La técnica documental es la forma ecléctica del cine. Se puede moldear a ser lo que sea porque sus tratamientos pueden variar según sean las intenciones narrativas del director o creador de ese contenido; puede ser que quiera llevar a su audiencia a una profunda reflexión social o bien, a una ficción hiper realista… se puede jugar con todo.
Tanya Ximena describe su documental Pobo Tzu: noche blanca como uno con tratamiento de ficción. Es decir, una historia real con toques ficcionados para contar una historia que existe; se recurre a la ficción como filtro para llegar al espectador.
Pobo Tzu: noche blanca cuenta la historia de Trinidad, un hombre que nació durante la erupción del volcán Chichonal en 1982 en la comunidad zoque del pueblo del Guayabal en Chiapas. El ombligo de Trinidad no fue enterrado en la tierra como se suele hacer con los demás recién nacidos, el volcán se lo devoró… o así lo cuenta él. Esto lo lleva a un viaje de descubrimiento histórico y personal: él está seguro que la conexión que tiene con el volcán es casi espiritual porque este le habla por medio de sueños, mientras que él escribe textos poéticos para expresarlo.
En una entrevista que tuve con la directora, me explicaba que para llegar a este documental fueron años de trabajo con la comunidad zoque para entender su cosmovisión, de cómo tuvieron que huir de sus asentamientos originales para poder sobrevivir. También hizo hincapié en que ella no quería un tratamiento habitual para su producción: la intención siempre fue también documentar las profecías y los presagios que La dueña del volcán revelaba a una mujer y al propio Trinidad, pero que no sabía cómo plasmar este misticismo onírico en pantalla, aún así lo logró.
El documental tiene varios puntos de trabajo y análisis: el histórico que es el que nos cuenta qué pasó en esa zona ante la catástrofe natural; el social o comunal; el personal, espiritual e íntimo de Trinidad. Todo esto es contado desde la realidad que refiere el documental pero con el filtro de la ficción… ¡todo un logro!
Ahora bien, no solo es la historia tan interesante entre el volcán y Trinidad lo que atrapa al espectador, también lo es la fotografía de Xolotl Gómez que en compañía del diseño de sonido aportan una realidad espectacular al material de Ximena que se encuentra a la altura de cualquier documental europeo en calidad de imagen, sonido y producción.
Sí: Pobo Tzu: noche blanca está diseñada para disfrutarse en un gran formato, no te la puedes perder.