Avatar Aang: el último maestro del aire: una historia sobre el duelo, la culpa y el perdón

Avatar Aang: el último maestro del aire
Fuente: IMDb

Avatar Aang: el último maestro del aire presenta una nueva historia dentro del universo de Avatar que ocurre algunos años después del final de la guerra de los 100 años.

Con el conflicto contra la Nación del Fuego terminado, el mundo intenta construir una nueva etapa de paz y convivencia entre las cuatro naciones, pero Aang todavía tiene que enfrentarse a una herida que nunca desapareció: ser el último maestro del aire.

Avatar Aang: el último maestro del aire parte de una idea interesante porque utiliza el pasado de Aang como el origen de su conflicto. Aunque la guerra terminó, eso no significa que haya dejado atrás todo lo que ocurrió. El Avatar sigue cargando con la pérdida de su pueblo y con la culpa de no haber podido salvar a los nómadas aire.

Una nueva etapa para el Avatar

Uno de los mejores aspectos de Avatar Aang: el último maestro del aire es que entiende que el final de una guerra no significa necesariamente el final de sus consecuencias.

Ciudad República representa ese intento de construir un mundo diferente, un lugar en el que las cuatro naciones puedan convivir después de tantos años de conflicto. Pero mientras el mundo intenta encontrar la manera de mantener la paz, Aang tiene que encontrar la manera de vivir con su propio pasado.

En la serie original, Aang tiene momentos en los que demuestra cuánto le afecta la desaparición de los nómadas aire. Sin embargo, también hay una razón por la que nunca llegamos a profundizar completamente en ese sentimiento.

Cuando despierta después de pasar 100 años en el iceberg, el mundo está en guerra y él sabe que tiene que actuar. Tiene que aprender los elementos, enfrentarse a la Nación del Fuego, detener a Ozai y proteger a las personas que todavía están sufriendo. No hay demasiado tiempo para detenerse.

Avatar Aang: el último maestro del aire ocurre después de todo eso. La guerra ya terminó y Aang finalmente tiene espacio para preguntarse qué significa realmente ser el último maestro del aire.

Aang no solamente perdió a su pueblo. Es consciente de que si él muere podría desaparecer con él la última conexión directa con los nómadas aire. Por eso, cuando descubre la existencia del bastón de la Avatar Sonam, aparece una posibilidad que resulta demasiado tentadora: recuperar a los maestros aire y devolverle la vida a su pueblo.

Avatar Aang: el último maestro del aire
Fuente: IMDb

El deseo de recuperar a los nómadas aire

El bastón de Sonam representa algo mucho más personal para el Avatar. Aang quiere recuperar a los nómadas aire porque existe un vacío que todavía no ha conseguido llenar. La película deja claro que su deseo nace del dolor, pero también de la culpa. Aang es una de las personas más poderosas del mundo, pero eso no significa que haya podido salvar a todos.

Asimismo, Avatar Aang: el último maestro del aire muestra que ser el Avatar no evita que Aang sea una persona capaz de sentir tristeza, arrepentimiento, miedo y culpa.

Esto me hizo pensar inmediatamente en el episodio “El gurú”, de la segunda temporada de la serie. Cuando Aang intenta desbloquear sus chakras con el gurú Pathik, ambos hablan sobre la culpa y sobre la necesidad de perdonarse.

Aang reconoce que se culpa por haber escapado y por haber lastimado a otras personas, y Pathik menciona:

“Acepta la realidad, todo eso ya es pasado. Pero no dejes que nuble ni envenene tu energía. Si vas a ser una influencia positiva para el mundo es necesario que te perdones.”

Avatar Aang: el último maestro del aire retoma esa idea años después. Aang sigue cargando con esa culpa, pero la película no presenta ese sentimiento como una debilidad del personaje. Al contrario, es completamente comprensible que Aang se sienta así.

Es un joven que perdió a toda su gente, que se convirtió en el último maestro de su cultura y que además tiene sobre sus hombros la responsabilidad de mantener la paz del mundo.

Avatar Aang: el último maestro del aire
Fuente: IMDb

Un maestro marcado por el resentimiento

Otro de los grandes aciertos de Avatar Aang: el último maestro del aire es Tagah. El personaje es presentado inicialmente como un posible aliado y, además, como alguien con quien Aang puede conectar de una manera muy particular.

Tagah es un maestro aire que estuvo atrapado durante 5,000 años en una esfera protectora. También fue una de las personas que obtuvo su control del aire gracias al poder del bastón de Sonam. Para Aang, encontrarse con otro maestro aire después de todo lo que ocurrió representa una oportunidad única.

Pero Tagah nunca tuvo las mismas intenciones que Aang. Su historia está marcada por el resentimiento que guarda desde una guerra ocurrida miles de años atrás y por su rechazo a la filosofía de los nómadas aire, a la que considera responsable de la caída de su pueblo.

