una palabra y que por el uso acaba por incorporarse al léxico habitual. Por ejemplo: láser (Light Amplification by Stimulated Emission of Radiation). También puede tratarse de un vocablo formado al unir parte de dos palabras.
¿Alguna vez te pusiste a pensar en los casos que se dan en TV? Piensa a la par nuestro y cuéntanos si tienes otros ejemplos además de estos 5 clásicos.





