Daryl Dixon es uno de esos personajes que ni necesita presentación, pero ya que estamos… Creció en las montañas junto a su negligente familia, compuesta de unos padres alcohólicos y un hermano ausente. Su madre, además de ser amante del vino, era fanática de los cigarrillos y le encantaba fumar en la cama. Un día, mientras jugaba con algunos niños del vecindario, la sirena de los bomberos los puso en alerta de que algo estaba pasando y al ir a revisar, Daryl descubrió que era su casa la que se había incendiado, con su madre adentro. Se mudó entonces a vivir con su padre y su hermano a una cabaña de mala muerte; durante toda su infancia, los hermanos fueron constantemente abusados por su padre y a raíz de esto quedaron con varias cicatrices en el cuerpo.
Las 15 frases más badass de Daryl Dixon


Siempre estuvo bajo la sombra de los malos pasos de su hermano mayor. Cuando Rick abandonó a Merle en Atlanta, Daryl insistió en regresar a buscarlo, pero fallaron. Sin su presencia intimidatoria a su alrededor, Dixon fue capaz de empezar a relacionarse con los otros supervivientes, particularmente con Carol, con quien se volvió realmente cercano después de ayudarla a buscar fervientemente a su desaparecida hija Sophia.

Eventualmente terminó convirtiéndose en una parte vital del grupo y demostró ser un valioso aliado para Rick, llamándolo un hombre de honor cuando su liderazgo fue cuestionado y especialmente después de que este cayera en depresión por la muerte de su esposa dando a luz, ya que encabezó con éxito una expedición para encontrar la leche en fórmula que necesitaban para mantener con vida a la recién nacida.
¿Aún necesitas razones para entender su rebeldía?

Cuando me vuelvas a disparar, asegúrate de que ya esté muerto.
No voy a dejar que tu primer trago sea un maldito licor de durazno.
Mejor cuidas esa boca, querido.
Luce como si un perro con pintura en el trasero se hubiese arrastrado por todo el lugar...
No soy la puta de nadie.
¡Haré trizas tu trasero!

¿Quieres saber quién era yo antes de todo esto? Yo no era nadie. NADA.

Te gusta ese nombre, ¿verdad? Pequeña patea traseros, ¿sí? Es un buen nombre, ¿verdad?
Mantequilla de maní y mermelada, gaseosa light y patas de cerdo, desayuno de pobres.
No fue una pregunta... Tú no eres quien toma las decisiones... La culpa no es de nadie... Deja que termine mi cigarrillo.
Toma tu estúpido sombrero y regresa a " La laguna dorada".
Un movimiento en falso y obtienes una flecha en el trasero. Sólo para que sepas.

Dixon: Tienes agallas para ser chino.
Glenn: Soy coreano.
Dixon: Lo que sea...
Jimmy: Quiero un arma.
Dixon: Claro, y la gente en el infierno quiere granizados de fruta...