¿Podrías ser dueño de estos perros de cine y tv? 

Perros de cine y tv

No cabe duda, una mascota te cambia la vida por completo, de igual manera aquellas que están en pantalla, pero en esta ocasión nos enfocaremos en los lomitos, y es que hay perros de cine y tv que cualquiera quisiera tener, ¿pero cualquiera podría ser ese dueño?

Antes de pasar a nuestro conteo, ¿por qué enfocarse en los perritos? Bueno, un perrito no te juzga, no guarda rencores, no necesita que hables su idioma para saber cómo te sientes; le basta con estar a tu lado.

Es por eso que el 21 de julio se celebra al mejor amigo del ser humano, y si hay algo que se aprendió de estas estrellas caninas, es que cada uno requiere un tipo de compañía muy especial, así que cuáles son esas 3 a 5 cualidades que el dueño ideal de estos perros de cine y tv que se debe tener.

Snoopy tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood (Fuente: Peanuts)

Snoopy es el beagle más filosófico y soñador del mundo. Más que un perro, es un artista del escapismo, que se puede creer por igual piloto de guerra,escritor incomprendido o abogado.

 Para ser el dueño perfecto de Snoopy necesitas:

  • Imaginación desbordante: capaz de acompañarlo en sus fantasías de piloto sobre el tejado.
  • Sentido del humor: incluso su famoso baile de la felicidad requiere un espectador que aplauda.
  • Espacio propio: tanto Snoopy como tú merecen un lugar en el “doghouse” para desconectar.
  • Lealtad incondicional: él siempre estará a tu lado, así que devuélvele el favor.
Lassie en realidad fue interpretada por varios perros, todos machos, descendientes del collie original (Fuente: Prime Video)

Lassie es la collie que salvó a su familia una y otra vez, una heroína canina por excelencia que es inteligente, protectora, valiente y con un olfato para detectar problemas a kilómetros. Lassie no duda en atravesar tormentas, cruzar ríos o alertar a los vecinos si alguien necesita ayuda.

El humano ideal de Lassie necesita:

  • Responsabilidad ejemplar: Lassie no puede estar con alguien que no sepa lo que hace.
  • Capacidad de liderazgo: además de ser aventurero y activo, dispuesto a siempre trabajar en equipo para compartir caminatas y retos.
  • Paciencia infinita: Lassie aprende rápido, pero todos necesitamos tiempo y cariño. porque aunque no hable, Lassie guía.
  • Corazón valiente: además de grande y justo, aunque Lassie siempre da el primer paso hacia el peligro, su dueño estará detrás.
Muchos fans creen que Coraje es mestizo, el creador asegura que es un beagle con el peculiar pelaje rosa. (Fuente: HBO Max)

Pequeño, rosa y nervioso, Coraje vive en un lugar donde lo extraño sucede a diario. Aunque le tiemblen las patas, siempre acaba enfrentando monstruos. 

Para él, el dueño ideal tiene que reunir:

  • Valentía aspiracional: enseñarle que, pese al miedo, juntos pueden con todo.
  • Empatía extrema: entender sus sustos y reconfortarlo tras cada susto.
  • Creatividad resolutiva: improvisar soluciones tan locas como los villanos de Justo.
  • Incondicionalidad absoluta: si tú no lo dejas solo, él nunca lo hará contigo.
Seth MacFarlane usa su voz natural para interpretarlo, y a pesar de su inteligencia no se graduó de la universidad. (Feunte: Disney+)

El perro más culto, sarcástico y humano que existe es Brian en ‘Family Guy’, es intelectual, alcohólico ocasional, escritor frustrado y perrito con conciencia existencial. Brian vive en el limbo entre ser perro y humano, pero con corbata invisible.

El dueño ideal debe contar con:

  • Conversación sofisticada: con apertura a temas filosóficos y sociales.
  • Tolerancia a su sarcasmo: porque te lanzará uno que otro dardo.
  • Cultura general activa: ideal para ir juntos a exposiciones o discutir cine europeo.
  • Soportar crisis existenciales: entender sus momentos de “¿qué sentido tiene todo?”.
La historia de Hachi conmovió a Japón y al mundo entero. (Fuente: Stage 6 Films)

Hachiko es el epítome de la lealtad. Basado en una historia real, este Akita esperó a su dueño en la estación, aunque él ya no volvería, durante años.

El guardián ideal de Sir Hachi debe tener:

  • Extrema fidelidad: tan firme como la suya, estar ahí a diario sin falta.
  • Puntualidad sagrada: Hachiko te espera cada tarde… ¡no le falles!
  • Corazón empático: comprender su espera y corresponder con cariño sincero.
  • Compromiso de por vida: él da su amor sin fecha de caducidad; tú también.
Dug es el único perro que consigue rastrear al pájaro tropical porque es el único perro de caza. (Fuente: Disney)

El golden retriever que habla con collar traductor y lo da todo por su amo es Dug en ‘Up’. Es tan tierno como distraído, pero tiene un corazón que no le cabe en el pecho. Vive para amar, jugar y decir “te quiero”.

El perfil ideal del dueño de Dug incluye:

  • Alegría contagiosa: abrazar su entusiasmo y “¡Ardilla!” sin importar la distracción.
  • Cariño desbordante: abrazos y premios porque Dug vive para el afecto.
  • Paciencia juguetona: correr por el jardín, lanzar pelotas y volver a hacerlo.
  • Espíritu de pertenencia: hacerle sentir parte de tu “familia de dos patas”.
Su nombre proviene de la frase "doo-be-doo-be-doo" que Frank Sinatra cantaba en su canción 'Strangers in the Night'. (Fuente: HBO Max)

El gran danés miedoso pero goloso que resuelve misterios, el clásico Scooby Doo. Adora los sándwiches gigantes, los misterios y estar pegado a su mejor amigo Shaggy, lo que lo hace ser de los más nobles.

Su dueño ideal debe tener:

  • Coraje compartido: animarlo a enfrentar fantasmas aunque él tiemble.
  • Amor por los snacks: Hay que tener Scooby-Galletas siempre a mano para motivarlo.
  • Curiosidad detectivesca: investigar pistas juntos sin dejar piedra sin voltear.
  • Fuerte lazo de amistad: Scooby no es mascota: es alma gemela peluda.

Cada uno de estos perros de cine y tv nos enseñó que el lazo humano–canino se basa en virtudes bien distintas: valentía, lealtad, humor o empatía. 

De algo no hay duda, la presencia de un perrito transforma los días grises en aventuras, y su lealtad silenciosa es un refugio cuando el mundo pesa. Adoptar o cuidar a un lomito es comprometerse con una amistad que no pide nada a cambio, más que cariño y un poco de croquetas… y quizá una que otra caricia en la pancita.

Spoiler Show #12