Vaya noticia dolorosa, para comenzar 2022. El legendario actor, director, escritor y hasta diplomático Sidney Poitier falleció el 6 de enero en Nasáu, Bahamas a los 94 años de edad.
Pero más allá de su fama mundial como el querido profesor Mark Thackeray de To Sir, with love (1967) o el par de premios Oscar que cosechó durante su larga carrera, hay razones de peso por las que no solamente Hollywood, sino el mundo entero, lamentamos su partida y lo recordamos, sí: AL MAESTRO CON CARIÑO.
Estas son las razones por las que Sidney Poitier seguirá vigente en la industria del cine eternamente, principalmente por los logros que la revolucionaron para bien, y para siempre:
¿Qué tuvo que vencer para trascender?
Poitier luchó desde muy joven por alcanzar sus metas. En su libro The Measure of a Man, narró que tuvo que mentir sobre su edad para entrar al ejército a los 16 años de edad, pero se arrepintió tanto de su decisión que fingió locura para que lo sacaran tras solo 9 meses enlistado.
Como creció en Isla de Gato (Bahamas) y tenía una capacidad limitada para leer, perdió una buena oportunidad en el American Negro Theatre de Harlem debido a su marcado acento isleño. Superó esto sin ir a la escuela… ¡sino imitando a locutores de radio y practicando su lectura en voz alta con los periódicos que estaban a su alcance!
Su impresionante presencia en teatro rompió barreras raciales
Por supuesto y mucho antes de saltar a Hollywood, Poitier demostró su gran talento como actor en teatro. Pero su camino al cine se abrió pronto, pues a finales de los años 40 tuvo que rechazar varios protagónicos en teatro para participar en la película No Way Out de Darryl F. Zanuck.
Participó después en A Raisin in the Sun con Ruby Dee en Broadway (1959) y se atrevió a mostrar «la vida de los negros» a un público blanco cambiando la forma de ver teatro en los Estados Unidos para siempre, además de abrir camino a cientos de actores y actrices de color.
El primer premio Oscar a un actor afroamericano
Aunque Hattie McDaniel fue la primera actriz afroamericana en ganar el galardón en Lo que el viento se llevó, la estatuilla obtenida por Poitier por Lilies of The Field hizo que el mundo entero volteara, cosechando cambios radicales en la forma en la que Hollywood y el mundo entero veían el trabajo de grandes histriones de raza negra. Lo curioso es que Sidney habría tenido una nominación cinco años antes, por The Defiant Ones, aunque no ganó.
Su carrera fílmica iba en paralelo a las luchas raciales de la época
Una vez asentada su carrera en el cine, la selección de papeles de Poitier siempre fue polémica y curiosamente atacada no sólo por personas racistas, sino por público de raza negra, quienes lo acusaban de «traidor». Filmes como In the Heat of the Night (1967) y Guess Who’s Coming to Dinner iban en paralelo con los líos raciales en los Estados Unidos, pues sus papeles destacaban a personajes como un detective contra el fanatismo o un médico con una novia blanca.
No obstante, usando sin temor al Séptimo Arte como vehículo pacífico, Poitier logró que miles visualizaran a personas de color como algo más que sirvientes, hecho patente en la industria del entretenimiento mundial de hoy en día. ¡Llegó a ser el único protagonista negro de los años 60 en Hollyeood!
Más allá del cine, diplomático y embajador de la libertad
Sin dejar de lado su carrera actoral –aunque espació sus participaciones considerablemente, siendo su costumbre ser dedicado a sus labores– Poitier saltó al activismo y promoción de valores en importantes labores como ser embajador de las Bahamas en Japón (1997-2007). Recibió la Medalla Presidencial de la Libertad en el año 2009, de manos del presidente Barack Obama.
En el año 2006 se le entregó el premio Marian Anderson, reconociendo su labor humanitaria y diplomática, además del premio Cunard Britannia por la Contribución de una Vida al Cine Internacional de la Academia Británica de Cine y Televisión.
Por todo esto y mucho más: ¡gracias querido Sidney Poitier, por habernos galardonado con tu existencia y legado!