Esta es la verdadera historia detrás de la serie Pam & Tommy

El pasado 2 de Febrero llegó a la plataforma de Star+ Pam & Tommy, una miniserie protagonizada por Lily Collins y Sebastian Stan que cuenta la historia de la que fue la primera cinta casera porno, esa que en 1995 fue robada de su casa y vendida al mejor postor en los comienzos de Internet.

La serie, que es original de Hulu, intenta dar una nueva mirada sobre el caso, pero ¿qué tan real es lo que cuenta? ¿Logra realmente iluminar nuevos aspectos de este robo a Pamela Anderson y Tommy Lee? Lo analizamos a continuación.

Fuente: Star+

Año 1994. Pamela Anderson ya estaba cimentada como una de las mujeres más sexis del mundo: sus múltiples portadas en la revista Playboy (ostenta el título de ser quien más portadas hizo para dicha revista) y su rol como C. J. Parker en la serie Baywatch. Sin embargo, deseaba más: convertirse en una verdadera estrella de cine.

Tommy Lee, el hombre con el que se casaría Pamela Anderson en 1994, también había gozado de sus buenos momentos de fama, pero sin dudas su carrera ya no tenía el mismo brillo de antes. Lee era el baterista de Mötley Crue, una de las bandas de glam metal más exitosas de los 80 que, con la llegada de la nueva década y la aparición del rock alternativo y el grunge, perdía peso en la escena musical. Sin embargo, Tommy Lee, que siempre tuvo fama de vivir la vida al extremo y ser bastante desfachatado, logró conquistar a Pamela Anderson una noche en un boliche, cuenta la leyenda, lamiéndole la cara sin mediar siquiera una palabra.

Al poco tiempo, en medio de un viaje a Cancún, la pareja se casó en la playa y luego, al regreso, ella se mudó a la casa de él en Malibú. Y fue allí donde se dio el robo de la caja fuerte donde Pamela Anderson y Tommy Lee habían guardado no solo dinero, armas y algunas otras cosas, sino el vídeo de su luna de miel, en el que se los veía tener relaciones sexuales a bordo de un yate, que luego se hizo tan famoso.

Fuente: Star+

También es allí donde la veracidad de la serie de Star+ depende pura y exclusivamente del relato que hizo Rand Gauthier, el autor confeso del robo. Gauthier, quien había trabajado como carpintero en la casa de Tommy Lee y quería vengarse por el maltrato que había recibido y la plata que Lee le debía, sostiene en una entrevista dada a la revista Rolling Stone que él solo perpetró el robo en la casa de los flamantes esposos, aunque la proeza suena complicada, ya que tanto la caja fuerte como los equipos detrás de los que se encontraba oculta eran increíblemente pesados y parecerían indicar que Gauthier tuvo ayuda.

Sin embargo, cabe resaltar que Pam & Tommy no contó con la colaboración ni de Pamela Anderson ni de Tommy Lee, por lo que las versiones que los ex marido y mujer pudieran tener sobre los hechos no han sido considerados. Por ejemplo, en la época del robo, tanto Pamela Anderson como Tommy Lee creyeron que otro contratista y su esposa, un tal Troy Tompkins y una tal Dominique Sardell, que también habían sido despedidos a punta de escopeta por Lee, podrían haber sido cómplices de Gauthier.

Fuente: Star+

El resto, el comienzo de la distribución del vídeo robado, parece ser bastante verídico. Es cierto que Gauthier tenía algo de experiencia en la industria pornográfica y que allí, él y Milton Ingley se habían hecho buenos amigos. Por eso, Gauthier confió en él para planear qué hacer con la cinta, que evidentemente podía darles unos cuantos dólares. Sin embargo, los estudios de grabación, al enterarse de que el vídeo era robado, no quisieron involucrarse. Es así como Ingley y Gauthier terminaron enredados con la mafia, especialmente con Butchie Peirano, parte de la familia Colombo, la responsable de haber financiado y distribuido un clásico del porno como Deep Throat.

Con el dinero prestado por la mafia, Gauthier e Ingley comenzaron a distribuir el vídeo en un incipiente Internet, para poder evitar las acciones legales que Anderson y Lee podían realizar contra ellos. Tan solo 40 millones de personas en el mundo gozaban en ese entonces del privilegio de surfear la web y, sin embargo, el negocio despegó en seguida.

Fuente: Star+

Claro que lo que no preveían ni Gauthier ni Ingley (este último un reconocido adicto que gastó todo el dinero que pudo en alcohol, droga y la compañía de trabajadoras sexuales) era cuántas copias ilegales comenzarían a circular. Incluso uno de los propios colaboradores de Gauthier e Ingley confesó haber hecho alrededor de 500 copias y venderlas en un estacionamiento, llegando a juntar algo así como 75.000 dólares.

Por supuesto, con la viralidad del vídeo (aunque esa palabra todavía no se usaba para describir el fenómeno), también llegaron los problemas. Para todos. Lee y Anderson comenzaron a obsesionarse y a buscar métodos alternativos para recuperar los derechos sobre la imagen del video. Contrataron abogados, detectives privados y, según se rumorea, hasta a la banda de motociclistas Hell’s Angels para perseguir a Gauthier y compañía, además de librar una batalla legal para evitar que las imágenes llegaran a la prensa.

No sirvió de nada. El vídeo porno casero de Pamela Anderson y Tommy Lee es el primero y el más memorable y, actualmente, puede conseguirse fácilmente. En eso tuvo mucho que ver Seth Warshavsky, un joven de reputación dudosa pero visión para los negocios y para el futuro de Internet que consiguió, luego del desgaste de los años anteriores, que en 1997 Pamela Anderson y Tommy Lee le cedieran los derechos del vídeo para poder comercializarlo, esperando así poner freno a la cantidad de copias piratas que deambulaban por el mundo.

Fuente: Star+

Si bien la serie no muestra prácticamente nada del vídeo, es interesante retomar la idea de que ni Pamela Anderson ni Tommy Lee colaboraron con la misma. A pesar de que Pam & Tommy le da un giro feminista a la historia, mostrando cómo se vulneró la privacidad del matrimonio y cómo eso repercutió en la imagen pública de Pamela Anderson (no así en la de Tommy Lee), recientes declaraciones de allegados de la actriz sostienen que ella se niega incluso a ver el tráiler de la serie, ya que se trata de una de las peores experiencias de su vida, una violación completa a su intimidad.

Con estas declaraciones es inevitable preguntarse si, en el afán de contar la historia con una mirada actualizada, no se revictimizó a Pamela Anderson, haciéndola volver a pasar por el infierno que pasó en los noventas. Pam & Tommy es un show interesante, inteligente, que cuenta una historia verídica de forma bastante fiel e intenta darle un nuevo significado a la misma pero, por supuesto, si los involucrados en esa historia no estaban interesados en revivirla, no puede escapar a la polémica. Quedará en cada uno repensar si el mensaje que intenta transmitir la serie alcanza para haber, una vez más, vulnerado los deseos de Pamela Anderson y Tommy Lee.

Spoiler Show #11