La película Soy Frankelda marca un hito en el cine mexicano: es el primer largometraje nacional realizado en stop motion y acaba de estrenarse en cines, demostrando que la animación artesanal tiene un lugar destacado en la industria. Creada por el estudio Cinema Fantasma, fundado por los hermanos Arturo y Roy Ambriz, la película combina creatividad y precisión técnica para dar vida a un universo visual único.
La historia sigue a Frankelda, una escritora mexicana del siglo XIX, que se adentra en un mundo de pesadillas que ella misma creó. Acompañada de un príncipe atormentado, Frankelda debe enfrentarse a un siniestro escritor que amenaza con controlar su mundo, donde la línea entre la ficción y la realidad se vuelve difusa. Este relato no sólo destaca por su narrativa, sino también por la manera en que cada escena cobra vida gracias a la minuciosa animación cuadro por cuadro.
El stop motion utilizado en Soy Frankelda es completamente artesanal: cientos de marionetas, escenarios construidos a mano y un cuidadoso trabajo de fotografía que captura cada movimiento. Esta dedicación permite que la película tenga un estilo visual distintivo, diferente de la animación digital habitual, y resalta la riqueza del talento mexicano en la creación de universos fantásticos.
La película tiene sus raíces en la serie Los Sustos Ocultos de Frankelda, producida por Cinema Fantasma y transmitida por Cartoon Network Latinoamérica. Esta colaboración permitió que el estudio desarrollara un universo creativo sólido, con personajes y escenarios que luego fueron adaptados y ampliados para el largometraje.
Además, la película cuenta con el apoyo de Guillermo del Toro, quien participó como mentor del proyecto, aportando su experiencia y visión creativa. Desde su estreno en festivales internacionales, incluyendo el Festival de Cine de Guadalajara y el Festival de Animación de Annecy, Soy Frankelda ha llamado la atención por su innovación técnica y su propuesta artística, consolidándose como un referente de la animación mexicana.
El reciente estreno en cines el 23 de octubre de 2025 permite que el público mexicano experimente en salas esta obra artesanal, apreciando el detalle de cada marioneta, escenario y movimiento. Más allá del entretenimiento, Soy Frankelda celebra la animación hecha en México, la creatividad local y la capacidad de contar historias complejas a través de técnicas tradicionales que requieren paciencia y pasión.
Soy Frankelda no sólo es un largometraje animado, es una declaración artística sobre el valor del stop motion en el cine mexicano, demostrando que la animación artesanal puede competir con cualquier producción internacional y dejar una huella duradera en la industria a nivel mundial.