Buffy the Vampire Slayer (o Buffy la cazavampiros) fue estrenada en 1997, creada por Joss Whedon como continuación de la película de 1992 (que lleva el mismo nombre). Esta serie protagonizada por Sarah Michelle Gellar, Alyson Hannigan, Nicholas Brendon y Anthony Stewart Head se convirtió en una serie de culto y dejó siete temporadas en su haber, si no la viste acá te recomiendo por qué verla (y si la viste, siempre se puede volver a ver):
Buffy: Más que sólo una linda adolescente


Luego de los sucesos de la película que se desarrolla en los Angeles, Buffy Summers (Sarah Michelle Gellar) y su madre Joyce (Kristine Sutherland) deberán mudarse de ciudad y terminan instalándose en una casa dentro de Sunnydale sin sospechar que están en medio de la “Boca del infierno”, lugar donde convergen todo tipo de criaturas sobrenaturales.


Ser una chica es trabajo duro

Buffy Summers esconde un secreto: fue la elegida para ser la cazadora de vampiros y así luchar contra las fuerzas oscuras. Pero además de esto, ella que tiene solo 16 años, deberá acudir a la preparatoria, e intentar hacer una vida normal: amigos, novios y familia. Ella deberá hacer que todo coexista sin que sus seres queridos descubran la verdad ni salgan lastimados.

Detrás de todo héroe siempre hay amigos
La cazadora no está sola, ella tiene un “vigilante” que cumple el rol de entrenador y protector que es Rupert Giles (Anthony Stewart Head) quien fue enviado desde Inglaterra por el Consejo de Vigilantes, que además es el bibliotecario de la escuela. Con él tendrá una relación ambigua ya que representa a la autoridad y la guía sobre como combatir el mundo oscuro. Aunque siempre jugará un rol de padre sobre la cazadora.

También tiene sus fieles amigos que son Willow Rosenberg (Alyson Hannigan) y Xander Harris (Nicholas Brendon) considerados los “losers” del instituto, quiénes desde un primer momento se acercaron a ella para darle la bienvenida a esta nueva etapa sin saber que ella contaba con la responsabilidad de ser la elegida.



Poción de géneros
La vida de Buffy Summers estará cargada de drama, más allá del terror que generan las criaturas a las cuales caza. La cazadora a lo largo de toda esta serie deberá superar adversidades, no sólo de su profesión, sino de la vida en general como cualquier adolescente que va creciendo y debiendo asumir otras responsabilidades.

Pero tampoco es puro golpe bajo, el drama se complementa perfectamente con las dosis de comedia, suspenso y hasta romance.

¡Qué feo, feo monstruo!
Está bien, la serie tiene sus años y los efectos especiales no son los que ya nos acostumbramos a ver hoy en día, pero el nivel de monstruos, demonios, etc. que aparecen en la serie están muy bien logrados e investigados. Cada uno tiene una razón de ser con la historia de sus orígenes, además de ser horribles y que te generan tensión y muchas veces miedo.


Por todos estos motivos y además de que hoy por hoy se convirtió en una serie de culto para todos los que amamos lo paranormal, es la serie con la dosis perfecta de terror, suspenso, drama y comedia.