PRI: Crónica del fin. “La fisura” y “La fractura”
La serie documental de Denisse Maerker, «PRI: crónica del fin», se presenta como un análisis ambicioso y necesario del partido que gobernó México durante 71 años. Los dos primeros capítulos, «La fisura» (1975-1982) y «La fractura» (1986-1988), exponen de manera contundente los orígenes del declive, centrándose en las crisis económicas y la lucha interna por el poder.
El documental aborda, con una mirada retrospectiva y crítica, el ascenso del modelo neoliberal y el rol de los llamados tecnócratas. Se subraya cómo la élite tradicional del PRI, asustada por su incapacidad de gestionar la economía tras las crisis de los 70, cedió el control a una nueva generación de economistas formados en el extranjero, los tecnócratas.
Esta nueva clase política, encarnada por figuras como Miguel de la Madrid y posteriormente Carlos Salinas de Gortari, era vista como la única capaz de «reparar» el país con recetas económicas basadas en la austeridad, el desmantelamiento del Estado benefactor y la apertura comercial, el corazón del neoliberalismo.
El documental critica a la distancia a estos tecnócratas por varias razones:
* Su desconexión política: Eran una élite que, según algunos testimonios, no necesitó ganarse el poder a través de la política tradicional o el voto popular, sino que les fue entregado. Eran gestores, no políticos, y su enfoque era puramente económico, dejando la política social y las necesidades del pueblo en un plano secundario o «residual».
* El desmantelamiento del proyecto nacional: Su llegada significó el abandono del modelo económico de desarrollo hacia adentro («Milagro Mexicano») que, aunque corrupto e ineficiente, había prometido un cierto proyecto de bienestar social. Los tecnócratas priorizaron las finanzas sobre el bienestar.
2 La Sutil Implicación Política (El Subtexto)
Aunque la serie se anuncia con la intención de ser apartidista, en el subtexto la narrativa no puede evitar resonar con la actualidad. El documental, al señalar los errores y las consecuencias de la herencia tecnócrata y neoliberal, inevitablemente ofrece un argumento implícito para la crítica actual a ese modelo.
Existe la no tan sutil implicación de que, si bien el PRI tecnócrata fue derrotado, gran parte de esa herencia ideológica y de los cuadros políticos formados bajo ese paradigma se encuentra hoy en el poder y en la oposición. Esta herencia, vista por algunos como la raíz de la desigualdad contemporánea, es precisamente la que el actual proyecto de gobierno (Morena/Presidencia) dice combatir, aunque algunos críticos señalen la paradoja de que muchos funcionarios y colaboradores provienen de las filas del antiguo PRI tecnócrata.
3 El espejismo del milagro mexicano y la crisis del petroleo
«La fisura» expone cómo la llamada época de estabilidad y crecimiento, conocida como el «Milagro Mexicano» (aproximadamente 1940-1970), fue en realidad un espejismo de progreso. El crecimiento estuvo concentrado, la desigualdad se acentuó y, en los 70, la corrupción y el exceso de gasto público financiados con deuda se hicieron insostenibles.
El documental enfatiza que el boom petrolero del sexenio de José López Portillo (1976-1982) no fue una solución, sino un agravante. La confianza en la inagotable riqueza petrolera llevó a un gasto desmedido y a la dependencia económica. Cuando los precios internacionales del petróleo cayeron a principios de los 80, la burbuja explotó. El país se encontró con una deuda impagable, devaluaciones históricas, inflación galopante y la obligación de recurrir al Fondo Monetario Internacional, marcando el fin de la soberanía económica y el inicio de la era neoliberal.
4 El dedazo y la caída moral del PRI
El documental elabora sobre el famoso «dedazo», el ritual no escrito por el cual el presidente en turno, como máxima autoridad del partido, designaba de manera unipersonal a su sucesor, que luego ganaría la elección gracias a la maquinaria del PRI. Este mecanismo era la máxima expresión del autoritarismo priista.
El capítulo «La fractura» se centra en cómo este ritual autoritario llevó a la ruina moral del partido. La designación de Carlos Salinas de Gortari, un tecnócrata, ignorando a la «vieja guardia» y a la militancia, provocó una ruptura interna: el nacimiento de la Corriente Democrática liderada por Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, quienes exigían la democratización de la selección de candidatos.
Al no ser escuchados y ser expulsados, estos líderes compitieron en la elección presidencial de 1988 bajo el Frente Democrático Nacional. El documental hace hincapié en que este proceso electoral es el punto de no retorno que causa el desprestigio moral del PRI. La elección estuvo marcada por el famoso «la caída del sistema», el colapso informático durante el conteo que detuvo la divulgación de resultados, y que muchos consideran el fraude electoral más grande de la historia moderna de México para imponer a Salinas.
Este evento fracturó el vínculo entre el pueblo y el poder, evidenciando la falta de legitimidad del sistema. Tras la elección, la Corriente Democrática se consolidó como una fuerza de oposición de izquierda con el nacimiento del Partido de la Revolución Democrática (PRD), con Cuauhtémoc Cárdenas como figura central. Este fue el primer gran desafío democrático al PRI que demostró que el partido no era invencible y que una parte de la sociedad estaba dispuesta a construir una izquierda moderna en México.
Los primeros dos capítulos de “PRI: la crónica del fin” detallan con aplomo documental el inicio de una degradación del liderazgo tecnócrata del PRI. Esperemos que siga igual de crítico en la que espero haya una segunda temporada… mientras creo que Denisse Maerker hace un gran trabajo de investigación y de crítica política.