Después de tanto tiempo de espera en la que pasó de ser un estreno más de HBOMAX a convertirse en un estreno en pantalla grande gracias a la buena recepción que tuvo en las proyecciones de prueba. Por fin llega a todos los cines la más reciente adición a la franquicia, Evil Dead: El despertar, que promete ser el inicio de un nuevo universo de películas más conectadas con la generación actual.
Evil Dead: El Despertar expande exitosamente la saga

Desde el recorrido POV de la cámara con el que inicia la cinta que termina con una mujer en el muelle, se nos advierte que estamos en la tierra de Evil Dead y ante un homenaje a los primeros films dirigidos por Sam Raimi.
Para completar el tributo, se hace un corte a Jessica (Mia Challis), que está poseída y a punto de acabar con sus compañeros en medio de una cabaña en el bosque. Esta calca de Evil Dead de 1981 y del 2013 deja muy claras las intenciones del director de visitar cada una de las películas anteriores y dejar su marca propia.

Pero la acción no se desarrolla ahí, a través de un salto hacia atrás de un día, Evil Dead: El Despertar nos lleva a un escenario aparentemente no relacionado, donde ocurre la mayor parte de la historia, un edificio de apartamentos en ruinas en Los Ángeles.
Al enterarse de que está embarazada, Beth (Lily Sullivan) va en busca de consuelo con su hermana mayor, Ellie (Alyssa Sutherland), quien se acaba de ser abandonada por su marido, dejándola al cuidado de sus hijos adolescentes , Danny (Morgan Davies) y Bridget (Gabrielle Echols), y la pequeña Kassie ( Nell Fisher).
Sin embargo, el edificio en ruinas deja al descubierto, después de un terremoto, uno de los Libros de los Muertos, que estaba escondido debajo del estacionamiento, Danny invadido por la curiosidad, al abrir el libro, invoca un demonio, llevando a toda la familia (y a los vecinos) a una pesadilla que les costará toda su sangre y su alma.

El escritor/director Lee Cronin es especialista en hacer un recuento del material de género, como lo hizo en la formidable The Hole in the Ground (2019), a través de esos recursos prestados entrega una historia terrorífica que resalta las ansiedades maternas y la maldad inherente de los demonios del inframundo, unidos por las relaciones familiares que existen entre los involucrados. Estos demonios hacen lo que quieren con los poseídos utilizando los lazos sanguíneos como otro instrumento de tortura que funciona como subtexto para ponernos a pensar en la familia mientras hacen una masacre, la fórmula de la franquicia.
Además de basarse obviamente, en las versiones de Raimi, Cronin con ese buen ojo enciclopédico que tiene toma elementos de otros clásicos como Demons 2 (1986) de Lamberto Bava, [Rec] (2007) de Jaume Balagueró y Paco Plaza, incluso toma el ascensor inundado de El resplandor (1980) de Stanley Kubrick.

Así, Evil Dead: El Despertar presenta exitosamente nuevas ubicaciones y personajes totalmente nuevos, y deja de lado al Ash de Bruce Campbell (quien tuvo en la versión de Fede Alvarez de 2013 un breve cameo), y reduce un poco la comedia. Por el contrario, aumenta la cantidad de sangre y maneja un diseño de audio desconcertante y perfecto sumado al excelente score de Stephen McKeon, pero, aun con tantas novedades, evoca en cada cuadro la cinta de culto original de Sam Raimi de 1981.
Por el lado de los FX el equipo a cargo de Cronin presenta algunas de las escenas de mutilación más desagradables de toda la franquicia logradas majestuosamente con efectos prácticos, vidrios tragados que se salen de los cuerpos o el ascensor antes mencionado que se inunda de sangre (y una escena con un rallador de verduras). Por ese lado El Despertar compite con los 70,000 galones de sangre reportados por Fede Alvarez utilizados en Evil Dead de 2013. Aunque la batalla de los personajes de Cronin contra los Deadites se da en un terreno más pequeño, el humor negro, que Raimi literalmente inventó en 1981, permanece para equilibrar el panorama.

Al igual que en Scream VI que logran cambiar con éxito la locación a la ciudad de Nueva York, en Evil Dead: El Despertar, el edificio de LA sirve para agregar un elemento claustrofóbico a la mezcla. En lugar de las carreteras o los puentes, el edificio dañado se convierte en una trampa mortal con escaleras derrumbadas, ascensores rotos y cables expuestos que parecen enredaderas. Cronin logra emular las formas de las películas anteriores sin ser una réplica absoluta, ya que limita la maldición demoníaca del Necronomicon a un lugar contenido.
La actuación de Alyssa Sutherland es fenomenal como la primera Deadite de este episodio. Con una brillante transformación de una tierna madre a la encarnación viva del mal, logra manipular a sus hijos y a la audiencia para hacernos creer que le queda un poco de humanidad.

En conclusión Evil Dead: El Despertar ofrece todo lo que los fanáticos de Evil Dead quieren y más. Cronin llena la película de homenajes y elementos que no les harán extrañar a Ash Williams, pero al mismo tiempo hace todo lo posible para no ser una copia más con gran éxito. Aquí hay todo lo que uno espera ver: sangre, muertes, demonios y risas, pero presentados de una forma que impulsa la franquicia hacia el futuro con una sensación de reinvención que servirá para hacer más películas.
Evil Dead: El Despertar contiene todo lo que funcionó de las entregas anteriores, pero también asume riesgos que funcionan y que esperemos continúe con la tradición a la que nos tiene acostumbrados Evil Dead: no tener ninguna película mala.
