Para que Star Wars, más adelante renombrada como Star Wars: Episodio IV – Una nueva esperanza, cobrara vida, George Lucas, su creador, tuvo que arriesgarse y tomar las riendas del asunto, pues en ese momento, casi ningún estudio contaba con un departamento de efectos especiales y, por ende, no estaban preparados para llevar a cabo su visión, llena de combates espaciales que solo podían ser creados a través de efectos visuales. A causa de esa necesidad, fue como decidió crear Industrial Light and Magic en mayo de 1975.
El origen de Industrial Light and Magic


En un primer momento, ningún estudio entendía la historia de Lucas y tampoco quería apostar por él. De hecho, 20th Century Fox, quien terminó financiando el proyecto, también tuvo dudas durante la producción, pues lo que Lucas quería lograr parecía imposible (y altamente costoso) para la tecnología del momento.
En el documental Industrial Light & Magic creating the impossible, Lucas cuenta que “con Star Wars quise hacer una película de acción con paneos de cámaras a las naves y tomas cortas. Quería mucho movimiento y ritmo, algo muy cinematográfico. En aquella época era imposible. Esos efectos especiales no se podían hacer. Cuando me preguntaron cómo iba a hacer eso, les dije que no se preocuparan. En realidad no sabía cómo”.

Para lograr su misión, Lucas llamó a John Dykstra, quien ese entonces era un fotógrafo de efectos. Él fue muy importante para que Star Wars fuera lo que conocemos hoy en día, pues fue él quien formó a un grupo diverso, desde estudiantes universitarios hasta diseñadores industriales, que fue capaz de (hasta cierto punto) trasladar la imaginación de Lucas a algo tangible. Él además diseño el Dykstraflex, “un sistema computarizado que programa y repite los movimientos de cámara” y “combina elementos en una sola toma dinámica”, revolucionando así los efectos especiales.
Pero Lucas no se iba a quedar ahí, Star Wars solo era el principio. “Cuando mi esposa Cheryl y yo vimos Star Wars, fuimos unos de los que salimos a hacer la fila para volverla a ver. La vimos dos veces el mismo día. Fue una experiencia totalmente alucinante y transformadora. Luego George me dijo que había logrado el 30% de lo que quería”, dijo Ron Howard, cineasta y actor, para el mencionado documental.

Es así como desde su nacimiento ILM ha seguido innovando en la industria. Ellos fueron los primeros en hacer una secuencia generada totalmente con ordenador para Star Trek II: la ira de Khan y los primeros en crear un personaje principal generado parcialmente por ordenador para Terminator 2: el juicio final. Además, crearon el el formato de imágenes OpenEXR, desarrollaron el sistema IMoCap para Pirates of the Caribbean: Dead Man’s Chest, entre otros muchos logros.
Por eso, no sorprende que para The Mandalorian, ILM creara El Volumen, revolucionando una vez más la industria audiovisual, al dejar a un lado las pantallas verdes y utilizar las pantallas LED digitales como escenario virtual.

Sin duda alguna, la visión de Lucas y compañía, comenzando con la opera espacial de Luke Skywalker y Darth Vader, era magnánima… y lo fue.