Gran parte de la población mundial se ha criado viendo las películas animadas de Disney. Si bien ciertas visiones de estas producciones no encajan en el mundo actual, hay un eje que se mantiene: la muerte suele estar más que presente.
Si bien en una de las últimas cintas, Coco, se aborda el tema de la muerte desde la cultura mexicana sacando bastante tabúes, tenemos una gran cantidad de películas donde los protagonistas quedan huérfanos. Pensemos en Blancanieves en adelante: siempre falta o la figura materna o paterna. A partir de Bambi podemos sumar el hecho de, en cierta forma, ver el fallecimiento de uno de los padres en pantalla.
En 2015, el productor Don Hann, en una entrevista en Glamour comentó que el primer motivo por el cual vemos estás tragedias está vinculado a la necesidad de que los protagonistas crezcan de forma rápida, es decir, las cintas necesitan un evento trascendental para lograr el puntapié para que el o la protagonista dé un gran salto en su vida. Esto es fundamental en gran parte porque al final de cuentas uno de los constantes tópicos en las películas de Disney es crecer.



