Hay de Navidades a Navidades. Y aunque no sería la primera vez que una de las celebraciones más globales y famosas del mundo ocurriera en medio de una tragedia, el que aparezca en una serie anime es algo muy, muy raro.
¿De qué hablamos? Queremos aprovechar la fecha para recordar uno de los momentos más entrañables y a la vez raros de la animación japonesa. Lo que en Japón se conoció en 1982 como la serie anime The Super Dimension Fortress Macross (también existe una majestuosa película de 1984), en América fue parte del Frankenstein animado que armó Carl Macek: Robotech.
Pues bien, existe un episodio muy especial y que llegó a ser tan sobrecogedor en su momento, que fue censurado en algunas regiones del mundo. ¿Por qué si es algo de Navidad? Sigan leyendo, por favor.
Capítulo 35: Una triste Navidad
El episodio fue llamado irónicamente Season’s Greetins en los Estados Unidos y correctamente modificado a Latinoamérica como Una triste Navidad. ¿Por qué? Amén del encrespado triángulo amoroso entre Rick Hunter, Lisa Hayes y Lynn Minmay, algo siniestro se cierne en el acto final de la serie de ciencia ficción.
Tras diezmar a un gran porcentaje del planeta Tierra, el maldito Khyron lanza un cruel ataque a los debilitados sobrevivientes de la humanidad, justo en una de sus fechas más vulnerables: la Navidad.
Al ser aparentemente derrotado, Khyron deja una «sorpresa» en la ciudad: una serie de bombas incendiarias que irónicamente son detonadas por un hombre vestido de Santa Claus (no se sabe si fue manipulado mentalmente para hacerlo, pero es el mismo hombre que se ve en una parte inicial del episodio, solicitando donaciones para los desamparados).
Tras la terrible masacre, algo inaudito sucede. Miren:
¡La gente canta Noche de paz justo en una noche de muerte, destrucción y tristeza! Y es justo esa actitud la que permite que todo se resuelva en el siguiente y último episodio de ese arco.
El episodio se censuró en algunas regiones –incluso tardó en transmitirse o dejó de hacerse en algunas partes de Latinoamérica– porque se consideraba una ofensa a la religión católica. Pero en realidad ocurre justo lo contrario, y curiosamente parece entenderse más que nunca en este segundo año de pandemia.
¿No es acaso en tiempos tristes cuando es más necesario que nunca estar unidos? Y quizás el motivo no deba ser necesariamente una Navidad o Año Nuevo, sino el deseo de morar juntos y en armonía, pese a las calamidades.
Crean o no en estas festividades –como ocurre en Japón– pasen unas fechas decembrinas en tranquilidad y armonía no sólo con los suyos, sino con toda la gente.
¡Por favor, Funimation, TRAE YA Robotech a tu catálogo!