Hay todo tipo de películas con mascotas. Desde la ternura más lacrimógena como Hachiko (2009) de Lasse Hallström y Marley y yo (2008) de David Frankel hasta la clásica de terror Cujo (1983) basada en una historia corta de Stephen King. Si sientes que eres el maestro de este subgénero, estás muy equivocado: nada te preparó para Strays (Hijos de Perra), un desmadre perruno de proporciones castrantes (literal, lo entenderán cuando la vean).
Hijos de Perra demuestra que nadie sabe todo sobre su mascota


¿De que trata? Strays (Hijos de Perra) es un coming of age de mascotas. Reggie es una mascota que ha vivido en una burbuja; su dueña vivía con un patán y ella lo protegía. Un buen día se separa y deja a Reggie con su ex, no por su voluntad; la mascota debe darse cuenta que su nuevo dueño solo lo tiene como un depósito de su odio y rencor en contra de su exnovia. Reggie se une a otros perros callejeros para vengarse de su antiguo dueño.
Leyéndolo así, la historia parece algo tipo Precious (2009) pero de animales: dialoga con hacer consciencia sobre el maltrato animal. La película relata el viaje de Reggie para conocer su capacidad de supervivencia al conocer la vida callejera que antes le parecía tan ajena. Se escribe raro y se lee más, pero sí: el perro tiene una evolución y esto lo vuelve una fábula por tener un mensaje positivo y de crecimiento. Todo esto es para los humanos, para que entiendan que las mascotas tienen sentimientos y también pueden sentirse abandonados, maltratados y rechazados.
Digamos que es un camino del héroe para perros. En este la vida callejera es lo que es y estos perros no son precisamente bien hablados, todo lo contrario: aquí es donde entra la diversión porque no tienen pudor en decir malas palabras para expresarse sobre los humanos, sus malas acciones y sobre las veces que resultamos ser tan estúpidos.

Strays (Hijos de Perra) es una producción de las mismas mentes de Cocaine Bear (2022) y por eso pueden estar seguros que lo que verán será divertido, hilarante, grosero y transgresor al mismo tiempo que reflexivo y tierno. Extraño, pero así es.
Ya en cines.