En este segundo artículo de la serie Queremos que regrese vamos con algo muy especial y que definitivamente abarca un espectro de audiencia madura muy amplio… aunque tristemente no a las generaciones infantiles más recientes.
¿De quién hablamos? A ver si esto les da una pista…
¡Estamos hablando de Popeye el marino! Dibujado en el año de 1929 como un personaje secundario en las tiras cómicas Timble Theatre (en una historia donde Oliva, su novio y su hermano eran protagonistas), el valiente marinero impactó a tal grado que poco a poco fue tomando el reflector al grado no sólo de volverse protagonista, ¡sino de «usurpar» el nombre de las historietas, para ser llamadas «Popeye«!
Esta mina de oro creada por el historietista Elzie Crisler Segar se fue haciendo de personajes secundarios importantes (¡vamos, Oliva dejó a su novio Ham Gravy por él!) y consiguió una base da fans muy importante a inicios de los años 30 del siglo pasado. ¡Y curiosamente, su gran fuerza provino originalmente de una gallina mágica que lo salvó de morir por un disparo, dotándole de este poder!
El salto a la TV y el cine
Pero fue hasta 1933 cuando el éxito de Popeye se desencadenó, gracias a la adaptación animada de los estudios Fleischer para Paramount Pictures, quienes a su vez ataban estos geniales cortos a sus películas, llegando al punto de que la gente asistía al cine para ver a Popeye, más bien que la película principal en cuestión. ¡Y dichos cortos se siguieron produciendo hasta 1957, incluso sin la realización de Fleischer!
La fama total (e internacional, pues comenzó a exportarse) llegó cuando se creó una serie animada formal de Popeye para la televisión. Y lo mejor de estos fue el período de 1960 a 1962 a cargo de King Features Syndicate, con una era de menos calidad pero más popular de 1978 a 1988, a cargo de Hanna-Barbera.
¿Por qué debería regresar?
Hace tiempo les contamos que el canal oficial de King Features Syndicate en YouTube ofrece constantes ingresos de episodios clásicos a su catálogo. También hay 55 episodios de 1959 y los 13 episodios de la fallida serie Popeye y su hijo (1987) con el doblaje de antaño en Amazon Prime Video. ¡Pero fuera de eso, es todo!
Hay cientos de episodios muy divertidos –muchos de ellos en blanco y negro– con aventuras sencillas pero muy divertidas que seguramente unirían a generaciones adultas con niños ansiosos de buenas historias y bonita animación.
¡Necesitamos una plataforma que incluya todos estos tesoros marinos y, si nos permiten, de una vez la película live-action estelarizada por Robin Williams en 1980! Es cierto… no era buena, pero nos da mucha nostalgia y Williams en sí lo hizo genial (especialmente su versión de I Yam What I Yam).
Los líos entre Paramount y King Features Syndicate se resolvieron hace tiempo, por lo que probablemente el tema de derechos de autor ya no sea problema.
OK, quizás Paramount+ no sea opción. Pero, ¿qué tal HBO Max, aprovechando el acervo de Hanna-Barbera? ¡Vamos amigos, queremos a Popeye y su filosofía de amor a la familia y amigos de vuelta en nuestras vidas (en lo que Genndy Tartakovsky sale de su letargo y decide de una vez hacer la película animada que prometió desde 2014)!
¡Gracias por tantos años de risas, emociones (y ayudarnos a comernos nuestras verduras), querido Popeye (incluyendo a Oliva, Cocoliso, Pilón, Eugene, Pá y hasta a Bluto con la Bruja del mar)!