Netflix no planea abandonar las salas de cine si concreta su ambiciosa adquisición de los estudios y negocios de streaming de Warner Bros. Discovery. Así lo aseguró Ted Sarandos, co-CEO de la compañía, quien reiteró que la plataforma mantendría una ventana teatral de 45 días para las películas de Warner Bros., subrayando su interés en competir de lleno en la taquilla global.
En una entrevista publicada por The New York Times, Sarandos afirmó que Netflix conservaría el modelo de exhibición tradicional de Warner Bros.. “Cuando este acuerdo se cierre, tendremos un motor de distribución teatral fenomenal que genera miles de millones de dólares, y no queremos ponerlo en riesgo”, explicó. El ejecutivo enfatizó que la compañía operaría el negocio “en gran medida como lo hace hoy”, manteniendo los estrenos en cines antes de su llegada al streaming.
Sarandos fue enfático sobre las ambiciones de Netflix en este terreno. “Si vamos a estar en el negocio teatral, y lo estamos, somos gente competitiva. Quiero ganar el fin de semana de estreno. Quiero ganar la taquilla”, declaró. Sus palabras buscan disipar la percepción de que Netflix pretende debilitar el modelo cinematográfico tradicional tras años de priorizar el estreno directo en su plataforma.
El directivo reconoció que varias suposiciones internas sobre el negocio de Warner Bros. resultaron incorrectas. Según Sarandos, la economía de la exhibición cinematográfica es más sólida de lo que Netflix había proyectado. “Es un negocio saludable y rentable para ellos”, afirmó, dejando claro que la intención no es desmantelar esa fuente de ingresos.

El anuncio llega en medio de una fuerte reacción de la industria ante el acuerdo propuesto de 83 mil millones de dólares para adquirir los estudios de cine y televisión de Warner Bros., junto con HBO Max. Grupos como Cinema United, que representa a exhibidores, han advertido al Congreso que la operación podría traducirse en menos películas, pérdida de empleos y cierres de salas.
Sobre estas críticas, Sarandos señaló que no le sorprendieron. “Fueron voces muy ruidosas, pero no necesariamente muchas”, comentó, explicando que gran parte del rechazo proviene de la incertidumbre sobre las verdaderas intenciones de Netflix con la exhibición en cines. Aseguró que la reacción fue más emocional que basada en hechos concretos.
La operación aún no está cerrada. Paramount Skydance, encabezada por David Ellison, mantiene una ofensiva para bloquear el acuerdo mediante una oferta hostil y una posible guerra de poderes en el consejo de Warner Bros. Discovery. Sarandos reconoció que en Hollywood muchos preferirían que no hubiera ningún acuerdo, aunque afirmó que solo existen dos desenlaces posibles y que Netflix ya tiene un contrato firmado.
Pese a la imagen de Netflix como un enemigo de las salas, Sarandos insistió en que la compañía nunca fue “anti-cines”. Según explicó, su ausencia del circuito teatral se debió al éxito de su negocio de streaming, no a un rechazo ideológico. Además, destacó los resultados positivos de estrenos especiales en salas, como la exhibición de fin de año del final de Stranger Things 5 y las funciones limitadas de Las guerreras k-pop.
No obstante, persisten las dudas en la industria, especialmente después de que Sarandos sugiriera que, a largo plazo, las ventanas de estreno podrían reducirse para ser “más amigables con el consumidor”. Mientras tanto, Netflix continúa reforzando su presencia en el cine comercial, como demuestra la renovación de su acuerdo multianual con Sony Pictures Entertainment, ahora de alcance global y valuado en más de 7 mil millones de dólares, según fuentes de la industria.
