9 razones para ver este apasionante y único policial

Londres. Noche. Un auto. Dos detectives. Él es sueco, ella inglesa. Él es alto, elegante y arisco. Ella baila, se ríe con desenfado y, lo más importante, canta este temazo: I love to love (But My Baby Loves To Dance) de Tina Charles. Todo bastante usual. Pues uno piensa que está frente a la típica pareja despareja de detectives que resuelve crímenes y vence sobre los malos y que, como un plus, están enamorados. Él, John River, es interpretado por un brillante Stellan Skarsgård y ella, Stevie, es encarnada por una cálida Nicola Walker. Y la escena inicial sería perfecta, hermosa y festiva si no fuera porque… no, eso sí que no lo diré.

River fue estrenada por la BBC en Octubre del 2015 pero Netflix la compró y desde Junio de este 2016 está disponible en su plataforma.

Hoy dejaremos 9 razones por las cuales debes verla.

1 Policial

Por más atípico que sea, no deja de ser un policial y cumple con sus principales premisas: hay un crimen, un asesino, varias pistas, confusiones, retrocesos y, por sobre todo, domina un clima nostálgico y de nudo en la garganta.

2 I see dead people / Veo gente muerta

¿Esta frase te suena conocida? Pues sí, una vez más, herramienta usada sí la hay, el protagonista sufre de alucinaciones. Sin embargo, el trato que tiene con los muertos es tan extraño como su inquebrantable rasgo facial: conversa, canta y baila con los muertos. No, no son fantasmas, pero tampoco seres reales. Son el residuo emocional que esas muertes dejaron en el detective.

Y a partir de este eje la serie resuelve, en el curso de sus seis episodios, los motivos por los cuales la co-protagonista (su compañera detective) resultó asesinada, para qué y por quién.

3 Elemento psicológico

"Los viejos pecados proyectan largas sombras"

Como les decía, este no es un policial convencional. Sí sí sí, hay un crimen, investigación, sospechosos, etc., etc., etc., pero nada de lo que podamos esperar de un policial, incluyendo la nueva era de policiales británicos-nórdicos tales como Broen, Marcella, Forbrydelsense encuentra en la narrativa de River. Y es que el elemento psicótico que introducen es fundamental para dibujar, no sólo al protagonista, sino a la totalidad de una historia de nostalgia, de pudores, de amores silenciosos y prisiones lingüísticas que remarcan los sinsabores de un Londres que no se encuentra.

4 Ellos

Sinceramente, desde True Detective (season 1) no me enganchaba tanto con una pareja de detectives, y eso que uno de ellos simplemente está muerto. Y es que ni siquiera hay debates full filosóficos o existencialistas, sino que, de una forma muy sutil, River y Steve dejan un mensaje de amor inminente: el amor es la libertad y la libertad está ahí, en la sensación de no conducir a ningún lado y conectar con tu deseo por un ratito.

El amor, al fin y al cabo, es convivir con quien amás porque la libertad, queridos amigos, a veces no existe, pero el amor nos despierta y nos hace más lúcidos, creativos: nos destaca y nos volvemos estrella.

🙂

River entregó sus deseos todos y el Leviatán se hizo voz, muerte, presencia y ausencia de un amor mágico, espléndido, bailarín y compañero.

5 Guión

El guión es correcto, coherente y la trama no deja ningún cabo suelto: la historia se resuelve perfectamente y es creíble en todo momento. El trazado de todos los personajes son verosímiles, no hay héroes maravillosos, ni villanos oscuros o retorcidos. Quizás sea eso lo que permite ver a actores brillantes pero sobrios, discretos pero eficientes en sus interpretaciones, y es lo que hace que River sea recordada especialmente por ellos, incluso por los secundarios.

La fotografía y banda sonora contribuyen a la credibilidad de la historia, al igual que los silencios y primeros planos necesarios para representar, en el rostro de Stellan Skarsgård, el vacío y remolino interior presente en cada diálogo.

6 Tsunami de emociones

Parecerá un sinsentido, pero este policial te hará llorar. Y, de no ser así, te hará hacerte preguntas y dejará en ti la sensación de que existe algo en la vida de lo que aún no te has apropiado. Que hay mucho más por hacer. Que no debes esperar a que tus demonios sanen porque ninguno de ellos sanará por ti. Que hay que amar más y dejar de temerle al deseo, pues el deseo es el único registro de lo que somos. Y que hay que arriesgarse, porque simplemente, el que arriesga nunca gana.

River es un canto a la locura y la locura un modo de lidiar con la muerte.

7 El principio y el final

Recuerdo en Marcella haber hecho hincapié en la primera escena de la cual sólo se desprenden preguntas, además de su fotografía y sonido brillante; y pues en River uno se encuentra con un comienzo tragicómico y no diré más porque de nada sirve arruinar sorpresas y, por otro lado, con un final que, cómo decirlo… seriéfilos todos: es simplemente sensacional.

Debo reconocer que me topé con la serie por casualidad, casi sin querer, y así es el modo en el que uno suele aterrizar ante maravillas como estas: sin pensarlo demasiado. Será por eso que de principio a fin la he disfrutado tanto. Y será por eso que me ha conmovido tanto: pues no esperaba nada y a decir verdad terminé llevándome todo. Dejo estas imágenes y, por supuesto, este tema tan significativo.

Video
https://www.youtube.com/watch?v=f6bqLuCdr50

8 Mini-serie

6 capítulos. Perfecta para maratón de fin de semana. Si te gustan los policiales, te gustará. Si te gustan los policiales poco convencionales, te gustará aún más.

River en un tiempo corto de duración -comparado con los grandes éxitos en series-, habla acerca de la identidad individual y, con mucho despojo, sobre la identidad de un Londres que cada vez más se pregunta quién es y si forma parte de un todo o él es el todo: y no es casual que los productores de televisión realicen estas joyas que le permiten al público, a partir de los personajes, hacerse la misma pregunta. ¿Quiénes somos?

9 Inglesa - Thriller

Con leer eso, pues ya debería hacerte agua la boca.

Spoiler Show #11