Puede haber muy pocas personas en el planeta Tierra que no conozcan las MMA y Ultimate Fighting Champions, popularmente conocidas como UFC. Yo soy uno de ellos. Incluso si no has oído hablar de la UFC, debes haber oído o leído sobre Conor McGregor, un campeón irlandés de MMA que se alzó con el cinturón de la UFC dos veces, convirtiéndose en el campeón de este deporte. Es conocido como un feroz luchador, pero no muchos conocen al ser humano que se aloja detrás. McGregor Forever, una serie documental limitada original de Netflix dirigida por Gotham Chopra y Darragh McCarthy, trata sobre este hombre y su constante esfuerzo por ser bueno en lo que mejor sabe hacer: entrar al octágono y pelear.
McGregor Forever es una serie inspiradora pero demasiado larga


El documental es capaz de capturar con precisión el frenesí de los fanáticos de la UFC, y eso es un logro. Y es a través de ellos que los directores Gotham Chopra y Darragh McCarthy retratan la vida del luchador, amenazante en el ring e igualmente humilde fuera de él. Más allá que parece un documental publicitario o de relaciones públicas, la serie funciona porque, yo, como alguien que nunca antes había visto la UFC, nos permite comprender el trabajo duro y el entrenamiento para llegar a ser campeón. Conor es imparable, y a pesar de las contras médicas, sale a pelear, según él, lo único que sabe hacer y quiere seguir haciéndolo. Así es como McGregor Forever es un canto a quien hoy es más leyenda que hombre.
Los directores arrojaron toda la luz positiva sobre este hombre imparable, incluso luego de retratar múltiples lesiones y derrotas. Conor está siempre presente, demostrando cuánto ama las MMA y al público, sobre todo a los niños. El documental tiene un efecto positivo en muchos a los que les gustaría dedicarse a las MMA y finalmente unirse a la UFC y en aquellos, como yo, que no conocemos el deporte en cuestión: es bastante bueno ver a un deportista tan famoso como Conor hablar sobre cómo la salud mental juega un papel vital en la formación de un campeón. McGregor Forever tiene buenas intenciones de mostrar quién es Conor y el tipo de dimes y diretes que se hablan antes de una pelea real. Pero este documental está lejos de ser perfecto y tiene sus propios inconvenientes…
Al intentar hablar todo el tiempo de Conor McGregor, el guion se siente estirado, extenso, hasta el punto en que, en cada episodio, todo lo que escuchamos es cuán positivo sigue siendo el hombre y cuánto trabajó para lograrlo. Todo esto puede ser cierto, pero nuevamente, se vuelve repetitivo. Hasta hay oraciones motivacionales que se topan con nosotros una y otra vez. Pareciera como que los creadores no tenían muchas historias que contar sobre Conor y los eventos que ocurrieron, por lo que agregaron estos momentos una y otra vez para ensalzar la cuestión.
La pasión por la disciplina es comprensible, pero irse por las ramas solo hace que el documental pierda interés.

Más allá de los defectos de McGregor Forever, hay que aceptar que Netflix está haciendo un muy buen trabajo al ofrecernos documentales deportivos. Es emocionante escuchar a los deportistas hablar sobre su amor por el deporte y el trabajo que han estado realizando durante años para finalmente convertirse en campeones. The Last Dance, Drive to Survive y ahora esta serie documental hacen foco en disciplinas haciendo foco en que cuerpo y mente van de la mano. Una verdadera y buena forma de concientizar al público joven: hay mucho por delante.
McGregor Forever no es una serie documental perfecta, pero digerible.