La evolución de Sansa

Sansa ha evolucionado de una manera sorprendente en la última temporada y, sobre todo, en los últimos capítulos. En otro tipo de notas intentamos/jugamos a atar cabos para tratar de interpretar correctamente las señales que nos va dejando la serie a lo largo de las seis temporadas. Pero más allá de eso existen cosas más concretas que debatir y Sansa es una de ellas.

La certeza, luego del noveno capítulo de la última temporada, fue que Sansa ya no es la niña indefensa que fue, ya no confía en nadie y tampoco lo hará por un buen rato. Ni los consejos de Jon pueden calmar sus ánimos y deseos de venganza. ¿Será que aprendió a jugar demasiado bien el juego por el trono?

1 Sufrir durante cinco temporadas

Mataron a su mascota, a su padre, la maltrataron, la humillaron, casi la matan en la segunda temporada, la obligaron a casarse con Tyrion, la llevaron engañada a Invernalia y la violaron. ¿Se puede perjudicar tanto a una persona? No, claro que no. De hecho, bastante bien pudo resolver todos los conflictos por los cuales transitó para ser quién es hoy. Lo heredó de su madre, Cateryn Tully.

2 El click

La violación por parte de Ramsay la ayudó a abrir los ojos y a hacerse fuerte. Gracias a Theon Greyjoy, quien destruyó su hogar una vez, pudo escapar de la familia Bolton y ser rescatada por Lady Brienne para ser llevada con su hermano, el Lord Comandante de la Guardia de la Noche. Esto empujó a los Stark, unidos más que nunca, a recuperar Invernalia y por otro lado, vengarse de Ramsay

3 Primer síntoma de fortalecimiento

Cuando Petyr Baelish regresó por Sansa, cerca del Muro, ella le echó en cara que la entregó a un violador, sádico y asesino bastardo para beneficiarse. Cuánta razón tuvo. En ese momento, y luego cuando empuja a Jon a combatir con Ramsay, fueron las primeras señales que mostraban que Sansa ya no era la inocente joven que soñaba casarse con Joffrey.

4 Entrenada por el mejor

Pese a que Baelish la entregó a Ramsay, hay que reconocer que también fue quien la entrenó en este juego macabro. Le cambió el look y la adoctrinó para aparentar y amoldarse a cualquier circunstancia. En Battle of The Bastards se vio plasmado en pantalla cómo Sansa, luego de darle un consejo a Jon y advertirle que no confiara en Ramsay, tenía un as bajo la manga y su propia estrategia.

Primero hay que destacar la manera en que saluda al bastardo de Bolton: mañana vas a morir, que duermas bien. Acto seguido, se retira sin más. Segundo por cómo se despide de Jon la noche previa: Nadie puede protegerme. Nadie puede protegerse. Aquí hay una ruptura clara entre la forma de pensar entre los medio hermanos y una nueva Sansa que, además de aprender a defenderse y no esperar que nadie la salve, es capaz de hacer lo que haga falta para lograr su cometido.

Spoiler Show #11