¿Qué futuro le depara al formato físico?

Todo comenzó con esos viejos videocasettes formato Beta y VHS… aunque hay quien asegura que el verdadero precursor fue el floppy disk inventado por Alan Shugar en 1967.

Pero aunque era ingenioso trasladar secuencias digitalizadas en computadora –o hasta complejas reproducciones ASCII de películas famosas, el debut de «cine en casa» de forma permanente y el albor de cinéfilos coleccionistas comenzó a mediados de los años 70 del siglo pasado.

Desde entonces, el desfile de los formatos físicos (o formatos caseros) para películas y series de TV ha sido largo y memorable. Esta es una breve línea de tiempo (resaltando los más populares a nivel mundial), si acaso eres reciente adepto a esta nostálgica forma de coleccionismo:

  • Betamax (1975)
  • VHS (1976)
  • LaserDisc (1978)
  • SuperBeta (1985)
  • CD Video (1988)
  • CD-i (1993)
  • MiniDV (1995)
  • DVD (1996)
  • HD DVD (2006)
  • Blu-ray (2006)
  • Blu-ray 3D (2010)
  • 4K Ultra HD Blu-ray (2016)

Linda historia pero... ¿se terminó?

Queda claro que el boom de los formatos de video físicos terminó –y la historia sobre Blockbuster que les contamos hace tiempo es un gran ejemplo de ello– pero una creciente comunidad de cinéfilos y seriéfilos nostálgicos y coleccionistas alrededor del planeta sigue siendo el mercado para que, al menos los formatos recientes Blu-ray y 4K UHD prevalezcan por un tiempo (quizás con un puñado de nostálgicos del DVD aquí y allá).

Pero a la postre, y porque todo esto es y debe ser un negocio, podría ser poco redituable para las grandes distribuidoras invertir en un tiraje de discos, cajas e impresos que podrían guardar polvo durante meses en anaqueles de tiendas o bodegas de tiendas en línea como Amazon o Mercado Libre.

¿Será en ese entonces el tiempo de la extinción para los formatos físicos? Difícilmente. Recordemos que, al final del día y aunque la tecnología sigue avanzando a pasos agigantados, el streaming sigue requiriendo de elementos como una buena conexión de datos (Internet) en contraste con «el viejo confiable» reproductor de películas conectado físicamente a nuestro televisor.

Como ejemplo, en muchos mercados de pulgas, tianguis o ventas de garage en Latinoamérica, Estados Unidos y hasta Japón se congregan semanalmente decenas de coleccionistas, ansiosos de conseguir viejas películas y series en formatos LaserDisc, Beta y hasta el rarísimo (y superior que el Blu-ray) HD DVD. ¡Hey, aún tengo mi trilogía Matrix, Nacho Libre y Batman Begins en ese formato de caja roja!

Como ejemplo final podemos poner a la industria del videojuego o la música, donde la venta de títulos digitales sigue a la alza, pero pequeñas compañías como Mondo o Limited Run siguen ofreciendo la nostalgia de formatos caseros, con muy altos dividendos y una creciente comunidad.

© MONDO

Así que… sigue creciendo con confianza, ¡o todopoderoso streaming! Que la nostalgia por la forma de ver cine y series del ayer mantendrá vivos a los formatos caseros muchos, muchos años aún.

Spoiler Show #11