¿Exige el panorama audiovisual contemporáneo una nueva forma de ver películas y series?

Hubo una época en que el cine y la televisión se adaptaban a la sociedad. Los tiempos han cambiado, las fronteras entre las pantallas chica y grande se han difuminado y el entretenimiento avanza de un modo tan vertiginoso que resulta casi imposible definir quién influye en quién: la audiencia en la industria o viceversa. La única certeza es que la forma de ver películas y series ha cambiado. No en comparación con generaciones anteriores, sino en como lo hacíamos nosotros mismos hace apenas unos años.

Estos cambios pueden sentirse en el día a día de todos aquellos apasionados del audiovisual en sus distintos formatos. Más canales de exhibición que invariablemente dejan un calendario de estrenos sobresaturado al que a veces es imposible seguir el ritmo. Hace apenas unos años bastaba con estar pendientes de la cartelera cinematográfica y unas cuantas series de nuestro interés, pero hoy día el catálogo de streaming es tan amplio que ha capturado de lleno nuestra atención… y nuestro tiempo.

Fuente: xlsemanal.com

Esto no sería un problema si no fuera porque las propias audiencias hemos aceptado entrar en la vorágine obligándonos a nosotros mismos a estar al día. La autoimposición es tan estricta que a veces pareciera que un día de retraso nos dejará sin oportunidad de ver el título en cuestión. O peor aún, nos condenará al tan temido spoiler. Algo irónico si consideramos que algunos estudios científicos aseguran que conocer los detalles de una historia garantizan un mayor disfrute.

No sólo me ha pasado, sino que más de una persona me ha confesado haberse sentido igual. Esto hace que sea imposible dejar de preguntarse si la industria ha cambiado tanto que quizá se ha tornado un poco menos disfrutable. Hablamos de una forma de entretenimiento que, como bien dijo Martin Scorsese en su momento, ha reemplazado las etiquetas de películas y series por la de simple contenido. Es difícil asegurar si, como tanto se ha debatido, los nuevos títulos son concebidos de un modo cuasidesechable o si somos nosotros quienes los hemos sumido en esta condición. Después de todo, pareciera ya no hay tiempo para digerir ni para debatir, sólo para plasmar el visionado en un tuit o un registro de Letterboxd. Todo sea por mantenernos en la tendencia.

Fuente: Letterboxd

O quizá no sea más que el siguiente paso de una industria en continua evolución y muchos de nosotros no somos mas que eternos enamorados de una forma de entretenimiento que se ha ido para siempre. Algo equiparable a la popularización de la televisión durante la posguerra o al nacimiento del formato casero durante los 70. Fueron muchos los que en su momento se mostraron renuentes a estos y otros cambios. Y al final todo salió bien.

Es un hecho que la forma de ver películas y series ha cambiado. Ahora es turno de preguntarnos si el nuevo modelo llega acompañado de un nuevo estilo de visionado. Y lo más importante, si estamos listos para dar el paso.

Spoiler Show #11