Un vampirismo consciente con Vampira humanista busca suicida

Acabamos de tener en pantallas la re imaginación del clásico expresionista “Nosferatu” de Murnau. Robert Eggers realizó un gran esfuerzo por plasmar a un vampiro que pudiera encajar, desde un relato tan clásico como lo es su base, en nuevas generaciones. La recepción no estuvo nada tibia con 181 mdd en todo el mundo. Un logro sí entendemos que el cine de género y más, una obra como esta, logra captar la atención del gran público. 

No es objeto del texto recordar el camino que el vampiro ha tenido por el cine, no obstante si me gustaría destacar algunas obras que retoman al personaje para traerlo renovado a nuevas generaciones y que realmente funcione tanto en arco de personaje como en narrativa. 

Only lovers left alive//Jim Jarmusch//2013

Probablemente una de las mejor adaptaciones del monstruo en los últimos diez años. Tilda Swinton (siempre grandiosa) y Tom Hiddleston con una casi principiante Mía Wasikowska, refrescan al personaje y no solo eso, también la imagen del vampiro sin romper las propias reglas que lo rigen. El trío es maravilloso y desde aquí ya existe un discurso dialogante con el existencialismo y la propia visión exterior sobre la humanidad. 

Let the right one in/Matt Reeves// 

Matt Reeves retoma una película nórdica y la tropicaliza para Norteamérica y le afortunadamente no le pide nada a la versión original, se convierte de inmediato en uno de esos raros casos en los que el remake aporta algo distinto efectivamente, al original. 

Chloe Grace Moretz logra un vampiro consistente, aunque no tan andrógino como en el relato nórdico, pero para ese entonces y los discursos de su tiempo, encaja perfecto. 

A girl walks home alone at night//Ana Lily Amirpour//2014

Una película iraní que sorprendió el género con una visión oscura pero también efectiva al retratar al vampiro desde una cultura totalmente distinta a la occidental como el la musulmana. Recordemos que el mito del vampiro dialoga en occidente desde la religión católica. Aquí no hay nada de eso, no hay crucifijos ni tampoco agua bendita, una poderosa historia que nos lleva a un nuevo relato vampírico.

Por eso, “Vampira humanista busca suicida”.

La misma directora Ariane Louis-Seize nos regala una inspiración oscura pero al mismo tiempo divertida sobre la eternidad, la familia, el suicidio y la amistad desde el relato vampírico sin convertirla en algo risorio o hueco. La directora quebecua logra amalgamar el relato del personaje respecto a su eternidad per se con una modernidad respetuosa con los principios que establece el propio mito. 

Regularmente los vampiros se muestran estoicos y apáticos a las situaciones humanas, Sasha es una joven de más de trescientos años que no le crecen lo colmillos cuando tiene una víctima cerca. Otra cosa peculiar sobre ella es que tiene empatía por los humanos y no quiere lastimarlos, así le cueste su propia vida. 

El relato toma un punto de vista desde el cazador cuando siente dolor por la víctima. Por eso es que resulta refrescante, porque regularmente el vampiro no siente culpa por matar a un humano, para ellos la raza humana es el último eslabón en esta cadena alimenticia. Así como el león no siente tristeza por el cordero que desolla, no es la naturaleza de estos seres no querer matar a seres humanos.

Esté “defecto” la vuelve una inadaptada aún dentro de su misma familia y genera un rechazo. Hasta que Sasha encuentra a un chico que quiere terminar con su vida ve en esto una oportunidad en la que puede encontrar su alimento llegando a un acuerdo en la que ambas partes, víctima y victimario, salgan ganando. 

«Vampira humanista busca suicida» logra un gran y refrescante arco de personaje que pocas veces vemos en el cine. Un vampiro siempre le viene bien un ayudante y eso se ha visto en varias adaptaciones y aquí retoma esa necesidad, la combina con un coming of age oscuro, melancólico y eternamente suicida para un público más joven, pero también atrapa a los amantes del monstruo. 

Muchos puristas sobre el personaje podrán decir cosas en contra de la película o no, lo cierto es que todo en esta es carisma puro, incluso una persona que no le atraen la películas sobre vampiros se verá atrapado por el peculiar estilo de vida de esta chica que huye de ser una criatura de la noche normal combinando su necesidad de sangre con el proceso natural de la vida del ser humano como es la entropia y el cese de sus funciones. 

También, si nos ponemos quisquillosos al respecto, “Vampira humanista busca suicida” coquetea con temas difíciles y tabúes que n Latinoamérica como el suicidio y la eutanasia. Por ese lado, legalmente hablando en el caso de muchos países de Latinoamérica es un tema disrruptivo, alarmante y sensible para muchas sociedades conservadoras y la película puede ser tachada de progresista o panfletario. Si este es su caso, no se preocupe, creo que la película es tan sensible en esos temas que se muestra respetuosa con el espectador sin anular o despreciar sus propias ideas; esto habla de un guion inteligente que sabe sortear los obstáculos ideológicos en los que, desde perspectivas más conservadoras, puede caer.  

¡Con excelentes referencias imagológicas, cinéfilas y una gran idea central, “Vampira humanista busca suicida” de Ariane Louis-Seize es el mejor tratado vampírico existencialista y humanista de la historia del cine!

Ya en cines 

Spoiler Show #11