Disfrutamos del anticipado estreno de #Alive en Netflix, aquella película de apocalipsis zombie de la que les hablamos hace algunos meses. ¡Vaya sustos y emociones para quienes gustan del género!
Lo bueno, lo malo y lo feo de la polémica película de apocalipsis zombie de Netflix

Pues bien, disfrutamos de 98 minutos de acción y suspenso de buena manufactura, pero existiendo un precedente sudcoreano de calidad tan elevada como Train to Busan (2016) y una semi-secuela inminente (Peninsula)… ¿queda #Vivo a la altura?
Esto es Lo bueno, Lo malo y Lo feo de esta travesía zombie:
Lo bueno...
La trama es breve, pero contundente. Mientras un virus espeluznante arrasa con una ciudad, un joven permanece encerrado solo en su departamento, desconectado de sus familiares, amigos y seguidores, y desesperado por encontrar una salida.
Más de la mitad de los casi 100 minutos de esta historia pesan en las capacidades actorales (incluyendo algo de comedia) del experimentado «traga-años» Yoo Ah-in, la joven promesa sudcoreana que ha cosechado éxito en serie o película que toca en aquella región, y que con #Alive muestra al mundo de qué está hecho. A la par, la absolutamente hermosa Park Shin-hye sale de su zona de confort doramera con un papel que simplemente nos encantó. La química entre ellos es patente desde el minuto 1, y aunque hay muchos elementos «irreales» (incluso para el género), te llevan de la mano en el vertiginoso tobogán del tercer acto.

Por supuesto, la dirección del debutante Il-hyung Cho ayuda mucho, y francamente es un salto TREMENDO desde su trabajo como productor en I Saw the Devil (2010) con tomas «lentas» y acción trepidante muy bien balanceadas.
Lo malo...
Aunque la producción en sí es muy buena y hay gran cuidado en temas de continuidad y secuencia, vimos MUY MAL errores tan crasos como «la batería eterna» del smartphone de Oh Joon-woo (el protagonista) cuando la ciudad se habría quedado sin energía DÍAS atrás. Es cierto que era de una familia acomodada, pero… ¿por qué jamás se explica la tremenda cantidad de baterías de recarga en un cajón, o algo que justificara el asunto?
Grave error también la falta de agua y el aspecto lozano e hidratado de Oh Joon-woo (el caso de Kim es diferente), manteniéndose a flote bebiendo las reservas de alcohol de su padre. Simplemente carente de lógica.

La psicología del hombre del tercer acto –no diremos más para no dar spoilers– es simplemente errática, y no lo justifica la demencia de un apocalipsis zombie. Ese momento climático se pudo definir de mejor manera, y nos preguntamos si en la novela original de Marr Naylor (Alone) sucede lo mismo…
Lo feo...
Lo ilógico es la unión de los protagonistas contra huestes zombies hambrientas y evidentemente incontables. ¿Cómo es que dos jóvenes adultos, con un simple palo de golf y armas variadas de Kim, son capaces de escapar al menos 3 veces de una horda de zombies corredores y evidentemente más listos que el promedio en el género? Absurdo. Y aunque en este tipo de películas no esperamos una explicación de cómo inició todo o un final feliz, aunque la conclusión emociona, carece de razón.
Pero bueno, ¡el punto es que ya pasaste 100 minutos divertido en el sofá, con una película que tuvo el timing perfecto para pasar de un desesperante #QuedateEnCasa a un #Vivo (#Alive) a través de un apocalipsis zombie.
😛