No son Game of Thrones ni The Walking Dead: son muy buenas series que no han tenido o tienen en la actualidad su dosis de popularidad y son dejadas a un costado ante la mirada de unos pocos que logramos encontrarle algo diferencial por lo cual darle una oportunidad.
Lejos del fanatismo y la euforia, acá te contamos cuáles son esas series a las que no les prestaste atención y deberías.
1 Enligthtened
Se trata de una de las series más interesantes que pudimos ver hace unos años, donde las experiencias más deprimentes llegan a tomarse como absurdo al ver cómo una persona pasa del estrés y de una ruptura a un estado de bienestar teniendo que lidiar con los mismos problemas que tenía antes. Un drama cercano al día a día de cada uno.
Amy Jellicoe (Laura Dern) es una importante ejecutiva que un día sufre un ataque de pánico en su lugar de trabajo y luego de tres meses de meditación en un centro de tratamiento en Hawaii regresa relajada y lista para cambiar su vida y su mundo… cambio que incluye a su madre (Diane Ladd) y a su exmarido (Luke Wilson).
Luego de dos temporadas, HBO le bajó el pulgar en 2013.
2 Being Human
Funciona gracias a un guion sólido donde se mezclan humor irónico y horror. La trama sigue a tres compañeros de habitación: un fantasma (Lenora Crichlow), un vampiro (Aidan Turner) y un hombre lobo (Russell Tovey ) que luchan por mantener ocultos sus secretos más oscuros mientras se ayudan con las dificultades de llevar una doble vida. Solamente ellos saben lo difícil que resulta refrenar los impulsos más elementales, como beber de vez en cuando sangre humana o correr desnudo por el bosque para aullar a la luna llena.
La serie le da una vuelta de tuerca más a las propias del género y los giros en la trama la convirtieron en una serie de acción, humor, drama y romanticismo mezclados en partes iguales.
La versión americana se despidió en 2014 después de cuatro temporadas y 52 episodios.
3 The Fall
No es otra serie más donde el gato persigue al ratón. En The Fall, ambos se parecen más de lo que pensamos: son metódicos, insaciables e inteligentes. En esta serie no sobra ni falta nada, y los episodios transcurren de forma que no nos da lugar a tomar aire.
En Irlanda del Norte un ágil asesino en serie (Jamie Dornan) acecha a sus víctimas. Para intentar atraparlo, consideran a la idónea y perspicaz detective Stella Gibson (Gillian Anderson). En el medio de todo, la reflexión sobre lo que estamos dispuestos a hacer, el dolor que podemos causar en las personas y la confianza de la propia familia.
Ya con dos temporadas en su haber (en total son 11 episodios), se espera la tercera temporada para fines de este año.
4 Banshee
Puede que no sea la mejor serie del mundo, pero de seguro nunca vas a aburrirte. La historia transcurre de forma ágil y las escenas suceden rápido. Las peleas se llevan a cabo con gran calidad de realización y montaje y no siempre el protagonista termina ganando.
En Banshee (toma el nombre del pueblo en el que ocurre todo), un ladrón ex-convicto asume la identidad del sheriff para continuar con sus actividades criminales, incluso cuando está siendo perseguido por los mafiosos que traicionó en el pasado.
Con cuatro temporadas, se despidió en mayo de este año.
5 Doctor Foster
Pocas veces se ha logrado destacar una serie por la forma en que se narran los acontecimientos, y esto sucede en Doctor Foster. Cuando sospecha que su marido la engaña, la doctora Gemma Foster (Suranne Jones) comienza a investigar lo que se convertirá en una peligrosa obsesión. Pero no sólo contamos con la obsesión de la mujer engañada, sino también la del hombre que ama a dos mujeres y no lo puede reconocer ni dejar de hacer.
En la serie se abordan las complicaciones del matrimonio moderno, donde la idea del compromiso da paso a un enfoque más real y concreto, donde la figura del contrato comercial es mayor que al amoroso.
Con una primera temporada de cinco episodios en 2015, se aguarda la segunda para el 2017.
6 The Americans
Los dramas de época, si se le puede llamar así a esta serie, no tienen por qué ser aburridos. En The Americans los protagonistas son un matrimonio de espías del KGB que, en los años 80, viven cerca de Washington DC y se hacen pasar por estadounidenses. Phillip (Matthew Rhys) y Elizabeth Jennings (Keri Russell) tienen dos hijos que no saben nada sobre la verdadera identidad de sus padres y deberán afrontar situaciones muy difíciles debido al recrudecimiento de la Guerra Fría durante la presidencia de Ronald Reagan.
La serie no sólo trata acerca de las relaciones entre los espías y sus gobiernos, sino que también las relaciones humanas con sus familias, su medio y sus amigos.
Es una de las ficciones con mayor futuro y crecimiento del presente y que no se achica al momento de competir con aquellas catalogadas como ‘grandes’.
7 Tha Affair
Noah (Dominic West) es un profesor que un verano conoce a Allison (Ruth Wilson), una mujer que intenta recomponer su vida tras haber sufrido una tragedia. El dato importante es que Noah está casado y es padre de cuatro hijos. The Affair cuenta cómo afecta a una relación sentimental el hecho de que uno de ellos haya sido infiel, mostrando dos versiones de la misma trama por separado, una desde el punto de vista masculino y otra desde el femenino.
Esta serie apunta a la adultez, la madurez, el dolor y el placer culpable. Entre medio un misterio policial que crece en un mar de mentiras y verdades, dependiendo los puntos de vista con que se mire.