Este episodio de la Ley y el Orden SVU pone de manifiesto los abusos que suceden laboralmente. Todo comienza con el caso de una actriz, Delucci, confiesa luego de 10 años que fue violada en una escena romántica de una película. Mientras la actriz cuenta lo que sufrió, Benson como invitada profesional también explica que, lamentablemente, el abuso dentro de los ambientes laborales es algo frecuente.
A raíz de esto Benson observa como Heidi, la conductora del show, se pone tensa y termina confesando a la Teniente que fue violada por Harold Coyle, dueño de esa productora de medios. Pero todo comienza con la propia víctima queriendo no denunciar. Acusar a un prestigioso dueño de medios es algo peligroso, más cuando no cuentan con la evidencia suficiente.