Para él, sus valores y su rechazo a la violencia fueron una debilidad que terminó provocando su desaparición. Aang, en cambio, comienza a entender que precisamente esos valores son lo que debe proteger.

Igualmente, Tagah funciona como una especie de reflejo de Aang. Ambos están marcados por la pérdida. Ambos quieren recuperar algo que desapareció. Ambos tienen una conexión con los nómadas aire.

Pero mientras Aang aprende a aceptar que no puede cambiar el pasado, Tagah permite que su dolor se transforme en resentimiento y termina utilizando el poder de Sonam para intentar construir un imperio del aire.

Avatar Aang: el último maestro del aire encuentra así una manera de mostrar lo que podría suceder cuando una persona permite que su dolor termine definiendo todas sus decisiones.

Avatar Aang: el último maestro del aire
Fuente: IMDb

El regreso del Equipo Avatar

El regreso del Equipo Avatar también es uno de las mejores elementos en Avatar Aang: el último maestro del aire. Los personajes conservan muchas de las características que los hicieron funcionar en la serie, pero también se nota que han cambiado después de la guerra.

Toph continúa siendo una persona dura, directa y tremendamente poderosa. La película deja claro que sigue siendo la mejor maestra tierra y, al mismo tiempo, demuestra que detrás de esa personalidad existe la misma lealtad hacia sus amigos que vimos en la serie.

Zuko es uno de los personajes que más carga con su pasado. Ahora está del lado de Aang y trabaja por la reconstrucción del mundo, demostrando una vez más la lealtad que tiene hacia el Equipo Avatar y su intención de ayudar a construir un mundo diferente. Sin embargo, no puede olvidar que pertenece a la familia que inició la guerra de los 100 años.

Aun así, Avatar Aang: el último maestro del aire deja claro que Zuko no está dispuesto a quedarse definido por ese pasado. Aunque carga con el legado de su familia, sus acciones demuestran que quiere formar parte del cambio y ayudar a construir el mundo que alguna vez sus antepasados se encargaron de destruir.

Sokka continúa siendo el personaje cómico del grupo, pero nunca se siente como algo impuesto. Su humor sigue formando parte de su personalidad, mientras que la película también aprovecha para mostrar sus habilidades como estratega, líder y combatiente.

Y Katara sigue siendo el corazón del Equipo Avatar. Su capacidad para cuidar a los demás, mantener unido al grupo y adaptarse a las circunstancias encaja perfectamente con la filosofía del agua que Iroh explicó durante la serie. Katara no solamente es una poderosa maestra agua, también es una de las principales razones por las que el equipo permanece unido.

Un poder difícil de controlar

La búsqueda del bastón de Sonam lleva finalmente al conflicto con Los Rechazados, personas que viven resentidas con un sistema social en el que los maestros de los elementos tienen ventajas que ellos nunca tuvieron.

Tagah se une a ellos y utiliza el bastón para otorgarle temporalmente el control del aire a Los Rechazados, quienes aprovechan sus nuevas habilidades para atacar Ciudad República. A partir de este conflicto se plantea una pregunta interesante: ¿qué sucede cuando alguien obtiene un poder que cree necesitar para cambiar el mundo?

Aang termina enfrentándose a esa pregunta cuando recupera el bastón. Por primera vez, tiene frente a él la posibilidad real de utilizar un poder capaz de cambiarlo todo. Pero ese es el momento en el que comprende que el poder no puede solucionar su dolor.

Aang destruye el bastón. Con ello no solamente derrota a Tagah y termina con el ataque de los Rechazados. También renuncia a aquello que más deseaba conseguir durante toda la película.

Avatar Aang: el último maestro del aire
Fuente: IMDb

Aceptar el pasado y aprender a perdonarse

El momento más importante de Avatar Aang: el último maestro del aire llega cuando Aang comprende que no puede borrar el pasado. Después de todo lo ocurrido, le dice a Tagah:

“El dolor del pasado no se puede borrar. No pudimos salvarlos. Tienes que perdonarte, yo también tengo que perdonarme.”

Es una conclusión que conecta directamente con aquella conversación que Aang tuvo con el gurú Pathik en la serie. Aang finalmente entiende que perdonarse no significa olvidar a los nómadas aire. Tampoco significa fingir que su pérdida no le duele. Significa aceptar que hay cosas que no puede cambiar.

Por eso también resulta tan importante lo que dice al final:

“No sé si los maestros aire volverán algún día, pero ahora entiendo que el verdadero poder de los nómadas aire no estaba en su control, sino en sus valores, y ese poder sí puedo compartirlo con otros.”

Avatar Aang: el último maestro del aire pensando que necesita recuperar a los maestros aire para mantener vivo el legado de su pueblo. Termina comprendiendo que no necesita recuperar exactamente aquello que perdió para mantener viva su cultura.

El verdadero legado de los nómadas aire está en sus valores, en su filosofía y en la forma en la que Aang puede transmitirlos a las nuevas generaciones.

Spoiler Show #24