Como cada mes, Netflix renueva su catálogo y en este Enero 2020 empezaron con el pie derecho agregando una película que todos los fans del libro agradecemos que exista. Le Petit Prince (El Principito) es un film francés del año 2015 que une animación por computadora y stop motion de una manera mágica.
¿Por qué debes de ver esta película? Aquí nuestras razones.
1 Animación
Como ya mencionamos, el film junta dos tipos de animaciones, por computadora y stop motion. Juntas nos entregan escenas muy bonitas y retratadas con un peculiar estilo de «papel». A su vez, hay que recalcar que su animación por computadora, a pesar de ser clásica, no deja de ser llamativa por los personajes y escenografías.
2 Música
La musicalización de esta película, a cargo de Hans Zimmer, acompaña de una forma precisa todo el film; está muy bien pensada para los momentos alegres, tristes, aventura y críticos. Te hace sentir que estás en Francia.
Otro plus es que el soundtrack lo puedes encontrar tanto en francés como en inglés.
3 Fotografía
Junto con los dos tipos de animación que hay, crean una fotografía bastante imponente a lo largo del film. Hay que valorar también la paleta de colores que se va transformando, al principio con colores cálidos, pasa por tonos fríos y termina nuevamente con cálidos.
Una explosión de fotografía y color.
4 Mensajes
Se sabe que el libro de El Principito está lleno de mensajes y analogías, por eso es el favorito de tantas personas. Esta película instala mensajes creativos e innovadores con el estilo editorial del cuento, hace que la historia avance perfecto y en ningún momento te aburres.
5 Libro
Aunque se tiene catalogado como un libro infantil, juvenil, esta historia es para todos, y la película también cumple con este propósito. Lo más importante que hay que mencionar en este punto es que podemos ver páginas de la historia original. El Principito, la rosa, el zorro, retratados en una película de animación dan muchos sentimientos encontrados.
Para verla con la familia, amigos o solo, esta película es 100% recomendable, así que no decepciones a Antoine de Saint-Exupéry y vela.
🙂