He comentado varias veces aquí en Spoiler Time que el expresionismo alemán nos ayudó a tener el mejor terror de la historia del cine. Un estilo bastante complejo porque basa su efectividad en lo efectista visual y audiblemente. Por lo tanto se agradece que Disney haga ciertos materiales para disfrutar en temporada de Halloween como lo es todo este mes.
Werewolf By Night cuenta la historia de Jack Russel, un hombre lobo que usa su poder de licántropo para ayudar a una creatura (su amigo) a salir de una trampa mortal que un grupo de cazadores de monstruos le puso. La creatura es debilitada por una gema de color rojo que cualquiera de esos cazadores puede obtener si tan solo puede vencer al monstruo y a los demás cazadores.
A pesar de ser una película corta por durar más de los 50 minutos, Werewolf By Night tiene más contenido interesante que mucho de lo que ofrece la plataforma Disney Plus. Es más, me hubiera encantado verla en cines porque visualmente es un agasajo esa fotografía en blanco y negro con todo el nivel de detalle artístico que tiene el único set en el que se realiza toda la acción. El estilo artificioso y de sombras reflectadas en las paredes se relaciona directamente con el expresionismo alemán o lo que es llamado también caligarismo, herencia de la Guerra Mundial cuando muchos artistas y escritores alemanes comenzaron a migrar a Estados Unidos para encontrar trabajo en las grandes productoras de cine.
Michael Giachino es el director y compositor de todo; un gran debut para alguien que se dedicaba a la composición de scores a la dirección cinematográfica. Es raro que alguien como él lo haga tan bien, tomando en cuenta que son 54 minutos de un estilo peculiar de cine de los años cuarenta, con las las salas de cine invadidas con monstruos como Drácula, El Hombre Lobo, La Momia… : la Época de Oro del Cine de Monstruos con la Universal Pictures.
Werewolf By Night es un ejercicio muy bonito y efectivo de homenajear una corriente artística que ha influido hasta el día de hoy al cine de terror. Pero no solo en eso es buena esta película corta: también es redonda en su historia; plantea en muy poco tiempo, casi nada, personajes interesantes. Gael García Bernal (aunque no soy fan de él) me ha fascinado como Jack.