The Last Dance entregó dos de sus últimos cuatro episodios, nos queda solo una semana más y después volvemos a nuestras aburridas vidas sin la NBA.
Los episodios 7 y 8 fueron un viaje más profundo hacia la personalidad de Jordan dentro y fuera de la cancha. Por lo tanto, vale recordar que todo lo que se emitió fue aprobado por él. No hay que perder de vista que la docuserie está creada desde la perspectiva de MJ…
Episodio VII
Primer retiro y conspiraciones
Este era uno de los temas que más se esperaba que toque el documental, ya que surgieron muchas teorías sobre el alejamiento de Jordan después de sus primeros tres anillos. Que alguien tan competitivo deje de jugar antes de perder la corona siempre sonó medio raro, pero el mismo MJ confiesa que la muerte de su padre fue vital en la decisión.
The Last Dance se ocupa de explicar las teorías, lo que pasó durante las últimas semanas de la temporada, el asesinato de su padre en el verano e incluso una de sus personas cercanas confiesa que sabía que él posiblemente se vaya a otro deporte después de esa temporada. El primer retiro de Jordan fue vivido como uno de esos eventos deportivos que nunca se olvidarán, como el juego 7 entre Cavs y Golden State en 2016, Tyson vs Holyfield o el 7-1 de Alemania a Brasil. Una de esas cosas que les vas a contar a los más chicos dentro de 20 o 30 años.
MJ en el béisbol y Pippen como figura
Jordan se fue de la NBA para probar suerte en el béisbol. Él era jugador y fanático del deporte desde chico, lo oímos hablar de eso en episodios anteriores. La docuserie hizo un buen trabajo estableciendo eso primero. Si bien no llegó a la MLB, luego de unas primeros partidos muy duros, la crítica lo motivó y se terminó en un jugador que tranquilamente podría haber llegado a las grandes ligas.
Mientras tanto, su figura de estrella en Chicago había sido reemplazada por Pippen, quién se puso el equipo al hombro junto a Grant y Armstrong, promediando 52 puntos, 14 asistencias y 22 rebotes entre los 3 durante esa temporada. Con Jordan en 1992-93, ese trío acumuló 43 puntos, 12 asistencias y 17 rebotes por partido. El salto no es tan grande, pero la diferencia es que el aporte de MJ se había distribuido entre los otro jugadores del plantel, como Kerr, Kukoc, Myers y Longley.
Jordan, el tirano
Este aspecto de MJ quizás sea una de las cosas a las que le tenía miedo antes de dar el visto bueno para el documental: el hecho de ser sobre exigente con sus compañeros, y hasta a veces un «imbécil» como lo calificó uno de ellos. Ellos mismos admiten que le tenían miedo y que ir al entrenamiento luego de perder era como ir a la guerra. El mejor ejemplo es lo mal que la pasaba Scott Burrell, quien se convirtió en un blanco de Mike y que prácticamente era víctima de bullying (no es explicado con esas palabras, claro).
El final del episodio lo ve a Jordan emocionarse y explicar por qué era así, que lo único que quería era ganar y que a sus compañeros no les pedía nada que él no hiciera. Él podía soportar el acoso de la prensa, la exigencia de todo el mundo y la presión por ser el mejor, pero todo recaía sobre sus hombros, entonces le exigía a los suyos que por lo menos rindan al 110%, para que ese sacrificio valga la pena
¿Era necesario? ¿La única manera de ganar es siendo un imbécil con los que tienes al lado? No, por supuesto que no. Hay ejemplos que lo contradicen en la NBA (Miami de LeBron, Lakers de Magic, Warriors de Curry, Spurs de Duncan), pero esa era la mentalidad de Jordan, esa es su confesión pública de por qué se comportaba así. Mal no le fue tampoco ¿no?
Episodio VIII
"I'm back"
MJ volvió a Chicago después de una huelga en el béisbol y después de estar en un par de entrenamientos con los Bulls terminó anunciado su vuelta a la NBA luego de 21 meses. El equipo de Jackson ya no era el mismo: habían perdido con los Knicks en los playoffs y esa temporada estaban cerca de quedar afuera de la fase final. No obstante, esto es genial porque nos regala otro de esos momentos donde vemos que Michael es humano después de todo, reconociendo que estaba muy nervioso antes del primer partido y que se sentía mal.
Los Bulls terminaron perdiendo esos playoffs contra los Magic de Grant, Penny y Shaq, y el documental se aseguró de traer a todos los preparadores físicos, entrenadores y compañeros para decir que MJ estaba agotado, a pesar de que Phil Jackson reconoció que estaban al 100% minutos antes. Jordan terminó promediando 31 puntos, 8 rebotes y 4 asistencias en esa serie. Orlando simplemente tenía un mejor equipo. Pero no se preocupen, un poco de «Michael’s secret stuff» y listo.
Space Jam
Como ya aprendimos después de estos 8 episodios, molestar a Jordan, criticarlo o incluso ganarle un partido no es una gran idea. Durante la filmación en los estudios de Warner Bros exigió que le armen un gimnasio para estar en forma para la próxima temporada de la NBA. Un dato curioso acerca de esto es que en la actualidad la liga está pensando opciones para jugar los playoffs de este año en las instalaciones de Disney y podríamos ver algo bastante similar a este domo pero con partidos oficiales.
Además de compartir elenco con Bugs y Lucas, otros jugadores de la NBA fueron parte de la película, y otros tantos viajaron a los estudios de Warner para jugar contra Jordan. Mientras filmaba, se mantenía en ritmo y volvía a preparar su físico para el básquet. Un distinto.
Y si la pregunta es ¿por qué no pasaron todos los partidos que jugaron en ese domo? la respuesta es que en The Last Dance mostraron todo el contenido que existe, según Bill Simmons. No hay nada más que esos segundos que vimos en la docuserie.
Para la temporada 1995-96, los Bulls armaron el mejor equipo de la historia. La mentalidad de Jordan seguía siendo la misma, incluso explica cómo se pelearon con Kerr y cómo tomaba cualquier cosa que hicieran los rivales como una falta de respeto, solo para motivarse y rendir mejor el siguiente partido. 72 victorias y 10 derrotas. El mejor récord de la liga hasta ese entonces y que rompieron los Warriors recién en 2016 con 73 triunfos. La diferencia es que uno se quedó con el anillo al final y el otro no, claro. «Don’t mean a thing without the ring».
Un poco de los que pasó aquí lo vimos en episodios anteriores, con Rodman dándole esa energía defensiva y esa agresividad que le faltaba al equipo. Lo mejor es otro de los momentos humanos de Jordan, riéndose de Gary Payton (uno de los mejores bases de la historia) y creando otro meme, quebrándonse luego de ganar el trofeo y llorando desconsolado en el vestuario. El sexto partido entre los Bulls y los Sonics fue el día del padre.