Kristen Stewart carga de manera eficiente una cinta que nos lleva a descubrir el terror del océano, pero…

Empezando el año 2020 y ya tenemos en cartelera la segunda película protagonizada por la famosa (y no precisamente por su expresividad) Kristen Stewart. Siendo la elegida como actriz de la década era inminente que tenía que llegar un proyecto en el que se le permitiera demostrar un porcentaje de la capacidad histriónica que posee.

De la mano del director William Eubank, alguien que está más familiarizado con las odas espaciales, Kristen se une a talento de la talla de Vincent Cassel, a la joven Jessica Henwick o al cómico T.J. Miller, para traernos el thriller marítimo Underwater (Amenaza en lo Profundo), una historia que nos llevará al abismo del océano para despertar tus más aterradoras pesadillas.

Video
https://www.youtube.com/watch?v=Fw2IsAPA7mM

Underwater nos presenta a una tripulación de 6 integrantes que quedan atrapados en una instalación submarina que se está inundando a gran velocidad como consecuencia de un sismo devastador. Su única oportunidad para sobrevivir es caminar a través del suelo marino hasta una lejana plataforma petrolífera abandonada. Además de los retos físicos que implica el viaje, descubren rápidamente que están siendo cazados por depredadores marinos míticos y monstruosos, dispuestos a matarlos a toda costa.

Como se mencionaba al inicio de este texto, es importante recalcar el hecho de que esta cinta lleva su mayor peso sobre los hombros de la actuación de Stewart, quien demuestra satisfactoriamente parte de su gran capacidad, pues de verdad ha demostrado tener chispazos finos y elegantes en cuanto a su peculiar forma interpretativa, y con Underwater, nos encontramos con un personaje bastante introvertido, reflexivo y calculador, pero que denota una ferviente explosión de emotividad interna, lo cual le ayuda a encontrar los puntos exactos para conectar con la audiencia, dependiendo de la situación en turno. Un gran porcentaje de la película nos muestra el rostro de la actriz y su físico amedrentado por la acción, por lo que rápidamente se crea la relación de complicidad hacia ella, lo que ocurre a su alrededor y el deseo de verla salir avante ante la adversidad. Si alguien ha hecho bien su trabajo aquí, es Kristen.

Otra de las cuestiones que la vuelven fascinante para el espectador es el hecho de que posee un ritmo bastante acelerado; desde el principio entramos de lleno a la catástrofe y la tragedia. Si bien apenas estás acomodándote de forma tranquila en tu butaca, ya empieza la primera explosión y situación tensa para con la historia, así que no es en vano decir que tienes que estar preparado para ser atiborrado por muchas secuencias rápidas y deslumbrantes. Precisamente en este apartado tenemos uno de los pilares más sólidos, pues los efectos visuales son sumamente atractivos y llamativos, lo que la vuelve un producto entretenido, logrando sumergir, como su propia trama, al espectador. La inmensidad y el terror que representa el fondo del océano está ahí, presente, en cada cuadro, en cada tonalidad, en cada sonido, lo que también añade pulcritud al filme, ya que la mezcla y el soundtrack son algo a destacar.

El estilo visual de la película juega un rol importante para que la trama se incruste de manera álgida en la audiencia, ya que el manejo de cámara y los encuadres utilizados por el cineasta le brindan el toque similar al de un juego de video, que junto a su pausada narrativa, nos brinda la experiencia de ser uno más de la tripulación.

Es bueno remarcar el hecho de que el resto del elenco cumple su misión, y si bien no sobresalen y no logran quedar por encima de la brillante protagonista, sí dejan un buen sabor de boca. Caso en concreto de T.J. Miller, el apartado ácido y negro que saca más de una sonrisa, o la frescura y sinceridad de Henwick, que aunado a su carisma crean una buena fórmula actoral.

Jessica Henwick stars in Twentieth Century Fox’s “Underwater”.

Pero...

Desafortunadamente la cinta no aprovecha en su totalidad el potencial de su historia, de sus personajes y de sus villanos, quedando todo solamente como una situación aterradora que no logra impactar abruptamente la mente de quien la ve. La falta de tacto e intención para con la psicología y las intenciones de sus protagonistas no permite crear un vínculo sólido hacia la desventura que viven, no se compenetra adecuadamente con las motivaciones o las intenciones de lo que ocurre. No profundizar en ellos y sus pasados, la empresa para la que trabajan y su razón de ser, termina por pasar factura, pues si bien logran entretener, es un infortunio que no trascienda más allá de eso. Lo previsible de su trama y lo forzado de su desenlace también son algo que desencaja, ya que se va desinflado conforme se llega a su acto final, por lo que su poderoso arranque se deteriora con lo pobre de su desarrollo. El monstruo ficticio al que se enfrentan se muestra como un colosal adversario con el 100% de probabilidades de triunfar, pero lamentablemente no brilla como debería.

En resumen

Underwater (Amenaza en lo Profundo) es una cinta que definitivamente sorprende con su ejecución y, aunque no explota del todo su capacidad, entrega una producción álgida e interesante que estoy seguro gustará a más de uno. Kristen Stewart demuestra que tiene los elementos necesarios para cargar con una película por su propia cuenta.

Al final, los terrores del océano siguen ahí, esperando a que los descubras.

Spoiler Show #11