Gabriela de la Garza prepara cuentos del encierro

La cuarentena paró de golpe la producción de diversos proyectos para cine y televisión debido a las medidas de distanciamiento social, y en este medio debes adaptarte o morir. Es por eso que la actriz Gabriela De La Garza decidió apostar por una serie de cortometrajes a través de su casa productora Casiopea, los cuales han sido realizados con nuevas estrategias y con las medidas de distanciamiento y de seguridad necesarias para evitar posibles contagios.

Esta serie de 5 cortometrajes lleva por nombre Cuentos del Encierro y toca diversas problemáticas sociales y cómo se están viviendo con la actual cuarenta. Para realizar los cortos se está reuniendo un equipo de cuatro personas, incluyendo al fotógrafo Carlos Hidalgo y se están dirigiendo vía Zoom por René Herrera.

Charlamos con Gabriela, quien además de estar involucrada en la producción participa en uno de los cortometrajes llamado Esperanza, y esto fue todo lo que opina sobre la situación actual.

Realizar estos cortos ha sido complicado, por supuesto. El crew es mínimo. Los que estamos participando estamos haciendo malabares con lo que hay, con lo que tenemos. Nuestro crew consta de Carlos Hidalgo que es el fotógrafo de todos los cortos y productor y el generador de esta idea maravillosa; también tenemos un operador de cámara, un sonidista y una productora. Estamos trasladándonos al lugar donde está viviendo el actor y cumpliendo con todo lo reglamentario en cuanto a seguridad se refiere. Susana es nuestra extra principal y bueno, pues no se lleva a ningún tipo de equipo. Nos hemos adaptado. Por ejemplo, si el director tenía pensado un tipo de encuadre, pero la locación no da para eso, se transforma. Ha sido un reto para todos y por supuesto hacemos uso de la tecnología lo más que podemos: el director está vía Zoom dirigiendo desde su casa; ponemos la computadora en un lugar que no está en el tiro de la cámara pero que también le funciona para ver lo que está sucediendo en el set. Todos estamos haciendo un poco de todo: maquillaje, vestuario, utilería, catering... Se ha vuelto un ejercicio colectivo muy útil, interesante e innovador.

— Gabriela De La Garza

En Caciopea hemos estado tratando de crear más y varios proyectos, ya sea en cine o en teatro. La verdad es que también se dio por todo este momento que estamos viviendo en cuanto al encierro, a la pandemia, a la violencia de género que se ha disparado por esta situación, a la agresión de la que están siendo objeto aquellos que se encargan del sector salud... A eso se le suma nuestra necesidad por seguir creando y seguir contando historias. Creo que fueron diversas variables que llegaron a esta coyuntura y que hizo que esto fluyera rápidamente y de la mejor manera.

— Gabriela De La Garza

Para De La Garza es indispensable que se sigan creando producciones, pues ayudan a que la industria siga en pie y a la vez los mensajes de lucha social no se pierden en el trasfondo de la actual pandemia.

«Esperanza es una mujer que vive con su marido abusador, con un marido violento y me parece que usa escenas que tienen que retomar porque justamente vivimos en un país en el que tanto la sociedad como el gobierno niegan constantemente y minimizan estos hechos. Hay que retomarlo, hay que hablarlo porque no podemos vivir en esta situación, porque no hay un fin que se vislumbre pronto. Todos los cortometrajes tienen como hilo conductor la situación sanitaria que estamos viviendo, pero también tienen un final me parece amargamente feliz: tienen un dejo de esperanza y también la intención de alguna forma es que podamos reconocer otras realidades, que podamos valorar el lugar desde el que estamos viviendo todo esto. Por ahí leí que todos estamos en el mismo barco cruzando este momento, pero en realidad estamos en el mismo lugar, pero algunos van en yate y algunos van en lancha. Hay que valorar en donde estamos y hay que ayudar al que la está pasando peor», comentó.

Ha sido muy difícil en todos los sentidos, levantar el proyector, encontrar a alguien que quiera invertir en el proyecto. Nos enfrentaremos ahora a venderlo y poder distribuirlo que es otro reto, pero creo que no nos podemos quedar varados, hay que seguir produciendo y crear el propio trabajo porque además de que la vida y las cuentas crear es lo que realmente nos mantiene vivos. Ha sido además de una diversión y un reto importante, una cosa emocionante saber que ahí estamos, que ahí nos tenemos y que el cine no va a desaparecer a pesar de todo.

— Gabriela De La Garza

Convencida que el cine tiene que continuar, De la Garza se enfrenta a uno de los retos quizá más importantes de su carrera: sacar un proyecto adelante en medio de una crisis y una pausa en la inversión a la industria del entretenimiento. Sin embargo, tiene la esperanza de que estos cortos puedan ser adquiridos por alguna plataforma de streaming y así llegar a una mayor cantidad de gente.

Estamos justamente en eso. Estamos viendo cuáles son nuestras posibilidades, qué es lo que se puede hacer más rápidamente porque no queremos que esto se quede enlatado mucho tiempo. Así que pues estaremos evaluando. Por supuesto el primer objetivo es pasarlo por alguna empresa vía streaming e iremos aterrizando las cosas. Esperemos que suceda lo más rápido posible

— Gabriela De La Garza

Mientras esto sucede, Gabriela se siente afortunada de poder haber terminado su participación en proyectos como Amarres, pero también espera regresar muy pronto al set de grabación de Monarca la cual no pudo terminar de rodar.

«Estábamos a 0 días de concluir grabaciones de la segunda temporada de Monarca y tuvimos que parar; parece que ya el próximo mes retomamos como me dijo Fernando. Cuando me avisó me dijo que sería con todos los filtros de sanidad y seguridad necesarios, existentes y por existir, por supuesto haciéndonos pruebas todos antes de comenzar las grabaciones. Se han tenido que hacer ajustes en el guion y las locaciones justamente para hacerlo con menos gente, en un lugar mucho más aislado. Estaremos regresando a la hacienda de Tequila, por ejemplo… En fin, ajustes para poder terminar, y bueno, también me quede con una temporada de teatro trunca, Entre Pancho Villa y una Mujer Desnuda, que alcanzamos a estrenar y estuvimos dos semanas en cartelera. Pues, regresaremos en cuanto sea posible», finalizó.

Spoiler Show #11