¿Es el COVID-19 el verdadero responsable de la estocada final al cine?

No Time To Die. F9. A Silent Place 2. Y vamos… hasta Black Widow. ¿Cómo habría sido ver todas películas en tiempo y forma, y en una sala de cine. Sí, es cierto que todas ellas se vieron a final de cuentas, ya sea por números en taquilla, boletos vendidos o la simple magia de haber visto un esperado filme desde una butaca se esfumó, tal como millones de vidas en los últimos 600 y tantos días con esta maldita pandemia por COVID-19.

Y claro está, a la lista de víctimas de celuloide podríamos sumar los lamentables retrasos de Top Gun: Maverick, Mission; Impossible 7, Indiana Jones 5 y ese montón de películas de Disney/Marvel porque simplemente las grandes productoras y distribuidoras ya hicieron los suficientes experimentos con blockbusters de ese calibre… para darse cuenta de que el resultado es deprimentemente pobre.

La pandemia está acabando con el cine... ¿y el streaming está clavando el ataúd?

Esta semana hemos hablado de las maravillas de las plataformas streaming. Sí, es muy bonito.

Sí, está dando mucho dinero a las grandes y oportunidad de crecer a las pequeñas, además de oportunidades de empleo incluso a crews y talentos del mundo del cine que han quedado hasta desempleados por la mencionada hecatombe de la gran pantalla.

 

Y aunque el timing es perfecto para la conquista del streaming (paso con el que de hecho Netflix mató a Blockbuster en su momento, como pueden recordar en ESTE ESPECIAL), la realidad es que la combinación de estos elementos están constituyendo la estocada final al cine… al menos tal y como lo conocíamos.

Con estrenos simultáneos, tiempos más reducidos para salto al digital, streaming y hasta formatos caseros y encima la paranoia de muchos de acudir a una sala de cine –que empresas responsables como Cinépolis han demostrado que son libres de riesgo de contagio– junto con los tan repudiados «codiviotas» (término acuñado en redes sociales) que siguen apuntando hacia arriba índices de contagio de manera irresponsable y completamente innecesaria… todo en suma nos hace sentir más nostálgicos por «el fin del cine», incluso que cuando terminamos de ver Cinema Paradiso hace ya algunos ayeres.

La industria como tal

Por otro lado, la FilmLA reportó que en el tercer trimestre de 2021 se experimentó un crecimiento de actividad en Hollywood con más del 141% con respecto a los meses más complicados por la pandemia, con más de 10,100 sesiones de filmación entre el 1 de julio y 30 de septiembre pasado.

Dos datos curiosos en esto son que mayormente se trata de formato reality show o bien blockbusters para streaming de la talla de Red Notice (de hecho, uno de los filmes reportados es Me Time de Netflix). «La recuperación tardía de la pandemia es desigual en algunos aspectos, pero la filmación es constante y las oportunidades laborales están ahí«, declaró Paul Audley (residente de FilmLA).

¿Conclusión? No se va a dejar de hacer películas, sino todo lo contrario: Hollywood y miles de productoras alrededor del mundo ya le «tomaron la medida» a la pandemia y, aunque no se han librado de contagios en su elenco y staff aquí y allá, seguirán haciendo cine.

El punto es que ver una buena película desde una butaca, con un buen bote de palomitas y rodeado de un montón de extraños con los que somos cómplices de una aventura por contar durante unas dos horas JAMÁS volverá a ser como antes.

Maldito seas, COVID-19.

Spoiler Show #11