Castlevania: Nocturne demuestra que las minorías sí pertenecen a la fantasía

Castlevania: Nocturne se estrenó hace unas semanas en Netflix y realmente me gustó bastante, principalmente, por sus escenas de acción y diseño de personajes. Aunque no hago de menos la trama, pues también se me hizo interesante. Siempre soy fan de las producciones animadas que abordan temas complejos y oscuros. Por eso, me dejó boquiabierta leer que algunos espectadores ignoraron todos estos aspectos positivos de la serie y se centraron en atacarla sólo porque Annette es negra (en los videojuegos es blanca) y hay muchos personajes de color como principales, incluidos vampiros.

Estamos por terminar el 2023 y no puedo creer que aún haya gente tan ignorante y racista, y que todavía se jacte de ello. Y es que creo que el racismo es un gran problema dentro del género de la fantasía. La gente no acepta que los negros y demás minorías puedan ser parte de estas producciones porque según ellos no es “correctamente” histórico, como si los negros (o las personas LGBTQ+, por ejemplo) se hubieran inventado ayer.

Recuerdo que muchos fans de Game of Thrones perdieron la cabeza cuando se anunció que los Velaryon, del spin-off House of the Dragon, serían interpretados por actores negros. Podían aceptar dragones y caminantes blancos, pero no negros ricos en una serie de fantasía, incluso aunque se develó que el creador George R. R. Martin ya había considerado en convertir a los Velaryon en una raza de personas negras desde que concibió el mundo de la Canción de hielo y fuego.

Crédito: Netflix

Lo mismo pasó con The Lord of the Rings: The Rings of Power. Su elenco es muy diverso y eso molestó a los puristas de la obra de J.R.R Tolkien. La serie de Prime tenía como uno de los protagonistas principales a un elfo de color, Arondir, interpretado por el puertorriqueño Ismael Enrique Cruz Cordova, quien confesó que recibió amenazas de muerte por tomar el papel, lo cual me parece absurdo y descabellado.

Ahora con Castlevania: Nocturne lo que más me desconcertó es que la gente ignorara el pasado esclavista de Francia o que, más bien, no les importara, como si fuera algo que no se mereciera explorar o abordar en el cine o la televisión porque no es algo que concierna a los blancos. De verdad, leí gente que desconocía que había personas negras y libres en la Francia de la revolución francesa. No sé si no lo vieron en la escuela o qué. Pero con una búsqueda rápida en Google hubieran descubierto que la serie de Netflix está basada en hechos reales como la revolución haitiana, la cual buscaba abolir la esclavitud en la colonia francesa de Saint-Domingue (donde provenía el personaje de Annette). Bueno, ellos sólo agregaron a los vampiros, cazadores y criaturas de la muerte para crear una historia de fantasía.

De hecho, una de las figuras negras más importantes de esa época fue el padre del novelista Alexandre Dumas, Thomas-Alexandre Dumas Davy de la Pailleterie, que nació en Saint-Domingue. Thomas fue hijo de un noble francés y de una negra que tuvo como esclava. Thomas se convirtió en uno de los principales generales de la Revolución Francesa. Sin embargo, más tarde fue traicionado por Napoleon Bonaparte, quien “prohibió a todos los mandos y soldados no blancos servir en las fuerzas armadas francesas” (vía).

Crédito: HBO Max

En resumen, las minorías pertenecen a la fantasía como cualquier otra población del mundo. Es justo que nuestras historias también importen y se extiendan en todos los géneros, porque la fantasía no solo pertenece a los blancos. Por eso, Castlevania: Nocturne se ha levantado como una de mis series de animación favoritas del año y no puedo esperar a seguir la historia de Annette en la ya confirmada segunda temporada.

Crédito: Prime Video
Spoiler Show #11