Prejuicios y segregación cultural en esta serie juvenil inglesa

La comedia dramática juvenil de Channel 4 sigue el devenir de dos escuelas de Yorkshire-una exclusiva para estudiantes asiáticos y otro típico colegio británico-cuando las autoridades deciden fusionarla en una sola.

Los prejuicios, las bromas y el bullying no tardan en aparecer y el experimento social del patrocinador del colegio comienza a desmoronarse. El conflicto entre las comunidades paralelas de esta ciudad industrial demuestra como, a pesar de pertenecer a una misma clase social, las características culturales terminan generando una intensa grieta.

En esta nota, te contamos algunos detalles de esta adictiva ficción que, a pesar de tomarse la problemática con humor y a la ligera, da pie a necesarios debates acerca de las discriminación social que conduce a la segregación étnica de los inmigrantes.

Amistades a prueba

 Missy Booth (Poppy Lee Fray) y Nasreen Paracha (Amy-Leigh Hickman) son mejores amigas desde muy pequeñas. Los distintos orígenes étnicos nunca han significado un problema para ellas…hasta hoy. Cuando Missy y Nasreen comienzan a ir al mismo establecimiento educativo, las amigas musulmanas de la vieja escuela de Nasreen no miran con buenos ojos a la joven rubia. Para ellas, Missy representa el estereotipo de mujer occidental del cual hacen lo imposible por diferenciarse. Su forma de vestirse y su personalidad descarada, chocan con la identidad de este grupo obediente de las normas sociales que su cultura ha impuesto para la mujer.

De a poco, Nasreen intenta alejarse de Missy por miedo a ser juzgada por sus compañeras y la furia de su antigua amiga, quien piensa que Nasreen se cree mejor que ella, empieza a desencadenarse.

Guerra de estudiantes

Jordan Wilson (Samuel Bottomley) es un estudiante problemático que constantemente busca llamar la atención de sus profesores y compañeros provocando disturbios. La fusión de los dos colegios conducirá al chiste fácil del joven, quien desde el primer día de clases se burla de la cultura musulmana. Jordan logra enfurecer a los estudiantes colocando una bandera en el patio de la escuela donde se refiere de forma sarcástica a los grupos extremistas de la región asiática. Ahora él es el blanco predilecto de sus compañeros, tanto británicos como asiáticos, que buscan vengarse de él a toda costa.

Pero lo cierto es que detrás de la irreverencia de este joven, un drama familiar se esconde. Su padre nunca ha sido afectuoso con él y en su hogar se vive una situación de violencia física y psicológica permanente. Jordan además esconde un gran secreto que puede poner en juego su futuro académico: con solo 16 años él ya es padre de un bebé al cual se niega a aceptar y cuya joven madre se encuentra desamparada.

El rol de los adultos

Los adultos de la serie están tan repletos de conflictos como los alumnos y carecen de las herramientas necesarias para fomentar una enseñanza inclusiva.

En principio, tenemos a la directora de este nuevo colegio, Mandy Carter (Jo Joyner), quien se encuentra casada con el profesor de educación física. Al desafío de estar posicionada por primera vez en un rol jerárquico se le suman los conflictos con su esposo, celoso de la relación que Mandy mantiene con el patrocinador de la escuela, Sadiq Nawaz (Adil Ray).

Poco se sabe sobre Nawaz, este empresario de colchones que, de un día para el otro, se le ocurre invertir en un establecimiento diverso. Lo cierto es que resulta particularmente llamativo que en un barrio industrial como éste se realice semejante proyecto sin que haya algún interés financiero detrás.

El esposo de Mandy es Steve Bell (Paul Nicholls), un profesor preocupado por los conflictos entre los alumnos, pero que carece de ingenio cuando en la primer clase de gimnasia le pide a cada miembro de su antiguo colegio que elija a sus equipos. Por supuesto, ambos jóvenes terminan escogiendo a sus compañeros por el color de estos.

También se encuentra la profesora de lengua Emma Keane (Liz White), una mochilera bastante ocurrente que debe enfrentar un nuevo modo de vida cuando su hija adolescente, Chloe, abandona el hogar de su padre en Londres para ir a vivir con ella.

Educación para la diversidad

Aunque las dos comunidades ya convivían en el mismo barrio y compartían varias actividades, la educación siempre fue un punto de discrepancia.

En el primer episodio, una de las alumnas musulmanas le exige a la profesora de lengua enseñar otras obras literarias que no estén protagonizadas por el estereotipo de hombre blanco occidental. La profesora accede, a pesar de que reconoce que el 90% del material educativo se encuentra representado por esta figura.

El colegio es uno de los entornos de mayor adaptación social. Es quien promueve la socialización exogámica del niño, una vez afianzados sus vínculos primarios con la familia. Sin embargo, muchos de ellos no focalizan en las cuestiones de diversidad y el ideal de escuela inclusiva queda estancado.

Spoiler Show #11