Un fan de Game of Thrones llevó su amor por el show hasta límites insospechados. Simon Beck es un artista de la nieve que creó el más grande tributo que exista sobre esta tierra, utilizando de guía tan sólo una brújula. Caminó día y noche durante 13 horas, recorrió casi 33 kilómetros y con sus pisadas dejó una huella única: el logo de la Casa Stark en los Alpes.
El hombre que casi muere por rendir homenaje a Jon Snow



Vean nada más… La pieza de arte tiene el tamaño de dos campos de baseball. Beck dice que eligió este momento por el (aparente) destino de Jon Snow en la 5ta temporada. Bueno, querido Kit Harington, déjanos decirte que si tú no has muerto, hay otras personas allá afuera que están dispuestas a hacerlo por ti.
Les compartimos un video que ilustra esta vertiginosa hazaña, como para que no crean que hemos hecho un truco de cámara: